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36 Internacional DEBATE SOBRE EL FUTURO DE EUROPA DOMINGO 12 6 2005 ABC Merkel exhorta a mantener vivos los valores cristianos en la Unión b La líder conservadora alemana y La Ampliación tendría que ser pagada a tres bandas: por Alemania, que seguiría siendo el principal contribuyente; por España, que perdería parte de sus ayudas; y por el Reino Unido, que tendría que renunciar a su cheque Pero Blair se niega a asumir su parte de la carga favorita en los sondeos advierte que la C de cristiana forma parte de las siglas de su partido, y no renunciaremos a ella EFE BERLÍN. La jefa de la Unión Cristianodemócrata alemana (CDU) Angela Merkel, exhortó ayer a la sociedad a mantener los valores cristianos porque son la base de la democracia. Una democracia sin raíces cristianas es impensable dijo la candidata conservadora a la Cancillería en una reunión del grupo de trabajo evangélico de la CDU y de su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU) Merkel recordó que la C es parte del nombre de la CDU y no tenemos la menor intención de separarnos de esa letra La líder de la oposición respondía así a la acusación del arzobispo de Colonia, Joachim Meiser, quien tras acusar al partido de haberse olvidado de sus raíces cristianas sugirió que, en esas circunstancias, era preferible que tacharan la C de su nombre. Merkel prometió que si la CDU gana las elecciones que se celebrarán anticipadamente en septiembre, habrá una mejora en la situación de muchos estados federados, además de un reforzamiento de los valores cristianos ya desde las escuelas. La educación no consiste únicamente en transmitir datos opinó la jefa de la CDU, partidaria de incluir la clase de religión en los programas escolares. La exclusión de la referencia a las raíces cristianas de Europa fue uno de los puntos polémicos de la Constitución de la Unión Europea, recientemente rechazada en los referendos de Francia y Holanda. España, discriminada en la UE si el Reino Unido se aferra a su cheque TEXTO: ALBERTO SOTILLO Schröder en caída libre Por otro lado, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) del canciller Gerhard Schröder prosigue su caída en los sondeos electorales pero, por primera vez desde que se propuso la convocatoria de elecciones anticipadas, también la opositora Unión Cristianodemócrata (CDU) pierde ligeramente apoyo. Según el Politbarometer que efectúa regularmente la segunda cadena de televisión pública, el SPD obtendría el 29 por ciento de apoyo de celebrarse ahora elecciones, un punto menos que hace dos semanas. La CDU tendría el favor del 44 por ciento, lo que también supondría un uno por ciento menos que en la encuesta anterior. Los verdes, el socio menor de la actual coalición gubernamental, se mantendrían en el ocho por ciento, los liberales subirían un punto hasta el 7 por ciento y el pos- comunista PDS permanecería en el cinco. MADRID. Lo que se va a negociar en la próxima cumbre de la UE es quiénes van a pagar el coste de la Ampliación. Se da ya por entendido que lo harían Alemania y demás países contribuyentes; y España, que tendría que renunciar a buena parte de las ayudas que recibe. Pero hay un tercer actor en liza que intenta escurrir el bulto: el Reino Unido y su cheque que le concede una rebaja de 4.500 millones de euros anuales en su contribución neta. La presidencia luxemburguesa de la UE plantea que también el Reino Unido contribuya a pagar la Ampliación mediante una paulatina reducción de su cheque Pero el primer ministro británico, Tony Blair, ha sido contundente: La rebaja seguirá como está. No será negociada. Punto. Su plante pone a España en una difícil situación. La carga de la Ampliación iba a ser asumida a tres bandas. ¿Quién va a asumir la parte británica? Alemania ya ha dejado en claro que no va a poner ni un solo euro más. Así que toda la presión caerá sobre España para que renuncie generosamente a sus ayudas por el bien de Europa y de los socios más necesitados. La solidaridad está en los Tratados como uno de los principios fundacionales de la Unión. Pero también lo está el de la no discriminación. El cheque es una aberración, que dinamitaría la UE si se extiende a todos los ricos. Y que podría provocar la paradoja de que España se convierta en país contribuyente antes que el Reino Unido. En realidad, el cheque parece concebido para que Gran Bretaña jamás se convierta en contribuyente neto, como lo son Alemania, Austria, Holanda y Suecia. Tony Blair AFP ha cumplido sus deberes. Cumplió con Maastricht, cumplió con Niza y ha cumplido con el último proyecto de Constitución. Trifulcas internas al Berlín estaría dispuesto a aportar más EFE BERLÍN. El Gobierno alemán está dispuesto a incrementar en medio millar de euros su aportación anual a las arcas comunitarias para facilitar el acuerdo sobre los presupuestos de la Unión Europea (UE) para el periodo 2007- 2013. Según adelantó ayer la edición dominical del diario Welt, que cita fuentes del Gobierno, el canciller Gerhard Schröder está dispuesto a aumentar la aportación alemana entre 400 y 500 millones de euros. La aportación alemana al presupuesto de la UE para el 2005 es de 21.300 millones de euros, monto que al regresar en gran parte al país en modo de ayudas a sectores y regiones más debilitadas reduce sensiblemente la contribución neta alemana. El dato correspondiente a 2004 se conocerá en otoño. En 2003 fue de 7.600 millones de euros. Una aberración En estos tiempos de sucesivos retrocesos, la eliminación del cheque sería un avance eureísta al acabar con una aberración anticomunitaria. Su preservación, en cambio, sería un pésimo ejemplo para los países contribuyentes, que ya han barajado en alguna ocasión la posibilidad de reclamar ellos también su cheque Blair también ha dado a entender que podría ser flexible, si se da un hachazo a la Política Agrícola Común (PAC) y se reduce la financiación global de la Unión. Dos opciones que perjudican los intereses de nuestro país, aunque parece muy difícil que, en estos tiempos de crisis política interna, Francia vaya a aceptar un recorte de las ayudas agrícolas. Si el gobierno se apercibe de ello, puede presentarse a esta negociación en una posición muy cómoda. España margen, gobierno y oposición siempre han cumplido. Ha sido el único que ha cumplido en referéndum. No puede decir lo mismo el Reino Unido tras sembrar la discordia entre los socios al aplazar a calendas griegas su propia consulta sobre la Constitución y clavar así la tercera estaca a ese Tratado. El crecimiento económico de España se ha mantenido hasta ahora en los márgenes de la ortodoxia del euro, sin las alegrías fiscales que otros pregonan y libre de manifestaciones irresponsables. Nuestro país no aspira a recibir subsidios europeos eternamente. Pero el reparto de la carga debe hacerse de forma equitativa, sin discriminaciones y desde el principio de suficiencia de medios para financiar una Unión que se desea ambiciosa. Si el Reino Unido no quiere asumir su parte de la carga, si los países ricos quieren pagar cada vez menos, no sería equitativo que todo el peso recaiga sobre las ayudas que recibe España. En los últimos años, éstas han representado un 0,9 por ciento del PIB. La retirada brusca de todo ese dinero tendría consecuencias traumáticas. Cuando a Irlanda se le anunció el fin de su Fondo de Cohesión, se le concedió un periodo de transición de cinco años que, en la práctica, fueron siete. Tal vez éstos sean tiempos más duros, pero no puede haber varas de medir tan diversas para unos y otros. España siempre ha aceptado la Ampliación desde el presupuesto de que no puede negar a otros países la solidaridad que ella recibió tras la dictadura. Pero los grandes adalides de la Ampliación han sido el Reino Unido y Alemania. Es muy bonito hablar de oportunidades para todos, pero la realidad inmediata es el peligro de deslocalizaciones, de dispersión política y de una Unión cada vez menos solidaria. Ninguna fuerza política española ha hecho demagogia con la Ampliación, pero tampoco hasta ahora ningún gobierno se ha pasado de bueno en Bruselas. También Felipe González enseñó los colmillos, y se trajó entre ellos el Fondo de Cohesión. Blair, más que Zapatero La presidencia luxemburguesa de la UE no ha propuesto la retirada inmediata del cheque sino su congelación para ser después paulatinamente reducida. Ya quisiera España un trato similar para su Fondo de Cohesión. ¿Y por qué esa discriminación? ¿Por qué Blair puede decir que su cheque es innegociable mientras Zapatero deja caer que España se resigna a perder el Fondo de Cohesión? ¿Quién quería la Ampliación? ¿Quién va a pagarla?