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30 Internacional CRISIS EN LA UNIÓN EUROPEA LONDRES, LA PIEDRA ANGULAR JUEVES 16 6 2005 ABC TONY BLAIR Primer ministro del Reino Unido De momento, no sería sensato continuar con los referéndum sobre la Constitución El jefe del Gobierno del Reino Unido estima que, en torno a los presupuestos de la Unión Europea, podemos lograr un acuerdo a condición de que cada uno comprenda que debe ser equitativo para todos. Durante los diez últimos años nuestra contribución neta ha sido dos veces y media superior a la de Francia. Sin la rebaja, sería quince veces más. No vamos a volver a una situación en la que pagamos más, a menos que se realice una revisión fundamental de la forma en que gastamos ese dinero. No estoy en contra de que se discuta esa rebaja, que se ponga sobre la mesa y que se busque una forma de financiación racional. Pero es importante que la gente comprenda que la rebaja no es más que un mecanismo de corrección de un sistema parlamentario que, de otro modo, sería exageradamente injusto. La razón de la rebaja reside en el hecho de que nosotros seguimos gastando el 40 %o más de nuestro presupuesto en agricultura ¿Insiste, por lo tanto, en una reducción de los gastos agrícolas antes de tocar la rebaja? -Me gustaría que se volviera a examinar el conjunto del presupuesto. Si se quiere volver a la rebaja, hay que cambiar el funcionamiento del sistema y revisar lo que originó dicha rebaja. ¿No es difícil pedir a Francia que haga concesiones en agricultura después del no al referéndum, que expresaba ya una protesta frente a Europa? -No sé si la protesta era de esa naturaleza. Creo que la reacción negativa respecto a Europea es igual en Francia, en Holanda, en Gran Bretaña y en Alemania, donde sin duda sería muy difícil ganar un referéndum, si lo hubiera. Nosotros podemos aprender la lección y responder, o bien podemos hacer como si nada. Yo sé bien que algunos dicen que eso hace que sea aún más importante llegar a un acuerdo sobre el presupuesto. Pero un nuevo compromiso sobre la financiación no responderá a las verdaderas expectativas. Éstas son fundamentales. La gente nos pregunta: ¿Van a responder a mis preocupaciones de ciudadano europeo? Lo que preocupa a la gente es la economía, la globalización, el empuje de China y de la India, las economías con costes salariales bajos que producen bienes con grandes valores añadidos, la seguridad, la inmigración, el crimen organizado, el tráfico de seres humanos... Si ofreciéramos una dirección política clara sobre estas cuestiones, tendríamos en Europa una atmósfera muy diferente. -Algunos sospechan que el Reino Unido arrastra a Europa hacia el camino de un club de libre intercam- El premier británico se muestra partidario de una pausa para reflexionar y cree que la gente se preocupa más de economía, seguridad, inmigración o crimen organizado POR LUC DE BAROCHEZ Y PIERRE ROUSSELIN REUTERS bio que habría renunciado a toda integración política... -Le voy a decir algo muy claro: nosotros somos partidarios del modelo social europeo. Nosotros tenemos nuestro propio modelo social. Gastamos más dinero en combatir el paro que ningún otro país de Europa. Invertimos en educación más que ningún otro país de Europa. Hemos introducido el salario mínimo, mejoraremos el permiso de paternidad... ¿Entonces, hablar del modelo liberal anglosajón es un malentendido? -Sí. Es un malentendido total. Estamos a favor de una dimensión social muy fuerte. Pero debe ser una dimensión social que se corresponda con el modelo actual. Vivimos en un mundo en el que hay que adaptarse constantemente y ser flexible. China y la India presentan un desafío mayor, que inquieta también a Estados Unidos. La cuestión no es saber cómo Alemania, Francia y el Reino Unido se hacen la competencia en Europa, sino saber cómo afrontamos el mundo exterior. Deberíamos dedicar nuestro dinero a la ciencia, la tecnología, el conocimiento, la ayuda a las pequeñas empresas... ¿Merece la pena salvar la Constitución europea? -Hay quien dice que yo me alegro de la victoria del no en Francia. No es cierto. Yo estaba a favor de la Constitución. Sigo pensando que necesitamos un buen conjunto de normas para gobernar el futuro de Europa. ¿Cree que ya está muerta? -No creo que se pueda decir eso. Decir eso no es, desde luego, la postura de mi país. Lo que se puede decir es que si se hace un conjunto de normas y se in- tenta imponerlas a la gente sin contexto ni dirección, entonces tenemos un verdadero problema. El referéndum lo ha demostrado. Cuando se amplía la Unión, especialmente con la perspectiva de Turquía, la gente se inquieta, como es natural. Pero se inquietan menos si pueden ver en qué dirección global van y si ven una estructura. ¿Se inclina usted por un aplazamiento de la ratificación de la Constitución, más allá de noviembre de 2006? -Se puede estudiar este tipo de cosas, no estoy en contra. Creo que sería sensato hacer ahora una pausa de reflexión. Mi opinión personal es que de momento no sería sensato continuar con los referéndum. ¿Podrían salvarse algunos elementos de la Constitución? -Es demasiado pronto para debatirlo. Ha sido muy difícil negociar la Constitución. Yo he observado que en Francia se preguntaban si la Constitución hacía más o menos probable una economía liberal, a la anglosajona. No creo que la Constitución responda a esta pregunta. Ninguna Constitución puede responderla. Sólo lo puede hacer la política. -Su presidencia de la Unión Europea va a ser difícil... -Sí, va a ser difícil. Pero nos esforzaremos en trazar una línea política clara. Vamos a trabajar la reforma económica. Vamos a asegurarnos de que se aligere una parte de la carga que los reglamentos suponen para las sociedades de Europa; de que Bruselas se concentre en las cosas que interesan a la gente, sin interferir allí donde no es necesario; que se actúe de forma coordinada contra el crimen organizado y la inmigración, sin olvidar el medio ambiente y la ayuda al desarrollo. La gente tiene que ver que Europa hace algo. ¿Dos años después de la guerra de Irak, qué siente cuando ve a Chirac y Schröder enfangados en sus dificultades políticas internas? -Eso no tiene nada que ver con la guerra de Irak. A mí mismo me ha causado muchas dificultades políticas. Siento un gran respeto por esos dos hombres. Creo que reformar es duro. En el Reino Unido hemos emprendido una profunda reforma de la financiación de las Universidades. Eso nos va a ayudar a asegurar nuestro porvenir, estoy convencido. Pero hay que pagar un precio por ello, también en términos electorales. Cada mañana, cuando me levanto, lo que me llama la atención es sencillamente la rapidez del cambio. Europa corre el peligro de ser un animal que evoluciona muy lentamente, en una jungla llena de antílopes. EDA Le Figaro