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30 Nacional MARTES 14 6 2005 ABC Las llamas, declaradas doce horas después de detectarse el primer foco, arrasan la planta noble del edificio LONBO ALTUNA Un vigilante asesinado y otro huido tras un incendio provocado en el edificio inteligente de la Hacienda de Guipúzcoa Fueron desactivados todos los sistemas de seguridad y hubo seis focos foco se declaró doce horas después del inicial en la séptima planta, donde están los despachos del diputado foral de Hacienda y sus directores generales S. N. SAN SEBASTIÁN. El edificio de la Hacienda Foral de Guipúzcoa en Errotaburu comenzó a arder poco antes de las once de la noche del domingo, o a esa hora al menos fue detectado. Con seis focos, cuatro en las plantas subterráneas y dos en las superiores, los investigadores no tienen ninguna duda de que fue provocado. A las llamas y el humo se sumaban destrozos importantísimos y premeditados y un cadáver, el de un vigilante jurado que fue asesinado de un tiro en la nuca, según fuentes de la Ertzaintza. El cuerpo de Florencio Parra, de 41 años, fue descubierto a las cuatro de la madrugada por los bomberos en el vestuario de la torre. Pero aún se han hallado más elementos que prueban la premeditación de un fuego criminal, obra de alguien que conocía a la perfección la torre. Todos los sistemas de seguridad y antiincendios del edificio inteligente fueron desconectados previamente y desde el interior, según informó el diputado general de Guipúzcoa, Joxe González de b El último Txabarri. Los bomberos y la Ertzaintza tuvieron que desactivar el blindaje del inmueble para poder acceder al interior. La persona que supuestamente se encontraba a la hora del fuego en la torre, otro vigilante de seguridad, ha huido. Se trata de Manuel Ignacio Apaolaza, de 42 años. Tampoco se ha hallado el arma reglamentaria que compartían los dos guardas jurados (jefe el muerto y subordinado el evadido) de la empresa Sabico, ni la motocicleta Yamaha, propiedad de la víctima. Florencio Parra, responsable de seguridad de la Hacienda Foral donostiarra, fue identificado gracias a su DNI que fue hallado en una mochila. Otro elemento que será investigado en este complejo caso es la supuesta desavenencia entre jefe y subordinado a cuenta de los turnos de trabajo. Florencio trabajó desde las siete de la ma- La víctima recibió un tiro en la nuca y no se ha encontrado ni el arma reglamentaria ni su motocicleta ñana a las tres de la tarde del domingo y, en teoría, después debía haberse marchado. No se descarta que lo asesinaran poco más tarde. A esa hora dio el relevo a Apaolaza, quien tenía previsto doblar jornada en contra del criterio de su superior que lo consideraba una irregularidad El problema laboral de existir, parece a los investigadores un argumento endeble para tanta destrucción. La sombra del edificio Windsor planeaba ayer en San Sebastián porque a todos los elementos citados hay que sumar uno no menos inexplicable. Casi doce horas después de que se detectara el primer foco y comenzaran a trabajar los bomberos se declaró otro incendio en el séptimo piso, precisamente donde se encuentran los despachos del diputado foral de Hacienda, Juan José Mújika, y de los directores de su departamento. Pese a la exhaustiva revisión no fue detectado. En principio no se teme por los documentos, que cuentan con un archivo de seguridad, pero los autores podrían haber robado documentación sensible en papel. Destrozos en 300 ordenadores y coches oficiales antes del fuego AMAIA CHICO SAN SEBASTIÁN. Más de 300 monitores de ordenador, algunos coches oficiales estacionados en los sótanos y abundante material informático sufrieron destrozos antes de que se declarara el fuego. Es una prueba más de que el autor o autores premeditaron su acción. El incendio en la torre de Errotaburu ha coincidido con el décimo aniversa- rio de la apertura del inmueble, el 2 de marzo de 1995. Se trata de una torre formada por diez alturas, entreplanta, planta baja y cuatro pisos subterráneos. Cuenta con una superficie de 18.000 metros cuadrados y fue el primer edificio inteligente de Guipúzcoa. Antes de su apertura al público, el entonces diputado de Urbanismo, Antón Arbulu, explicaba que la torre, además de incorporar una completa red de instalaciones de comunicaciones, seguridad, detección y extinción de incendios, está dotada de un sistema de gestión integral capaz de informar, almacenar datos y gobernar las instalaciones tanto por separado como de forma interrelacionada La torre de Errotaburu consta de 54 cámaras de televisión- -que fueron manipuladas- 495 detectores de incendios, 490 circuitos de alumbrado, 81.000 metros de cable de comunicaciones, 120 contactos magnéticos en puertas y 2.245 señales analógicas y digitales controladas. Capaz de acoger hasta 677 puestos de trabajo tiene enfrente una torre gemela que alberga varias oficinas y no ha sufrido ningún tipo de daño.