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4 Opinión SÁBADO 18 6 2005 ABC ZERO APATERO se asoma, de nuevo, a esa ventana de papel que se ha convertido en plataforma mediática y escaparate para las reivindicaciones del mundo gay. Protagonista de la portada del número de julio de la revista Zero -que estará en la calle dos días antes de que se vote definitivamente en el Congreso de los Diputados la ley que permitirá el matrimonio entre homosexuales- el presidente del Gobierno aprovecha la oportunidad brindada para defender las virtudes de la iniciativa. En vísperas de la manifestación convocada por el Foro de la Familia, Zero confirma que Rodríguez Zapatero será portada y que lo será inmediatamente antes de que la ley salga adelante. Medida contraprogramación para que el jefe del Ejecutivo se haga oír y el eco de su voz apague los ecos de otras voces discrepantes. Z PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA ETA DE SIEMPRE E IGNACIO GIL EN EVIDENCIA E L pequeño artefacto explosivo que estalló a finales de mayo en el Valle de los Caídos fue colocado por ETA, según ha comunicado la banda terrorista. El hecho fue silenciado al principio por el Ministerio del Interior, que después descartó que fuera un atentado terrorista. O falló el deber de informar o fallaron los servicios de información. O ambas cosas fallaron ante un asunto en el que faltó transparencia o diligencia, o ambas cosas. Borrón para la limpia trayectoria de un Ministerio acostumbrado a llamar a las cosas por su nombre. Silencio espeso que se tornó en ruido para desvirtuar la realidad de un atentado. Casi un mes después, ETA reivindica lo suyo para dejar en evidencia las interferencias de una política de comunicación con los cables cruzados. L último comunicado de ETA, difundido por el diario Gara no representa más novedad que la que quieran ver aquellos que hablan de una oportunidad para la paz y del final dialogado de la violencia. Realmente es una mera variación sobre los mismos temas de siempre. Ahora bien, los terroristas son conscientes de que, sin cambiar de objetivos ni de discurso, y, menos aún, sin necesidad de utilizar el señuelo de una tregua, han conseguido que sean otros los que pongan en su boca o en sus intenciones un súbito apego por las vías políticas. La confusión del momento es la novedad que aprovecha ETA en su comunicado para jugar a todas las bandas: a sus seguidores les tranquiliza con el compromiso de que seguirá luchando sin cesar hasta abrir nuevas oportunidades al nacionalismo en su conjunto le avala la autodeterminación como la clave para la resolución del conflicto a sus exégetas más complacientes les suministra mucho diálogo y negociación para mantener viva la ficción; y a la sociedad española le exhibe como un trofeo de caza la muerte del Pacto Antiterrorista ETA ha percibido, con la sagacidad propia de su instinto criminal, que el momento le es propicio para modernizar sus viejos discursos sin cambiar la letra. En mayo de 2003, los terroristas ya manifestaron, en una entrevista en la televisión pública vasca, que no tendrían que defender por las armas a Euskal Herria si estuviera garantizado el respeto a la voluntad de la ciudadanía vasca En abril del pasado año ETA utilizó la misma frase que incluye en su último comunicado: La clave para la solución: el reconocimiento del derecho de autodeterminación de Euskal Herria Es decir, ETA siempre ha buscado la negociación con el Estado, porque, en sí misma, para los terroristas, la negociación con el Estado legitima el conflicto justifica la violencia ejercida contra la sociedad y evita la derrota policial. Por tanto, lo único novedoso es la confusión de algunos de los destinatarios del comunicado, no las intenciones de sus autores. Éstos mantienen la violencia como argumento de relación con el Estado y aspiran a que las institucio- nes se dobleguen para, entonces sí, iniciar diálogos y negociaciones con un objetivo predeterminado y sometido a la tutela de las armas: la autodeterminación. Si el Gobierno socialista no hubiera hablado tanto de procesos de paz, de oportunidades y de diálogo, no se vería ahora en la comprometida situación de sentirse desautorizado por una banda de terroristas. Pero lo ha hecho, y tendrá que rectificar para que ETA pierda las expectativas que se han creado artificialmente sobre el cese pactado de su terrorismo. La política inaugurada por Rodríguez Zapatero en torno a ETA está en un callejón que sólo tiene la salida que ETA quiera darle. El fracaso se explica por las razones más profundas que deben llevar a un Estado democrático, y con autoestima, a no ofrecerse a unos terroristas, razones que tienen que ver con un juicio ético sobre la causa que uno y otros abanderan y que una habilitación política de los terroristas- -o de su entorno- -en una mesa de negociación pondría al mismo nivel. Y la causa de ETA es radicalmente perversa e inadmisible. Además, el discurso del Gobierno- -mutante en función de los días, de manera que intercala firmeza y desconcierto a partes iguales- -se vuelve contra sí mismo por la contradicción entre exigir previamente el cese definitivo de la violencia y ofrecer luego un final dialogado diálogo que sería innecesario si antes ETA abandonara definitivamente las armas. Pero hay otra grave carencia, de la que se aprovechan los terroristas, que es la falta de claridad moral en el resultado que podría alcanzarse con el final dialogado que propone el Gobierno. Por el contrario, en el camino que conduciría a ese supuesto final, ya se han pagado costes morales muy altos, como son la recuperación política de ETA, la crisis de confianza de las víctimas en el Ejecutivo y la ruptura de la unidad política mayoritaria alcanzada por el PP. A un terrorista no le importa luchar por una causa perversa, siempre que no sea una causa perdida. En los últimos años, el Estado consiguió que hasta los terroristas de ETA apreciaran que su causa estaba perdida. Sería un error histórico que el Gobierno les diera motivos para cambiar de opinión. REFLEXIÓN EN GALICIA AÑANA se celebran en Galicia unas elecciones regionales con transcendencia nacional. Por supuesto, se trata ante todo de determinar quién va a gobernar en aquella Comunidad Autónoma durante los próximos cuatro años. Las últimas impresiones apuntan hacia un repunte de Manuel Fraga, que se sitúa en el umbral mismo de la mayoría absoluta, lo que otorga una importancia singular a cada voto. Los votantes gallegos eligen entre un presidente de sobra conocido, quien vuelve a prestar un servicio excepcional a su partido, que, no obstante, ya no puede retrasar- -sea cual sea el resultado- -la apertura de un proceso sucesorio para designar al delfín del carismático político de Villalba. Ninguna discrepancia interna debe servir de excusa para afrontar, mucho mejor si es después de una nueva victoria, un asunto que no admite demora. El PSOE, a su vez, presenta un candidato que no termina de ofrecer un perfil específico, fiando todas sus posibilidades a la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP y a una alianza con el Bloque, formación heterogénea en la que los elementos más moderados se han visto desplazados por los radicales en los últimos tiempos. Desde el punto de vista nacional, Zapatero y Rajoy se MISTERIO A Bolsa marca máximo anual y se sitúa en el punto más alto de los últimos cuatro años, atalaya efímera desde donde el capitalismo financiero contempla la realidad económica con el escepticismo que provoca la distancia. La Bolsa sube y los gurús del ramo dibujan croquis con flechas que ascienden o descienden en función de múltiples coordenadas, modernos mapas del tesoro indescifrables que serán viejos mañana. ¿Por qué y hasta cuándo? ¿Quién desvelará el misterio de la súbita crecida del Ibex? Los más atrevidos hace tiempo que guardan silencio; sólo los incautos se atreven a desentrañar las claves ocultas del mercado. M L juegan mucho en el empeño. Una victoria consolidaría internamente al líder de la oposición, otorgándole el respiro necesario para construir una alternativa eficaz a nivel nacional. Es claro que- -gobierne o no gobierne el PP en Galicia- -Rajoy es un político sólido, cuyo liderazgo necesita- -como es lógico- -un tiempo prudencial para formalizar su apuesta por un centro- derecha reformista capaz de combinar la firmeza de los principios con la flexibilidad de las estrategias. A su vez, el presidente del Gobierno podría ver reforzadas sus tesis en favor de un nuevo modelo territorial, aunque debería ser consciente del peligro que supone abrir nuevos frentes que ponen en peligro el sistema autonómico vigente. La alianza con grupos nacionalistas que no ocultan su deseo de ir más allá de la Constitución nunca puede ser una solución satisfactoria para un partido de ámbito nacional, en el cual las concesiones a tan peligrosos aliados suscitan- -como es notorio- -opiniones encontradas. Un nuevo triunfo de Fraga dejaría a Zapatero en situación delicada, porque las cosas no le van bien desde la precipitada apuesta por la negociación con ETA. He aquí algunas cuestiones en juego que mañana deberán dilucidar los electores gallegos.