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32 Nacional MARTES 14 6 2005 ABC Mueren 6 mujeres y 6 niños inmigrantes al naufragar una patera en el Estrecho En la embarcación viajaban 91 personas, la mayoría de origen subsahariano b Los mafiosos eligieron la ruta más corta- -apenas 15 kilómetros- pero la más controlada desde la implantación del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. El naufragio de una embarcación neumática en la madrugada del lunes volvió a llenar de cadáveres el litoral de Marruecos. El balance provisional, según la Gendarmería Real, es de doce personas muertas- -seis mujeres y seis niños de corta edad, todos subsaharianos- -y 79 supervivientes. También se informó de que la expedición estaba formada por 91 personas, 76 de ellas de origen subsahariano y 15 marroquíes. Otras fuentes cercanas a las Fuerzas de Seguridad comentaron a este corresponsal la detención de cuatro personas de nacionalidad marroquí, que podrían ser de uniforme refiriéndose a su posible pertenencia al cuerpo encargado de vigilar las costas. Estas mismas fuentes confirmaron la existencia de una docena de cadáveres, casi todos mujeres y niños de corta edad, en el depósito de cadáveres de un hospital tangerino. El suceso tuvo lugar en la playa de Sidi Kankush, a una veintena de kilómetros al este de la ciudad de Tánger y en pleno Estrecho de Gibraltar. Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados a la morgue a la espera de recibir sepultura y los supervivientes se encuentran en un cuartel de la Gendarmería Real marroquí de Tánger, donde están siendo interrogados sobre los hechos. intensidad debido a la instalación del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) Este sistema, en el que se llevan invertidos más de 145 millones de euros, cuenta con varias estaciones fijas y móviles de detención temprana de embarcaciones o personas que pretendan alcanzar el litoral español. Actualmente, el dispositivo está operativo en Cádiz, Málaga, Granada, Almería, Ceuta y en las islas de Fuerteventura y Lanzarote. A finales de los años 90, antes de la instalación del SIVE, las costas marroquíes que van del cabo Espartel, junto a Tánger, a Ceuta eran lugar habitual de salida de pateras. Nuevas rutas Las mafias, ante el incremento de la seguridad, han abierto nuevas rutas tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, sobre todo en el Occidente andaluz y entre el Sahara Occidental y las Islas Canarias. Estas vías, más peligrosas y largas, hacen que en los últimos meses se haya multiplicado el número de embarcaciones que llegan a las costas de Granada o Almería, cuyos tripulantes eligen como punto de partida las playas de Alhucemas o Nador. A pesar de todo, el norte de Marruecos sigue siendo un lugar habitual desde el que los jóvenes subsaharianos- -también magrebíes y asiáticos- -esperan dar el salto a Europa. De hecho, los inmigrantes se concentran a merced de las mafias en el arco formado entre la ciudad de Uxda, junto a la frontera con Argelia, hasta Tánger, y se prolonga hacia el sur en dirección al Sahara Occidental. A lo largo de todo ese camino es fácil encontrar guetos, casi siempre de subsaharianos, en ciudades como Rabat, Fez o Casablanca. Al menos once niños han muerto en los últimos catorce meses en naufragios de pateras que trataban de llegar a España Acantilado por el que se arrojó la mujer tras matar a su marido; al fondo, su automóvil Fuerte viento de levante El naufragio ocurrió sobre la una de la madrugada del lunes, cuando soplaba un fuerte viento de levante en la zona. La embarcación, de siete metros de eslora, no pudo superar el oleaje y sus ocupantes acabaron en el mar. Algunos de ellos, a pesar de estar cerca de la costa, no consiguieron poner su vida a salvo al tratarse de una zona rocosa. Las Fuerzas de Seguridad, siempre según estas mismas fuentes no oficiales, llegaron a la zona unas dos horas después. La expedición estaba integrada por inmigrantes clandestinos de origen subsahariano que pretendían ganar las costas andaluzas, apenas a quince kilómetros de donde naufragaron. En el pasaje había un importante número de mujeres y niños. De hecho, según ha sabido ABC, dos de las supervivientes se encuentran en avanzado estado de gestación y una de ellas fue trasladada a un centro médico ante la posibilidad de que pudiera ponerse de parto. La tragedia ocurrió en una zona en la que últimamente las mafias de la emigración operan con mucha menor EFE Mata a su marido en Oviedo y luego se arroja por un acantilado G. D. -R. OVIEDO. Mató a su marido; llevó a sus dos hijos al colegio, volvió a su casa para llamar a la Policía y, más tarde, se suicidó con su coche. Nadie en Oviedo entiende lo ocurrido, aunque hay versiones dispares sobre las causas. El suceso se conoció cuando el 091 recibió una llamada en la que una mujer confesaba que había matado a su esposo. Eran las 8: 45 de la mañana. Minutos después, los agentes encontraban el cadáver de Eduardo García Álvarez, de 36 años, en su vivienda situada en el número 33 de la calle Vetusta, donde residía la pareja con sus dos hijos de diez y 14 años. No había ni rastro de la presunta homicida ni tampoco de los niños. Comenzó entonces una búsqueda de varias horas que acabó cuando los investigadores encontraron el cuerpo de Rosa Emma Copete Gascón, de 34 años, que se había despeñado con su coche por un acantilado en la zona de Cabo Peñas, a unos 40 kilómetros de su casa. Un testigo vio poco antes de la una de la tarde cómo se precipitaba por el desnivel un Renault Laguna y avisó al 112. Su cadáver fue rescatado con ayuda de un helicóptero y trasladado al tanatorio de Avilés. Según la reconstrucción policial, Rosa acuchilló a su marido por la espalda una sola vez. La certera puñalada pudo afectarle al corazón, pues la víctima se desangró. A continuación, se dirigió en su coche a casa de su madre, donde habían dormido sus hijos- -la pareja estuvo en una discoteca con varios amigos hasta las cinco de la madrugada tras ver el Gran Premio de Fórmula Uno en un establecimiento público- Rosa llevó a los niños al colegio y regresó a su vivienda, donde yacía el cadáver de su marido. Llamó a la Policía y condujo 40 kilómetros antes de lanzarse por el acantilado. Eduardo García era el presidente de la cooperativa Radio Taxi Principado. Según los compañeros de la víctima, la pareja no tenía problemas- -la Delegación del Gobierno ha informado de que no constan denuncias de malos tratos- habían estado bailando muy cariñosos en las horas previas, y se iban a mudar a un piso recién comprado. Algunos vecinos apuntaron, en cambio, que discutían de forma frecuente. Suicidio de un asesino Por otra parte, funcionarios de la cárcel de Nanclares de Oca (Álava) hallaron ayer por la mañana en su celda el cadáver de José Luis R. J. de 41 años, colgado con una sábana. El recluso había sido trasladado en agosto de 2004 desde la prisión de Picassent (Valencia) en la que había ingresado en noviembre de 2001. José Luis fue condenado por matar a su mujer y a sus tres hijos de 5, 7 y 12 años en Tuéjar (Valencia) en noviembre de 2001.