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ABC LUNES 13 6 2005 Nacional 15 Análisis elecciones gallegas El debate del Estatuto ha quedado relegado para después del 19- J, sepultado por el Plan Galicia y la edad de Fraga. Pero lejos de ser un tema baladí es la radiografía del futuro de Galicia: lealtad constitucional o fórmulas federalistas a la catalana El Estatuto pasa de puntillas por la campaña TEXTO: JOSE LUIS JIMÉNEZ SANTIAGO. Ni PP, ni PSOE ni BNG serán tan ingenuos como para sacar a relucir el contenido de sus propuestas estatutarias en los mitines de campaña. Son plenamente conscientes de que el contenido de las mismas es de total indiferencia para la sociedad, aunque es un arma arrojadiza perfecta para acusar al adversario de poco galleguista o rupturista según el bando. Lo cierto es que Galicia, como comunidad histórica reconocida en la Constitución, tiene ante sí el reto de liderar una reforma estatutaria capaz de ahondar en su identidad diferencial pero sin menoscabar los límites de la Constitución, un aspecto perfectamente asumido por Manuel Fraga, pero de dudoso entendimiento para socialistas y nacionalistas. El presidente de la Xunta ha estado paralizando cualquier movimiento alrededor del Estatuto, a la espera del resultado electoral. Así, ha impedido la creación de una comisión en el Parlamento- -como ha ocurrido en otras cámaras autonómicas- -que fuese redactando la ponencia estatutaria, con el argumento de que no toca y no hay prisa Todo lo contrario opinan los nacionalistas, que exigen reaccionar cuanto antes para que Galicia no quede en el furgón de cola de las reformas estatutarias. Por su parte, el PSOE, que durante meses defendió una propuesta propia, anunció recientemente que está dispuesto a guardarla en el cajón y partir de cero. Manuel Fraga Definición de Galicia REUTERS Emilio Pérez Touriño REUTERS Anxo Quintana EFE Documentos públicos Los primeros en poner sobre la mesa un documento negro sobre blanco con las nuevas necesidades de la Comunidad fueron los populares. Tras la entrega de abundante documentación al ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el titular de la Xunta presentó públicamente su ideario en esta cuestión durante el Debate sobre el Estado de la Autonomía, y el PP retomó el tema en su congreso, a través de la ponencia El Autogobierno elaborada por el vicepresidente segundo, Xosé Manuel Barreiro. Sin embargo, los documentos previos todavía no han fructificado en un texto definitivo, aunque Manuel Fraga anunció recientemente que será después del 19 de junio cuando se abra este debate. Lejos de pretender una reforma puntual, PSOE y BNG abogan por una nueva redacción del texto autonómico. Emilio Pérez Touriño ya anunció que partirá de cero cuando toque negociar el Estatuto. El BNG defiende el concepto de Galicia como nación dentro de una España federal. Es su punto de partida para lograr un nuevo estatuto. Es el primer aspecto diferenciador de los tres proyectos. El PP defiende la vigencia del término Comunidad autónoma dentro del actual marco estatal, tal y como recoge la Carta Magna, que reconoce en España la existencia de autonomías y nacionalidades históricas, entre las que se encuentra Galicia. Los socialistas introducen el término plurinacional en la definición de España, un reconocimiento que choca en principio con la postura oficial mantenida por Rodríguez Zapatero y Fernández de la Vega, quienes han reiterado el carácter intocable del Artículo 2 de la Constitución de 1978. Los nacionalistas gallegos comienzan por diferenciar la identidad propia del pueblo gallego dentro del conjunto de los pueblos no ya de España, sino de de Europa. Es más, le otorga la capacidad de definir su marco relacional con el Estado español y confiere a Galicia en su condición de nación la opción a integrarse libremente como Comunidad autónoma en la estructura política plurinacional del Estado español tre el genérico y el foral- -y la creación de un Fondo de Compensación Interterritorial, que cubra las diferencias económicas entre comunidades. La propuesta nacionalista promueve una Hacienda gallega que garantizará la suficiencia de los ingresos públicos necesarios para financiar la totalidad del gasto público siguiendo un modelo de autonomía financiera y responsabilidad fiscal plena aunque sin perjuicio del mantenimiento o potenciación de los necesarios mecanismos y fondos de redistribución tanto en el ámbito estatal como europeo siendo estos últimos gestionados por el Poder gallego No obstante, no se indica en ningún sitio la necesidad de aportar a las arcas estatales ni un solo euro para el actual sistema de financiación autonómica. tas es la supresión del Derecho Supletorio recogido en el Art. 149.3 de la Constitución según el cual la competencia sobre las materias que no se hayan asumido por los Estatutos de Autonomía corresponderá al Estado, cuyas normas prevalecerán, en caso de conflicto, sobre las de las CC. AA. en todo lo que no esté atribuido a la exclusiva competencia de éstas Esta norma tiene gran validez en la aplicación de directivas europeas, que son legisladas por el Gobierno central y pasan a ser ejecutables a todo el Estado. Busca, principalmente, evitar el vacío legal gracias al respaldo del Estado. Así lo entiende el PP, pero no PSOE y BNG. Presencia en la UE El PP pide una presencia real de las Comunidades en el funcionamiento de la UE, pero nunca suplantar al Estado ni votar por él, ya que ni la propia Ley europea las faculta para ello. El PSOE da un paso más al capacitar a Galicia para firmar preacuerdos internacionales sujetos a autorización del Estado. Los nacionalistas se apoyan en los principios de subsidariedad, proporcionalidad y cooperación leal para exigir que a Galicia se le reconozca su legítima y efectiva participación, por canales directos o indirectos en los asuntos que le incumban. Para ello, exige tener voto directo en el Comité de Regiones, conferir status jurídicopúblico a la Oficina de representación de Galicia en Bruselas y participar en las sesiones del Consejo de Ministros cuando sean asuntos de trascendencia para la Comunidad. Justicia Los dos grandes partidos de ámbito estatal proponen que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia sea el último órgano al que el ciudadano pueda acudir e imparta una doctrina judicial unificada. Con esta descentralización se logrará una agilización del Supremo. El Bloque no contempla la descentralización de la justicia como beneficio secundario para los Tribunales Nacionales, sino que defiende una ruptura a todos los niveles, siguiendo el modelo del tripartito catalán. Sistema Tributario Es el eje del denominado principio de solidaridad interterritorial recogido en el Art. 2 de la Constitución. Frente al mantenimiento del sistema actual que defiende el PP- -que otorga a Galicia la capacidad de recaudar el 35 por ciento del IRPF- el PSOE enumera una serie de exigencias entre las que destacan una ruptura con el actual régimen tributario- -exige paridad en- Supresión del Derecho Supletorio La vulneración más flagrante de las propuestas de socialistas y nacionalis-