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38 Internacional MARTES 14 6 2005 ABC Las facciones palestinas sentencian la tregua J. C. JERUSALÉN. Ni Mahmud Abbas ni el general egipcio Omar Suleimán parecen capacitados para atar en corto a la realidad. Hamás y el Yihad Islámico, cabezas de puente de las facciones radicales palestinas, han dicho basta y están decididos a volver a las andadas. Sus jefes, reunidos el domingo y el lunes en Gaza, denuncian las agresiones constantes del Ejército de Israel y se niegan a seguir comprometidos con un pacto no escrito de calma hasta después de la evacuación de la Franja mediterránea. Lo anunciarán en los próximos días, lo que calentará aún más un verano metido en la harina de la retirada de Gaza que dará pie a un otoño bañado en el huevo de la Tercera Intifada. Tiempo al tiempo. La victoria sin paliativos del general maronita en la tercera fase de las elecciones libanesas refuerza la división confesional del país del Cedro y mantiene lejos la ansiada unidad nacional Michel Aoun, el tsunami cristiano JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. He demostrado que soy un tsunami de verdad Michel Aoun, el general cristiano maronita exiliado quince años en Francia, de regreso hace sólo un mes en Beirut, instigador de la guerra contra Siria en 1989, ha vuelto a casa por la puerta grande y ha contestado de este modo a sus detractores, que le habían calificado de tsunami por destrozar las expectativas de unidad al poner sus ambiciones personales por delante de las necesidades generales Su rotunda victoria en la tercera fase de las elecciones libanesas celebrada este domingo ha provocado un terremoto político en el país del Cedro, que se ve así condenado a sobrevivir mal que bien en esa división confesional sempiterna que parecía poder dar una vuelta de tuerca tras el asesinato de Rafic Hariri y la posterior retirada de las tropas sirias después de 29 años de ocupación. La alianza de los suníes de Saad Hariri y de los drusos de Walid Yumblatt, con independientes de distintas etnias y sectas todos contrarios a la influencia de Damasco, se ha encontrado con la horma de su zapato. La ansiada unidad nacional y la necesaria reconciliación se ven así tan lejos como casi siempre. El Líbano nunca ha sido una patria unida, una nación bajo una misma bandera. Tampoco lo será en el futuro. Religión y política Cada confesión tendrá su pilar político- -como siempre ha sucedido por estos lares- -en el próximo Parlamento libanés, que acabará de constituirse tras la cuarta y última vuelta electoral este domingo. Los suníes arrasaron en la primera vuelta en Beirut, perfilándose Saad Hariri como primer ministro en potencia. Los chiíes, como estaba cantado, se hicieron con su cuota de poder en el sur con el aplastante triunfo de Hizbolá y Amal. Los drusos mantienen su influyente representación encabezados por Yumblatt. Y con los resultados de este pasado domingo los cristianos libaneses elevan a categoría de líder indiscutible de su minoría al general Michel Aoun, quien ha obtenido un total de 15 de los 16 escaños que estaban en juego en las principales circunscripciones cristianas del Monte Líbano y el valle de la Bekaa y, gracias a las alianzas selladas con antiguos enemigos hoy mejor avenidos, se ha garantizado además un mínimo de 21 diputados fieles a su Corriente Patriótica Libre, lo que, como efecto colateral de tan particular tsunami impedirá a buen seguro la mayoría absoluta para la dupla HaririYumblatt. Quedan por dilucidarse 28 escaños en el norte del país y allí Aoun juega Michel Aoun hace el signo de la victoria tras las elecciones, ayer en Beirut AP La presidencia, en el punto de mira Michel Aoun volvió al Líbano el 7 de mayo, en olor de multitud, después de quince años exiliado en París, con una idea entre ceja y ceja por mucho que la niegue a las primeras de cambio; con una ambición nada oculta, por mucho que se diga dispuesto a sacrificarse por el bien de un país anclado en sus tradiciones sectarias: convertirse en el próximo presidente libanés, en lugar del también cristiano prosirio, Emile Lahoud. Los resultados de las elecciones en el Monte Líbano y en el valle de la Bekaa acercan al general maronita a su objetivo, misión para la que tiene el apoyo de EE. UU. -todo lo que sea poner contra las cuerdas al régimen de Damasco cuenta con la aprobación de Washington- -y de Francia, los poderes extranjeros por excelencia en Beirut una vez concluida la retirada siria. sus cartas con una alianza más que controvertida con Soliman Frangie, jefe cristiano prosirio. Aoun, experto a sus 70 años de edad en labrarse tantos amigos como enemigos, apoyado por Estados Unidos y Francia, apuesta por llevar a cabo una reforma del sistema político que acabe con el tradicional confesionalismo libanés y ponga coto al feudalismo político y financiero, a la corrupción y al sectarismo. Extremista cristiano Sus rivales, que además de tsunami le tildan de extremista cristiano quieren, de palabra, más o menos lo mismo. Sin embargo, los resultados de cada una de las fases electorales así lo sentencian, y sucederá lo mismo el domingo. Con Rafic Hariri asesinado, sin los soldados sirios pero con sus servicios secretos presentes, sin esa ola de unidad patriótica que todo lo envolvió en una primavera esperanzadora que dará paso a un otoño marchito, el Líbano sigue anclado en los cuatro pilares (chiíes, drusos, suníes, cristianos) de 19 confesiones distintas, contradictorias, opuestas, enfrentadas, y con intención de seguir estándolo durante mucho tiempo.