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ABC VIERNES 17 6 2005 99 Deportes BOZIDAR MALJKOVIC Entrenador del Real Madrid de baloncesto El Celta pierde su recurso ante el Comité de Apelación, que mantiene su derrota por 3- 0 frente al Xerez. Quiero llevar al Madrid a la NBA El serbio asegura que la ampliación de la NBA a Europa se producirá en dos años y pretende ser el técnico que conduzca al Madrid a la Liga de los cracks. En su primera temporada ha conseguido que el club blanco alcance la final de la Liga ACB, que hoy comienza ante el TAU TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS FOTO IGNACIO GIL MADRID. Mientras sus jugadores afinan la puntería y mastican táctica, Bozidar Maljkovic (Otacec, Serbia, 53 años) dirige desde la banda como un mariscal. Tremendo vozarrón, presencia imponente. El ejercicio acaba y el entrenador del Madrid atiende a ABC con cortesía. Camisa azul por fuera, pantalón corto negro y un teléfono en constante trasiego. Su equipo disputa hoy la final de la ACB ante el TAU. -En su primer año ha colocado al Madrid en la final. ¿Cómo ha sido? -Gracias al trabajo, al día a día, a la intensidad. Gracias a mis jugadores, sobre todo a los expertos, Herreros, Bullock, Felipe Reyes... Aceptaron muy rápido mis maneras, las reglas y una filosofía de baloncesto. No es lógico llegar a una final después de cambiar el 70 por ciento de los jugadores. ¿Qué ha cambiado usted respecto a otros años? -No es correcto que hable sobre otros años o que alabe mi trabajo. Hemos acertado en todos los fichajes. Gelabale y Hervelle han aportado aire nuevo. No imagino este Madrid sin Gelabale... Y hemos vuelto a atraer al público. Antes era lamentable. Cuando entrenaba al Unicaja he visto a gente criticar sin piedad a su equipo y el pabellón casi vacío. Ahora tenemos 12.000 espectadores en Vistalegre. -Después de conducir a grandes clubes, ¿cómo lleva ser segundo pla- to, siempre a la sombra del fútbol? -Siempre será segundo plato y eso no debe molestar. Pasa lo mismo en mi país. Yugoslavia lo ha ganado todo en baloncesto, Juegos, Mundiales, Europeos, tiene jugadores y entrenadores inolvidables. Pero el fútbol, que no ha ganado nunca nada, es el número uno. -Y hay que aceptarlo. -Claro. No es lógico, pero es así. No me molesta. En este equipo no hay envidia. Estamos contentos de estar a la sombra del fútbol, pero queremos tener mejores resultados que el fútbol. -Este año lo tienen fácil... -Bueno, bueno (risas) Si el fútbol gana, mucho mejor para nosotros. ¿Cuántas veces ha hablado con Florentino Pérez? -No muchas, no pocas. Siempre que le he necesitado. ¿Cuánto es eso, cinco o cien? -No sé. Soy muy malo con las matemáticas (risas) ¿El club se ocupa del baloncesto? -Mucho. Eso lo puedo afirmar bajo mi responsabilidad. ¿Detecta urgencias en el Madrid? -Si hay urgencias no es mi problema. Yo soy más exigente que el Madrid. Hay que ganar. Mis clubes deben ganar. Es mi motor, mi energía vital. ¿Qué es lo que más le ha gustado de su equipo esta temporada? -Ha mantenido una línea de juego, en defensa y ataque. En entrenamientos y partidos ha habido profesionalidad. No hubo bajones. Supe desde el principio que no tendría una mala racha, cinco o seis partidos malos. Era imposible que este equipo perdiera tres partidos seguidos, incluida la Euroliga. Y había muchos jugadores que no conocían la Euroliga. ¿Y lo que menos? Calderón ha sido el mejor jugador ¿Quién ha sido el mejor jugador de la ACB? -Scola, Bullock... (pausa en la que piensa y repasa equipos en voz alta) No, el mejor ha sido Calderón. Sergio Rodríguez ha estado muy bien, pero no llega a tanto. ¿El TAU es tan fiero como lo pintan? -Claro, es el subcampeón de Europa. Lo tiene todo. Los dos merecemos jugar la final. Durante la Liga regular, o ellos o nosotros hemos sido los líderes. Nadie más. Hemos intercambiado el papel. Tal vez es inesperado, pero nadie puede negar que es una final merecida. -Los últimos tres minutos de la Supercopa ante el Barça. ¿Ese día hubo bronca Maljkovic? -No. Porque ahí los jugadores sufren muchísimo. Y no hace falta que el entrenador hurgue en la herida abierta. -Dice la leyenda que usted es uno de los entrenadores más duros en el mundo del baloncesto. -No es cierta. Puede ser que los demás son muy blandos. Y entonces uno normal parece duro. ¿Cuál es su filosofía? -Mire, conmigo las grandes figuras nunca han tenido un problema. Por ejemplo, Audie Norris, Solozábal, Epi, Carlos Cabezas, Berni Rodríguez... Conmigo puede tener problemas un jugador que calcula, que economiza. Eso no lo acepto. ¿Cómo es con ese tipo de jugadores? -Muy duro, durísimo. Si un día me marcho del baloncesto, lo haré por cansancio de explicar a gente que gana medio millón o un millón de euros la importancia de un partido. Eso no es profesional, es una vergüenza que se debe sancionar. Los periodistas no sancionan, siempre están al lado del jugador. Alguien debe sancionar y no debe ser el presidente. Para eso estoy yo. ¿Pretende echar raíces en el Real Madrid? -No soy un nómada. He cambiado poco. Cuatro años en Split, en Limoges, en Málaga. Mi estancia en Madrid dependerá de los resultados. No necesito un apoyo falso. ¿Qué le estimula para seguir? -En breve el Madrid tendrá una Ciudad Deportiva y un nuevo pabellón. Y va a coincidir con una ampliación de la NBA, que no tardará más de dos años. Por su relación con Suramérica y América, Madrid va a ser una capital del baloncesto. Y el Madrid quiere entrar en ese proyecto. Es mi reto: llevarle a la NBA.