Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 18 6 2005 Internacional 29 ELECCIONES PRESIDENCIALES EN IRÁN Un acto de virtud contra el Gran Satán F. de A. TEHERÁN. Como de costumbre, el Guía Supremo, Alí Jamenei, fue el más madrugador. El sucesor del ayatolá Jomeini depositó su voto a las nueve en punto en una mezquita del centro de Teherán, mientras una nube de acólitos y reporteros coreaba el protocolario ¡Salud a Mahoma y a sus descendientes! Jamenei votó con su mano izquierda. El Líder Supremo perdió la derecha en un atentado terrorista cuando era presidente de la República antes de convertirse, contra todo pronóstico, en sucesor de Jomeini. Una decisión del Consejo de los Expertos que le otorgó también en cuestión de horas el título de ayatolá, la máxima jerarquía dentro del clero chií. Las primeras palabras de Jamenei sirvieron el leitmotiv a los medios de comunicación durante la jornada. Votar, dijo el Líder, es un acto de virtud, y eso un buen musulmán debe realizarlo cuanto antes Una mujer iraní vota en una colegio electoral del centro de Teherán AFP Las autoridades iraníes anuncian una alta participación en los comicios Los resultados se conocerán hoy y se apunta una posible segunda vuelta b La escasez de votantes jóvenes Mujeres, velos y calor Sus palabras cayeron en saco roto, al menos en dos sectores amplios de la población de Teherán, los de los jóvenes y las mujeres, obligadas a moverse cubiertas con velo y varias capas de tela bajo temperaturas superiores a los 40 grados. Si las dejaran salir con menos trapos con este calor, los mulás tendrían más apoyo comenta con ironía Amir, un taxista de 19 años que no votó y no conozco a ningún joven que vaya a hacerlo Mahdi, un funcionario que como tantos otros miles de habitantes de Teherán emplea varias horas al día en trabajar como taxista para obtener un sobresueldo, depositó ayer su voto con una actitud más pragmática. He votado junto a mi mujer, pero lo hemos hecho en blanco, sólo para contar con el sello afirma con una sonrisa cómplice. Al votar, el funcionario electoral sella el documento de identidad del elector; un número de sellos menor al número de citas electorales puede conllevar problemas al empleado público que aspire a una promoción, por falta de celo hacia el sistema. Sahar y Maryam, dos guapas adolescentes ataviadas con vaqueros y pañuelos de color, votaron en la mezquita de Hosseinieh Ershad. Ambas anotaron en su papeleta el nombre del único candidato reformista, el ex ministro Mustafá Moin, porque creen que será capaz de seguir el camino abierto por Jatamí hacia más libertades. fue ayer un fiel reflejo del clima de frustración, después de ocho años de promesas- -incumplidas por Jatamí- -de reformas y libertades FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL TEHERÁN. Jaleado por la propaganda oficial, que presentó estos comicios como una bofetada al imperialismo norteamericano un sector del electorado iraní acudió ayer a las urnas para elegir al sucesor del ayatolá Jatamí al frente del gobierno. Los resultados obtenidos por los siete candidatos no se conocerán hasta esta tarde, aunque el interés principal se centraba ayer, al cierre de las 40.000 urnas repartidas por todo el país, en el porcentaje real de participación. El rechazo de más de mil candidatos reformistas, y de todas las mujeres en masa, extendió en los ambientes reformistas la llamada a la abstención, que el Ministerio del Interior- -y en último término el Líder Supremo, el ayatolá Jamenei- -deberán ahora cuantificar. derrumbe reformista. Ayer, la mayoría de los colegios electorales presentaban hasta media tarde un aspecto cercano a la desolación, aunque la extensión del horario de apertura de urnas, la insistente propaganda oficial a través de la radio y la televisión y la remisión de las temperaturas impulsó la participación a últimas horas de la tarde. El Ministerio del Interior indicó a media tarde que según sus estimaciones la participación final alcanzará el 60 por ciento de los 47 millones de iraníes convocados, una cifra superior a los cálculos más optimistas, y que no casa del todo con la decisión de prolongar la apertura de las urnas mucho más allá del horario oficial. La falta de observadores internacionales, al margen de la presencia significativa de la Prensa internacional, impedirá en cualquier caso contrastar las cifras oficiales con cálculos independientes. La escasez de votantes jóvenes en los colegios electorales, en un país donde el voto es posible a partir de los 15 años y donde tres de cada cuatro ciuda- danos tiene menos de 30 años, fue ayer fiel reflejo del clima de frustración después de ocho años de promesas incumplidas de reformas y libertades. Jatamí fue elegido en 1997 y 2001 con cifras récord de participación electoral y con el apoyo unánime y entusiasta de los jóvenes y de las mujeres. Final del sueño reformista Los comicios presidenciales de ayer han marcado el final del sueño de reforma interna y rápida del sistema integrista iraní. Es altamente probable que hoy se anuncie que ninguno de los siete candidatos- -cinco radicales y dos reformistas- -obtuvo más del 50 por ciento de los votos y se haga así necesaria una segunda vuelta electoral entre los dos primeros, de la que sólo saldrá vencedora la autoridad de origen divino del Guía Supremo, el ayatolá Jamenei. La ausencia de un sector muy amplio del voto joven- -el que acudió votó mayoritariamente por el reformista Moin, probable rival del favorito Rafsanjani en la segunda vuelta- -servirá no obstante de referencia obligada para la nueva fase del liderazgo iraní. Pese al fracaso del programa legislativo de Jatamí, el cierre de decenas de diarios reformistas y las condenas de periodistas y políticos disidentes, hay un nuevo clima de libertades en Irán que el régimen clerical de los ayatolás se verá necesariamente obligado a tolerar si quiere asegurar su supervivencia. Impulso oficial al voto La impresión ofrecida por Teherán- -la macrourbe persa, que alberga a 14 millones de personas y a un 20 por ciento del electorado- -mostró un panorama similar al de las elecciones legislativas del año pasado, primera fase del La falta de observadores internacionales impedirá contrastar las cifras de las fuentes oficiales con cálculos independientes