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ABC DOMINGO 12 6 2005 Los domingos 65 270 millones de dólares. Las dificultades financieras se hicieron más ostensibles en 2002, cuando la firma Union Finance Investment Corp. presentó una demanda ante los tribunales de California por deudas de 12 millones de dólares. Negociar al límite La situación llegó a ser tan crítica en el momento en que el cantante iniciaba su calvario en el juzgado californiano de Santa María, que la falta de liquidez le impidió atender en abril una letra de 300.000 dólares. El reverendo Jesse Jackson, ex aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, trató de interceder en favor del cantante ante el presidente de Bank of America, la entidad que se había hecho cargo de la cada vez más inflada deuda y que amenazaba con llevar al artista a los tribunales por haberse retrasado en el pago de sus cuotas. Michael tiene un problema de li- Para volver a encarrilar su maltrecha economía, el que fuera rey del pop tendrá que reducir de forma drástica sus gastos y quizá vender otra parte de Sony AVT quidez porque no está trabajando y está sometido a juicio. Pero sus bienes son mayores que sus deudas El banco se desprendió de la pegajosa deuda de 270 millones vendiéndosela a Fortress Investment Group tras avisar al deudor del traspaso mediante un fax, asegura el Wall Street Journal que añade que la compañía de inversiones fundada en 1998 ha extendido el préstamo a Jackson más allá de la fecha de vencimiento prevista, que estaba fijada en diciembre. Pero para volver a encarrilar su maltrecha economía, el cantante tendrá que reducir drásticamente su nivel de gastos y seguramente desprenderse de otra parte de Sony AVT. A pesar de sus acuciantes problemas financieros, Michael Jackson se ha mostrado hasta ahora reacio a prescindir de una fuente de ingresos que tiene además ramificaciones sentimentales, no en vano entre las 251 canciones de sus amados Beatles se cuentan joyas como Yesterday o Hey Jude Sea cual sea el veredicto, Michael Jackson se encuentra en una encrucijada. Daniel Henninger resumía el pasado martes en el mismo Journal el flanco antropológico y psicológico del drama que se agota en un juzgado de California: Michael podrá ser un freak pero no es el único freak Vivimos en una cultura freaky Es una cultura llena de confusión acerca de muchas cosas. Es duro convertirse en un verdadero adulto. Pero resulta interesante que Michael Jackson, que ha estado al volante de esa cultura durante la mayor parte del viaje, acabe en un lugar llamado Nunca Jamás. Podría incluso suceder que Michael Jackson gane el juicio y regrese a Neverland. Pero si no lo gana, el último mensaje del juicio a esa cultura podría ser: es hora de madurar Las ventas de sus discos Off the wall: 19 millones Thriller: 59 millones Bad: 28 millones Dangerous: 29 millones HIStory: 18 millones de dobles álbumes Blood on the Dance Floor: 6 millones Invincible: 8 millones Números Unos: 6 millones El despliegue de los fans del músico ha sido muy visible en los últimos días LA LÁMPARA Y EL GENIO TEXTO: MANUEL DE LA FUENTE C uando un Virgo sale rarito, sale rarito del todo. Y Michael Jackson lo es, del 29 de agosto del 58. Como Quevedo, Borges y Greta Garbo, gente toda ella muy normal y, sobre todo, muy corriente. Tan corriente como debutar a los cinco años sobre un escenario y a los once en uno de los programas televisivos de mayor audiencia, el espacio de Ed Sullivan, con sus hermanitos, los Jackson Five. Rarito, sí, pero un genio, uno de esos nombres que han llevado la cultura de masas al Olimpo del Arte. Michael ha sido a la música de baile lo que Dylan al desarrollo del rock and roll. También se debe al aclarado Jackson, además de batir todas las marcas en cuanto a ventas y galardones, haber cambiado el curso de la historia del vídeo. Después de su Thriller El nacimiento de una nación del género) nada ha sido igual en la videografía. Y qué decir de su manera de bailar, recogiendo los pasos de la calle y filtrándolos por su personal e intransferible talento danzarín. Sin embargo, cuentan que su niñez no fue feliz, que compartir la nocilla y el estrellato le impidió jugar con los peluches (los que ahora son los principales inquilinos de Neverland) Salvando las distancias (unas cuentas, es cierto) a veces Michael hace que se suelte el lacrimal porque recuerda a aquel nuestro Joselito, nuestro Ruiseñor de las Cumbres, al que la popularidad acabó por mutilar las alas. Es posible que en esa infancia marcada por la autoridad de un padre que vio pronto el negocio de su vida (de la de él, sobre todo) fuera cuando en el interior del genial músico de Indiana se amasara su pasión por dejar que los niños se acerquen a mí Pero cuanto más se abrían las puertas de la fama para él, más intentaba aislarse del mundo y de sus industrias y de sus afanes. Prefirió la burbuja de su Neverland al globo (siempre hinchado) de la popularidad. Aunque, quién sabe, quizá lo que cambió su vida fue la pepsicola y aquel maldito anuncio del que salió escaldado y con el pelo convertido en un coloso en llamas. Si hubiera preferido la cocacola, tal vez su vida no se habría chamuscado. Los jueces han hecho y hacen su trabajo, pero nunca se sabrá a ciencia cierta si en su particular País de las Maravillas los niños se han acercado demasiado y han acabado cantando el vamos a la cama que hay que descansar. Sin duda, la procesión ha ido y va por dentro. Pero en todas sus comparecencias en el juzgado, Jackson ha intentado mantener el tipo (vaya tipo) y dibujar una sonrisa para los miles de aficionados que le adoran en todas las esquinas del planeta. A los norteamericanos (como a casi todos) les encanta erigir ídolos para luego derribarlos con saña, tirando de una soga si es posible. Acabe o no con sus deshilvanadas carnes en la prisión del condado, la felicidad que durante años le ha regalado a medio mundo no se la quitará nadie. Lo que muchos daríamos por volver a la Tierra de Nunca Jamás.