Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 12 6 2005 77 Los proyectos de Barenboim le costarán este año a la Junta de Andalucía 4,5 millones de euros Muere en París a los 67 años el escritor argentino Juan José Saer, ganador en 1998 del premio Nadal Mariano Rajoy Presidente del PP Jesús Caldera dijo que si el Archivo salía de Salamanca sería por encima de su cadáver; o le da la batalla al presidente o tiene que presentar su dimisión Felip Puig Portavoz de CiU Espero que el Gobierno sea valiente y no detenga el gesto de justicia histórica de la devolución de los papeles de Salamanca a Cataluña Miguel Alejo Delegado del Gobierno en Castilla y León Sin querer meter el dedo en el ojo, esta manifestacion forma parte de una estrategia política del Partido Popular: El análisis de la realidad así lo indica Zapatero, Carod y Caldera, protagonistas de las pancartas y los gritos SALAMANCA. Caldera no fue profeta en su tierra. Nadie permanecía en silencio mientras pasaba la cabecera de la manifestación. Los salmantinos recogieron los coros que el presidente del Gobierno recibió el pasado sábado en la convocatoria de la AVT- Zapatero, embustero -y no se cansaron de arremeter contra los que en su día apoyaron la unidad del Archivo y ahora justifican. su dispersión. Caldera, pelele, no salen los papeles vociferaba un grupo de mujeres de un pequeño pueblo salmantino, a las que FOTOS: CESAR MINGUELA seguían multitud de miembros del PP y ciudadanos que se preguntaban dónde estaban el presidente y el ministro de Trabajo. Caldera fue quien recibió el mayor número de improperios. Los carteles demostraban la variada procedencia de los manifestantes, que llegaron de muchísimos puntos de España, pero el más grande y original era una gran foto de los procuradores socialistas en las Cortes de Castilla y León riéndose a mandíbula batiente en sus escaños y en la que se podía leer: El PSOE regional nos quita el Archivo y se ríe de nosotros Las alusiones a Carod Rovira también ocupaban gran parte de los eslóganes y los gritos que coreaban los ciudadanos: Zapatero, capullo, el Archivo no es tuyo y Zapatero y Carod destrucción sirvieron para concluir la jornada multitudinaria, en la que la palabra dimisión salió de la boca de casi todos. La tranquilidad tan sólo se vio rota por algún momento de tensión en el que algunos ciudadanos increparon a los medios de comunicación, pero sin incidentes. cía Escudero; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, así como varios consejeros de la Junta, concejales, procuradores, diputados y dirigentes del PP nacional. Todos quisieron respaldar la batalla emprendida por el Ayuntamiento de Salamanca y todos exigieron de forma unánime que el Gobierno retire el proyecto de ley que permitirá la salida de los legajos a otros puntos del país. Esta vez, al contrario que en 1995, se apartaron de la foto los dirigentes socialistas que más guerra dieron por la unidad del Archivo, como el flagran- te ejemplo del ministro de Trabajo, Jesús Caldera. Tras la cabeza de la manifestación también se entremezclaban líderes de colectivos sociales, presidentes empresariales y toda la sociedad salmantina. La manifestación transcurrió con normalidad y sólo con los predecibles gritos y proclamas contra los miembros socialistas. Ussía: Va a ser que no Durante la hora que duró el recorrido, la cabecera tan sólo se paró en dos ocasiones, y una de ellas fue frente a la sede del Archivo de la Guerra Civil, si- tuada en el Colegio de San Ambrosio, donde recibió el aplauso y los gritos de viva España El acto de protesta concluyó con el manifiesto que leyó desde el balcón consistorial el escritor y periodista Alfonso Ussía frente a una Plaza Mayor abarrotada a la que no fue díficil arrancar aplausos y gritos en contra del Gobierno. Manda en España un partido que desea desgajar España criticó el escritor para, posteriormente, recordar los pactos de Zapatero con los chantajistas catalanes y las conversaciones con los terroristas De nue- vo, el gentío se enervaba. Tras un repaso por varios miembros socialistas que en su día apoyaron la unidad y ahora se desmarcan, Ussía amenazó con que la salida de las más de 500 cajas no será fácil y que al final va a ser que no El acto de protesta concluyó con el despligue de la pancarta a lo largo del balcón del Ayuntamiento y con el buen sabor de los ciudadanos, que no querían abandonar el lugar. En definitiva, una tarde de sábado histórica que demuestra que los castellanos y leoneses también quieren a su tierra y luchan por ella.