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62 Cultura MARTES 14 6 2005 ABC FERRAN GALLEGO Profesor de Historia Contemporánea de la UAB Ser crítico ante el nacionalismo es lo único que no se tolera en Cataluña Desde una postura crítica hacia el nacionalismo, el profesor Ferran Gallego advierte que la responsabilidad es de un PSOE que ha elegido a ERC como compañero de viaje TEXTO: IVA ANGUERA DE SOJO FOTO: YOLANDA CARDO ¿Coincide con el manifiesto de los intelectuales en que el nacionalismo ya ha impregnado a todos los partidos catalanes? -Ha impregnado la sociedad catalana y ha creado una situación en la que el hecho de tener una actitud crítica ante el nacionalismo es la única actitud que no se tolera. Una actitud antinacionalista se considera de escasa calidad democrática y no sólo es un problema de que uno no sea un ciudadano plenamente catalán, es que pasa a tener una deficencia democrática. Eso ha impregnado la cultura y los partidos tratan de adaptarse a ello. -Así, el nacionalismo no es consustancial a la sociedad catalana. -No es una situación natural. Esta situación no existía en 1977. ERC tenía el 3 y Pujol el 15 por tanto, el 80 de los catalanes no votó nacionalista. Sin embargo, bastó con cuatro años de Gobierno de Pujol para que tuviese mayoría absoluta. Como siempre ocurre, la nación se creó desde el Estado. -Si esta situación es la herencia de 23 años de pujolismo, Pujol ha sido un dirigente brillante. -Pujol acertó en un proceso de reciclaje de algo que ya existía. Ya existía la apropiación de la idea de España por el franquismo y una oposición al franquismo que planteaba las reivindicaciones autonomistas como parte del proceso de democratización. Eso, que era una propuesta federal, acabó dando a los nacionalistas un lugar cultural y político muy superior al que les correspondía. Les permitió construir una hegemonía cultural. ¿Esto es problema sólo del nacionalismo o también de una cierta rendición de los partidos supuestamente no nacionalistas? -Los nacionalistas son perfectamente coherentes, han hecho lo que les correspondía. Quien no ha hecho su trabajo es quien no era nacionalista y ha confundido el respeto a una organización territorial del Estado que reconoce la pluralidad española con algo totalmente distinto. El problema de la izquierda es que intentando solucionar un problema real, la articulación territorial de España, ha aceptado una yuxtaposición de entidades soberanas cuya soberanía parte del hecho de que son naciones que deciden de qué forma se relacionan con el resto de naciones que constituyen un artefacto jurídico que se llama España. Lo que Zapatero está haciendo es llevar al conjun- Ferran Gallego advierte contra la alianza del PSOE con los nacionalismos to de España lo que ha construido el nacionalismo vasco o catalán, que éste es un país que no existe en el que lo auténtico es la nación catalana o la nación vasca. ¿Realmente se ha establecido ese diálogo de igualdad entre Cataluña y España o es lo que quieren vender los dirigentes catalanes? -Es lo que nos quieren vender. Pero aquí quien tiene una pieza fundamental es el PSOE. Esto no hubiera ocurrido nunca con Felipe González. Desde la mayoría absoluta del PP en 2000 el PSOE inicia una estrategia que busca echar del área de la alternancia al PP y construir una especie de gran frente democrático liderado por el PSOE en el cual se intengran IU y los nacionalistas. A cambio de ello, a los nacionalistas les ofrecen una reforma constitucional que suponga la normalización de ERC, que se convierte en partido de gobierno, mientras la derecha española está fuera de la democracia. ¿El conflicto sobre los papeles de Salamanca es la sublimación de esa exacerbación autonómica? -Como historiador me conmueve que ABC El que se atreve a poner en duda los totems de Cataluña es inmediatamente crucificado haya 100.000 personas dispuestas a salir a la calle a defender un archivo. Dicho esto, es un ejemplo del desplazamiento de la política por la estética. Lo importante es el gesto. Por ejemplo, cuando Zapatero hace votar en el Congreso los contactos con ETA. ¿Qué opina de la distinción que hace Pasqual Maragall cuando afirma que no es nacionalista sino catalanista? -Me resulta peculiar el término catalanismo, como sería pecular el término alemanismo o francesismo para definir una actitud política. Es un nacionalismo que no se atreve a presentarse como tal, pero tampoco se atreve a ser no nacionalista, o simplemente socialista. ¿El problema es que todos los partidos catalanes tengan que definirse en el eje nacionalista? -Tienes que dar muchas explicaciones para no moverte en ese terreno de juego. Lo que se les ha llegado a decir a los firmantes del manifiesto demuestra que la denuncia es auténtico. El que se atreve a poner en duda los totems es inmediatamente crucificado.