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30 LUNES 13 6 2005 ABC Madrid Desamparo. Un niño de 5 años al que han dejado solo toda la noche en una habitación Prostitución. Coches de alquiler y mafias sexuales operan en Marconi No me ha pagado la droga, lo voy a matar ABC recorre con la Policía las zonas más conflictivas de un Villaverde castigado por la delincuencia b Poblados chabolistas, supermercados de la droga y barrios tomados por la prostitución, objetivos del dispositivo especial de seguridad para el distrito CARLOS HIDALGO MADRID. Estoy buscando a un chaval que no me ha pagado. Lo voy a matar Nuestro interlocutor apenas ha cumplido 14 años, pero hace mucho que pasó de los 40. Su mirada de niño yuntero sin embargo, desvela que no conoce otro Madrid que el que se amontona entre jeringas y la más absoluta de las inmundicias. La madrugada ya ha caído sobre El Salobral, el mayor poblado chabolista de España, y Miguel- -pongamos que se llama así- con un colocón tremendo y garrote en mano, hace lo que único que sabe, aunque no nació para ello: es correo de la droga; se acerca a los coches que no cesan de entrar en el poblado para comprar, les toma el dinero, va a buscar la dosis y se la entrega al comprador. La noche en esa zona de Villaverde pasa tan lenta como el mono de los toxicómanos que mantienen vivo el asentamiento. Nos encontramos en uno de los puntos clave del Plan de Seguridad para Villaverde, que nació el pasado 23 de mayo tras los sucesos que comenzaron con el asesinato de un menor de edad a manos de un chico dominicano en la colonia Oroquieta. El panorama es desolador. Chavales que comienzan allí la noche del sábado, heroinómanos que han sobrevivido a los años 80, funcionarios, ejecutivos... La droga no sabe de clases sociales. En El Salobral hay censada una población de 2.000 personas de etnia gitana, pero en realidad son el doble. Se percatan de nuestra presencia en plena transacción ¡Quitarse de ahí, comemierdas! gritan. Los alrededores del poblado son un erial: las alcantarillas están desnudas, sin cubiertas; el Sospechosos. Los controles en la entrada de El Salobral se han intensificado hierro se cotiza alto en esta zona en la que todo tiene un precio. Apostados a la entrada del asentamiento, un control selectivo de sospechosos. Hasta que entró el plan en vigor, se solía montar uno por semana; ahora son diarios. Dos turismos de lujo, un BMW y un Mercedes- ¿recién salidos del concesionario? intentan penetrar en el poblado. Les paran. ¿Usted a qué se dedica? A vender chatarra, agente ¿Y tanto dinero gana con eso como para pagar un coche así? Es que a mi tía le tocaron los millones y me lo regaló Con el dolor de tantas familias destrozadas por la droga compraron los coches al contado. En los controles participan todos: Policía Nacional, con apoyo de la Municipal, y la colaboración de la Guardia Civil de Tráfico en la captura de aluniceros que salen del barrio camino del centro en busca de sus botines. Los resultados están siendo satisfactorios. Las tribus urbanas se lo están pensando antes protagonizar sus reyertas. REPORTAJE FOTOGRÁFICO: JULIÁN DE DOMINGO A taconazos contra la Policía De cualquier manera, indican los agentes de Usera- Villaverde, el 95 por ciento de las detenciones en el distrito corresponden a inmigrantes, así como el 80 por ciento de las intervenciones. Unos policías de otra unidad comentan, indignados: Absolutamente todas las actuaciones que hemos realizado esta noche corresponden a extranjeros, que quede muy claro No faltan a la verdad. Al filo de las dos de la madrugada, avisan de una reyerta entre suramericanos en un bar de la calle de Marcelo Usera. Cuando llegan los agentes, un grupo les rodea. La mezcla de alcohol y drogas provoca que los maleantes no se lo piensen dos veces y comiencen a agredir a la Policía. La trifulca es tremenda: golpes con cascos de motoristas, una mujer que la emprende a taconazos con un funcionario, otro al que le provocan un esguince. La reyerta termina con siete detenidos- -uno de ellos, español- -y cuatro policías heridos, de los que dos terminan en el hospital. Mientras, en el otro distrito controlado por la comisaría, Villaverde- -206 agentes para 300.000 habitantes- la