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ABC SÁBADO 18 6 2005 Internacional 31 Irak y la reforma de la Seguridad Social hunden la popularidad de Bush Un senador demócrata equipara Guantánamo a los campos nazis ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Nada más revalidar sin paliativos su segundo mandato en la Casa Blanca, el pasado mes de noviembre, el presidente George W. Bush disfrutaba de un respaldo popular del 51 por ciento. Siete meses después, su popularidad se resquebraja. Las encuestas confirman su pérdida de gancho popular, en gran medida por la marcha de la guerra en Irak y por sus ideas para reformar la Seguridad Social. El último sondeo, difundido ayer por el New York Times y la CBS, rebaja la cifra de noviembre a un 42 por ciento de estadounidenses que se dicen satisfechos ante la forma en que Bush está haciendo su trabajo, aunque el desafecto lo compensa con el 52 por ciento que piensan que hace lo correcto en su campaña contra el terror. Todo lo contrario del demócrata Richard Durbin, senador por Illinois, que desató la ira de la Casa Blanca y el banco republicano al afirmar, tras leer un informe del FBI, que el trato a los presos de Guantánamo es equiparable a lo que hacían la Alemania nazi y la Rusia stalinista. Bush prepara para el 28 de junio un gran discurso para conmemorar el primer año desde la transferencia formal de la soberanía a Irak, justo cuatro días después de que reciba en la Casa Blanca al nuevo primer ministro iraquí, Ibrahim al- Yáfari, salido de las elecciones celebradas en enero de este año. Es dudoso sin embargo que la campaña para recobrar el favor de los estadounidenses dé un vuelco sustancial a lo que las encuestas vienen constatando. Aunque la presencia de ataúdes y cadáveres- -las lecciones de Vietnam han sido religiosamente aprendidas- -sigue siendo nula en canales de televisión y en la prensa, el goteo de muertos de los frentes iraquíes es constante, y la falta de un progreso que se pueda desplegar sin matices, difícil de ocultar. guen en bolsa, no despierta mucho fervor. El 62 por ciento de los consultados desaprueba la manera en que el presidente está manejando la Seguridad Social (las pensiones) frente a un 25 por ciento que tiene una opinión favorable y un 12 por ciento que no se confiesa. Tampoco despierta mucha confian- za el segundo Bush que llega a la Casa Blanca cuando la pregunta se refiere a su habilidad para tomar las decisiones más adecuadas sobre la Seguridad Social: un 27 por ciento confía en el presidente, pero un 66 por ciento no lo ve con buenos ojos, y un 6 por ciento no se pronuncia. George W. Bush AFP Invadir Irak fue un error Según la encuesta publicada ayer, el 51 por ciento de los entrevistados considera que fue un error invadir Irak, mientras que un 45 por ciento estima que era lo que había que hacer. Respecto a los avances en la estabilización del país del Éufrates y el Tigris, un 7 por ciento cree que las cosas van muy bien y un 33 por ciento que bastante bien, mientras que un 34 por ciento piensa que bastante mal y un 26 por ciento que muy mal. No sale tampoco muy bien parado el presidente, que tras su victoria sobre John Kerry hizo de la reforma de la Seguridad Social el caballo favorito de su segundo mandato. Su campaña privatizadora para que se permita a jóvenes trabajadores invertir parte de sus impuestos en cuentas privadas que jue-