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18 Opinión MARTES 14 6 2005 ABC En la muerte de Jaime Campmany CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a las mismas. En la despedida Jaime Campmany ha muerto. No me lo podía creer. Siempre le recordaremos, pero nos faltará su columna, su estilo, su profesionalidad, el profesor Occhipinti, su suegra, su chacha Felisa el gato, su mujer, que mantenía a raya su régimen alimenticio y con la que compartió todo; su rincón veraniego en Italia, desde donde mandaba sus columnas... Adiós, Jaime, y gracias por los buenos ratos que nos hizo pasar. Carmen Vélez López. Madrid. Jaime Campmany Le gustaban los coches rápidos, los postres dulces, la poesía en general y los clásicos del Siglo de Oro; los juegos de azar y las novelas policíacas. Escribía con una letra directa, llena de fuerza y equilibrio, como si las dibujara, y se aficionó enseguida a las máquinas eléctricas y a los ordenadores. Le gustaba el fútbol, en especial el Real Madrid, y el 16, rojo, par y falta, en la ruleta de Cannes, y tenía olfato para elegir a los hombres, formar equipos y descubrir autores. Fue poeta y novelista, cronista deportivo de lujo y corresponsal en Roma, y director de periódicos. Mantuvo con galanura juegos florales y se enzarzó con la fuerza y la precisión de un podenco en las riñas periodísticas con sus envidiosos. Su casa fue fonda de amigos muchos en los julios de su santo, y en todas las estaciones para los que necesitaban comprensión y consuelo. Le iban los perros y siempre tenía alguno en el salón de Castellana. Fue murciano de nacimiento y convencimiento, y mosquetero con Salvador Jiménez y Manolo Alcántara en las redacciones, desde Juventud al ABC. No le gustaba prestar libros, prefería regalarlos, como hacía siempre con las citas, los versos y los dichos, y tuvo casi todos los premios. Conchita le ha acompañado siempre, su compañera, su pareja, su mujer y su amiga. Queden sus hijos confortados por el dulce hombro de la amistad. Nadie tuvo su ironía de huertano sabio y madrileño de toda la vida con una singular veta catalana, nadie su elegancia en la medida del artículo. Nadie escribió como él las necrológicas. Descanse en la paz de Dios y en nuestro recuerdo. Pedro Crespo. Madrid. además de escribir sin miedo y fiel a la verdad. Me despido mandando mis condolencias a la familia de don Jaime Campmany y animándoles y felicitándoles por el gran profesional que tenían junto a ellos y que siempre recordaré cuando lea artículos de opinión. Ignacio Vázquez- Dodero Rodríguez. Barcelona. Gracias por estos años Leo esta mañana con gran pena que ha muerto Jaime Campmany, uno de los mejores columnistas que hemos visto en España en los últimos años. Llevo años leyéndole y nunca me ha decepcionado, gracias a su sentido común, su gracia con el lenguaje y su sentido de lo noble. Sus acertadas críticas nos recordaban a diario que las cosas son como son, digan los políticos lo que dijeran. Muchas gracias, Don Jaime, por todos estos años de gran trabajo. Manuel Maese. Sevilla. El maestro Ha muerto Jaime Campmany, maestro de periodistas. Ya era una costumbre de las mañanas levantarse y leer el artículo de Campmany en ABC. Ayer sus fieles lectores, entre los cuales me encuentro, recibimos la triste noticia de su fallecimiento. Desde este momento siempre nos faltará algo, ese sentido del humor del maestro que tanto nos atraía. Tenía la calidad literaria de Ruano o de Cavia. Hoy, a todos sus lectores, el maestro nos ha dejado solos. Desde aquí mi más sentido pésame a su familia por la muerte del maestro. Álvaro Lodares Pérez. Madrid. Hasta siempre, don Jaime Enterado de la irreparable pérdida sufrida, quiero unir mis sinceros lamentos a los de toda la familia de este diario. Recientemente, con motivo de su 80 cumpleaños, le deseaba que durante al menos otros ochenta podamos deleitarnos con la lectura diaria de sus columnas Y tengo grabada su respuesta: Procuraré obedecerle, aunque la empresa parece difícil No ha podido ser, y bien que lo lamentamos todos. B. Saiz de las Heras. Burgos. In memoriam Hace aproximadamente un mes escri- bí una carta a este periódico felicitando a Jaime Campmany con motivo de su octogésimo cumpleaños. Fue gracias a él que me inicié en la lectura de artículos de opinión. Cabría destacar de este ilustre periodista no solamente su gran pluma, muy reconocida y galardonada, entre otros, con el Premio Mariano José de Larra y el Premio Cavia, sino, más allá de lo puramente profesional, su ímpetu y gracia a la hora de retratar fielmente el panorama social de España, Nos hemos quedado solos Quiero expresar mi condolencia por la pérdida de uno de los grandes maestros del periodismo de los que hemos podido disfrutar a diario, a pesar de que yo lo descubriera tardíamente. Me gustaría hacer llegar a la familia un afectuoso y resignado abrazo por haber perdido la sonrisa genial de cada día. Nos hemos quedado más solos. José Martínez Ripa. Logroño. La muerte de Jaime Campmany ha tenido un eco sin precedentes entre nuestros lectores. En la página web abc. es, el último artículo del columnista registró ayer un número de visitas sin precedentes, sólo comparable al de acontecimientos excepcionales como la muerte del Papa Juan Pablo II o el atentado del 11- M. También en nuestro periódico digital se abrió un libro de condolencias en el que a lo largo de la jornada los lectoresfueron dejando sus impresiones. Una de las mejores frasesrecibidas, firmada por CT, es la que define a Campmany como el hombre que te hacía reír con las cosas que no tenían gracia Y otra frase anónima, breve pero contundente: A mí me hacía leer ABC este hombre El sentimiento de la gran mayoría de los lectores se resume en estas líneas firmadas por PALOMA GONZÁLEZ- TABLAS: Cómo te voy a echar de menos, Jaime. Cómo me has hecho entender la situación política, cómo me has hecho reír, qué gran amigo fuiste sin que tú lo supieras LOS LECTORES Y CAMPMANY Entre los textos recibidos hay alusiones al hecho de que la Real Academia Española no le admitiera nunca entre sus miembros: Ha sido un error, que no podremos perdonar, el que no haya reconocido su aportación al castellano Su faceta de gran escritor aparece en muchos textos: Nos deja un gran periodista y escritor. Nos deja el mago de la ironía Para otro comunicante, su muerte es una noticia muy triste para quienes tanto hemos disfrutado y aprendido- -que viene a ser la misma cosa- -con sus artículos, llenos de inteligencia y de ironía, de exquisito gusto literario y de la elegancia que, tan escasa hoy, adornaba sus palabras Algunos, como CARMEN MARTÍN GONZÁLEZ, piden que se edite un libro con sus artículos. Otra lectora anónima escribe: Le descubrí tarde porque sólo hace unos meses que empecé a comprar ABC, pero me ganó en cuestión de segundos, me voy a sentir un poco huérfana sin sus columnas... Me encantaba su fino sentido del humor y el llamar a las cosas por su nombre Y MARÍA ROMERO añade: Esta mañana he sentido que me quedaba huérfana de esa primera sonrisa de la mañana que me provocaba la lectura de su columna Muchos de los que han enviado su mensaje son jóvenes que le leían. Así, JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ agradece al articulista haber hecho magia cada día con la palabra escrita, despertando en los que somos jóvenes universitarios la afición por escribir En otros casos no falta el componente político. JUAN MIGUEL BENAVENT asegura que se pierde un baluarte por la defensa de los valores que la izquierda vengativa está destruyendo. CHELO PALACIOS escribe: Espero que desde arriba nos eches una mano para enderezar tanto despropósito... Un firmante anónimo añade: Hemos perdido un defensor de los valores tradicionales, éticos y morales que tanto irritan a esa izquierda resentida Y otro: Él más que nadie ha representado la lucha contra la sinrazón de la izquierda en esta Nación, y lo ha hecho desde el respeto, la educación, la brillantez y desde el saber que estaba en lo cierto Por último, también hay recuerdos desde la discrepancia: Aunque no compartía al cien por cien sus opiniones, siento esta pérdida para el periodismo español de talante liberal. Hombre versátil que sabía de casi todo y por eso podía escribir, opinar y críticar, con una crítica mordaz, incisiva, irónica y, lo que es más importante, con sentido del humor, que la hacía más aceptable