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ABC VIERNES 17 6 2005 Opinión 7 mo ocurrió en Haití, El Salvador o Suráfrica. ¿Son nulas todas esas amnistías? ¿Las sociedades están obligadas siempre a castigar aunque de esa manera fracase el establecimiento de la democracia? Estas son las preguntas de un debate que creo alcanza al mundo entero. LA ESPUMA DE LOS DÍAS LA CALCULADORA EUROPEA ETIRARON la maqueta neoclásica de la construcción europea, divisaron el desconcierto de las gentes y al final tuvieron que desempolvar la vieja máquina calculadora de siempre, la de Jean Monnet, la de Schuman y la CECA, la de la Política Agrícola Comunitaria, la que aporreó Margaret Thatcher y la que reparte fondos estructurales. La vieja calculadora chirría pero siempre funciona, a pesar del batacazo que le dieron De Gaulle y luego la ampliación a Veinticinco. Por enésima vez hay cónclave en Bruselas, con el atrezzo de costumbre y el corazón en vilo de un press corps que vive de escenificar crisis y de liquidarlas con efectos de fumistería verbal rocoVALENTÍ có. PUIG Ya están los moralistas de la idealidad europea diciendo que la reaparición de las tan antiguas- -de hecho fundacionales- -discrepancias presupuestarias es una consecuencia perversa del no en Francia y Holanda. Quizá sea al contrario: ha hecho falta ese no para que la columnata neoclásica del proyecto europeísta se deslizase por el escenario, al modo de un cambio de decorado, para ponernos saludablemente ante la evidencia del dos más dos son cuatro, dame eso que es mío y cuidado con lo que te llevas. Para bien y para mal, ha sido así y lo que fuera un deliquio de Giscard d Estaing ha desembocado en la- -llamada- -vil circunstancia de los mercaderes que regatean sobando un fajo de billetes. Eso es así. Tan sólo a partir de la realidad puede la Unión Europea emprender el rumbo que tanto le urge. La distancia entre la institucionalización de la Unión Europea y las opiniones públicas nacionales reclama materiales aglomerantes muy efectivos, capaces de mantener conectados lo que se dice y lo que se pretende. Por ahora no habrá un pincel neoclásico tan bueno como para captar la caída de Chirac en el vacío. Tampoco hay nadie en la concha del apuntador. No hay plan B, no hay sobre con instrucciones para casos críticos, ni un consejo de ancianos de la tribu. Ahora mismo sólo existen estrategias malas y estrategias menos malas. La vieja calculadora continuará chirriando, algo enmohecida, hasta que algún día el Establishment europeo haga el esfuerzo inmenso de optar por las reformas que se llevan enunciando desde largo tiempo, sin la suficiente voluntad moral y política para ponerse manos a la obra. Desde luego, no es fácil, porque al practicar esa soi disant construcción europea se han dejado nuevos y viejos grupos de intereses por el camino. Ha sido a veces el precio por el silencio, por la pax europea por no querer pensar que llegaría algún día una precipitada inmersión en la impureza: se retiran por un lado los arquitectos de la UE, con sus togas impolutas, y reaparece la vieja máquina calculadora, la que siempre estuvo ahí porque estas cosas no pueden ser de otro modo. Sin que esto signifique una crítica, ya que cada país llegó a la democracia como pudo y como se lo imponían las circunstancias, en América Latina se produjeron diferentes situaciones. En Uruguay se votó la ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado que fue aprobada por el pueblo en un referéndum realizado en 1989. En Chile se respetó un decreto de autoamnistía de Pinochet, hasta que en 1990 se creó la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, aunque permanece en la sociedad la polémica sobre la validez de la norma de la dictadura. En Perú, una ley de autoamnistía benefició a todos los responsables de delitos que además cerraba las puertas a cualquier nuevo caso que saliera a la luz a posteriori. En Paraguay no existió una ley de amnistía, pero tampoco existieron informes sobre desaparecidos, aunque en 2002 nació la Comisión de Verdad y Justicia. En Bolivia sucedió algo similar a Paraguay, con la creación de la Comisión Nacional de Investigación de Desaparecidos Forzados que no alcanzó a concretar ningún informe. En Brasil hubo una ley de amnistía sancionada en 1979 que liberó a los presos políticos y otorgó un perdón general para los crímenes de la dictadura. Por eso me he permitido transmitir estas reflexiones, porque esta cuestión de la que hemos hablado no se ha cerrado. Creí que se cerraría y no fue así. El pasado una y otra vez vuelve sobre nosotros. Afortunadamente, no se perdió la democracia ni los represores han vuelto a actuar, como muchos legítimamente temieron, pero el pasado de alguna forma sigue condicionando el presente. Siento que, como un actor de esa historia, estoy en la obligación de transmitir mi pensamiento, reconocer circunstancias que a lo mejor permiten encontrar una solución distinta de la que intenté, aunque con el mismo fin: consolidar la democracia. A lo mejor sea éste el último anclaje con un pasado que debemos romper para darle fuerza a la esperanza renacida. La Nación R CARLOS KILLIAN res de Argelia, del Congo, de Indonesia, de Angola y de Mozambique. Reparen en todas las leyes de amnistía que se han dictado en Europa del Este luego de la caída del Muro de Berlín. Ex profeso dejé para el final de la lista al Reino Unido, al que podríamos recordarle su pasado colonial en la India, en China, en Medio Oriente, en Zambia y más actualmente en Irlanda. En algunas oportunidades, incluso las Naciones Unidas han legitimado la sanción de leyes de amnistía, co- PALABRAS CRUZADAS ¿Debe la UE suprimir el cheque británico? EL CHEQUE Y LA PAC L modelo de financiación de la Unión Europea está anticuado; crea más problemas que soluciones; no sirve. Deberían suprimir el cheque británico y, antes, el origen del mismo: la política agraria común quizá tuvo sentido alguna vez, pero hoy no lo tiene. Sospecho que los subsidios agrarios son estériles al común. Hoy se podría aceptar otro sistema de ayudas a algunos agricultores (a personas, no a producciones) en situación excepcional, pero no el artificioso montaje actual de trasferencias de recursos, que aguanta pordéficit de liderazgopolítico y poca vergüenza. Reformada a fondo la PAC, el cheque británico dejaría de tener sentido. F. GONZÁLEZ El actual Presupuesto comunitario, alURBANEJA go más del 1 por ciento del PIB, sería más que suficiente para poner en práctica políticas activas en pro de la cohesión en la euro- región. Políticas plurianuales concretas, transparentes y cofinanciadas con los Estados miembros. El sillar del euro es relevante, al servicio de una moneda estable y sólida, que es condición muy conveniente para un crecimiento sostenido; habría que poner políticas presupuestarias (de gasto e ingreso) adecuadas, pero sin incurrir en el riesgo del subsidio crónico. Lo malo es que los malos políticos sólo saben gobernar gastando, metiendo la mano en el bolsillo de los demás, con el falso argumento del bien común y el socorro al necesitado. LO MALO ES LA CHEQUERA E E L mejor amigo del hombre no es el perro, sino el chivo expiatorio. Ahora resulta que todo el problema pasa por el llamado cheque británico. La consecuencia es obvia: hay que suprimirlo. Y además, da como un regustinín eso de castigar a los ingleses, porque tienen pinta de individualistas, liberales, proamericanos y poco europeos (salvo, eso sí, cuando hay que luchar para salvar a Europa de tiranías varias, pero se trata de un detalle insignificante) En el disparatado circo de la política europea, donde nadie piensa en la libertad ni por casualidad, lo malo es la chequera, lo malo es que sólo se concibe la política como reC. RODRÍGUEZ distribución de dinero de los contribuBRAUN yentes. Dirá usted: ¡pero si eso es lo que sucede en cada país, y en sumas mucho mayores! Efectivamente, así es, y de ahí derivan numerosos problemas nacionales. Ahora bien, en Europa los mecanismos redistributivos son más visiblemente sangrantes por dos razones: porque la legitimidad política de la UE es aún reducida y porque (quizá por eso mismo) el dinero es más nítidamente saqueado por los grupos de presión, como los agricultores. Pero toda esta complejidad es pasada por alto porque, como sabe cualquiera, aquí toda la culpa es de la pérfida Albión. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate vpuig abc. es