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ABC DOMINGO 12 6 2005 Opinión 5 CARTA DEL DIRECTOR IGNACIO CAMACHO SUÁREZ O LA NOSTALGIA DEL CONSENSO La degeneración neurológica de Suárez no es sólo un conmovedor episodio clínico que envuelve la figura crepuscular del ex presidente, sino también una triste metáfora del olvido en que la Transición parece haber caído dentro de la memoria colectiva Se me ha olvidado todo lo que no dejé escrito (J. M. Caballero Bonald: Diario de Argónida ESDE el fondo de la espesa bruma gris del Alzheimer, la memoria de Adolfo Suárez vaga errante por un limbo de soledades en el que ya no es capaz de reconocer los contornosde su propio pasado. Como aquel célebre enfermo neurológico de Oliver Sacks que había confundido a su mujer con un sombrero, los ojos claros de Suárez miran alrededor desde una nebulosa en cuyos agujeros negros se ha perdido incluso el recuerdo de que un día fue presidente del Gobierno. El hombre que hizo con el Rey la Transición democrática, el timonel de la más apasionante singladura colectiva de la última mitad del siglo XX en España, navega ahora perdido por el pozo de la demencia senil sin poder consolarse siquiera con el orgullo retrospectivo de su travesía histórica. La degeneración cerebral de Suárez, a quien el jueves tributó Luis del Olmo un brillante y corajudo homenaje en los micrófonos de Punto Radio, no es sólo un conmovedor episodio clínico que envuelve la figura crepuscular de uno de JAIME GARCÍA los más señeros actores de la reciente política Un momento del homenaje que Luis del Olmo rindió a Adolfo Suárez el pasado jueves española, sino también una triste metáfora del turada aparecen hoy tan lejanos como la propia silueta Por su propia responsabilidad de gobierno, corresponolvido en que la Transición parece haber caído dentro afilada del presidente que, asomado siempre al vertigide al Partido Socialista del presidente Rodríguez Zapadela memoriacolectiva. Tres décadas después de aquenoso abismo del fracaso, fue capaz de caminar por el tero la mayor cuota de responsabilidad en esta liquidalla fabulosa aventura que permitió el paso milagroso borde del precipicio de la discordia hasta saltarlo con ción de los valores que ejemplifica el suarismo ahora de una decadente dictadura a una democracia en pleniuna arriesgada pirueta digna del mejor funambulismo tardíamente celebrado. Las políticas revisionistas batud, los valores de consenso y aquiescencia que dieron político. sadas en la reapertura de viejas heridas de la Guerra forma a un pacto social inédito se han ausentado de la Nada parece más lejano de este tiempo convulso que Civil; el hostigamiento a las creencias morales comparescena pública con la misma velocidad con que se difuaquella inusitada liberalidad con que todas las fuerzas tidas por granparte de la comunidad española; la displiminan los recuerdos de las debilitadas neuronas del ex políticas fueron capaces de renunciar a exigencias y cente y rencorosa liquidación del legado de los Gobierpresidente. hasta a principios para componer un marco de convinos de Aznar; el empeño mal fundamentado de reabrir vencia nacional. Desde la disciplinada obediencia con ...Y es tan largo el olvido, escribió Neruda. Hasta tal con los nacionalistas más intransigentes el debate soque los comunistas acataron la llamada a la reconciliapunto se ha producido un vacío histórico sobre aquella bre el modelo territorial del Estado y, sobre todo, la inción, a la magnanimidad con que la derecha social suetapa crucial, que quienes aún conservamos cierta canecesaria modificación de la estrategia de consenso po arrinconar parte de sus privilegios heredados del pacidad para ordenar la memoria hemos de asistir con que tan excelentes resultados había logrado en matefranquismo, pasando por la maniobrera ductilidad de perplejidad a una suerte de reescritura oficial en la que ria antiterrorista ofrecen la sensación de conjunto de los socialistas y el moderado pragmatismo con que la se nos pretende hacer comulgar con ruedas de molino. que el Gobierno pretende obtener, treinta años dessociedad entera condujo su comportamiento colectivo, No es difícil, en efecto, reconocer en muchos de los que pués, la victoria incondicional de los objetivos máxila Transición fue un proceso ejemplar cuyos grandes ahora celebran con pudoroso respeto el proceso degemos a los que la izquierda renunció en su momento logros se construyeron en torno a los conceptos de nerativo de Suárez a los mismos que alancearon sin para permitir un escenario de concordia sin exclusioacuerdo, transacción y compromiso. Primero los Pacpiedad su figura en los momentos de mayor debilidad nes. tos de la Moncloa, luego la Constitución del 78 y, por política, traicionando su esfuerzo componedor y provoEsta pendiente de partidismo sectario y electoralista último, el diseño del Estado autonómico completaron cando una crisis que estuvo a punto de desembocar en cuenta ya con su correspondiente respuesta en el otro un cuadro de estabilidad que cimentó los veinticinco un baño de sangre. Los que almorzaron con generales lado del segmento político, en el que numerosos ciudaaños más prósperos y libres de nuestra maltratada Hisgolpistas, los que conspiraron en la sombra, los que asedanos que se sienten injustamente maltratados han cotoria común. diaron desde dentro y desde fuera aquel frágil edificio menzado a exteriorizar su malestar a través de la moviconstruido en torno a la Unión de Centro Democrático, lización en la calle. Los terroristas, expertos en enconTodoeso parece hoy formar parte deun brumoso pasado acuden ahora compungidos a rendir respetuosa y adtrar rendijas por las que colarse para socavar la firmeinencontrable en medio de la niebla del sectarismo, la mirada memoria al hombre al que no tuvieron reparos za democrática, han visto pronto en el resquicio abierexclusión y la reescritura forzosa con que algunos preen arrojar del poder mediante maquinaciones e intrito por la dirigencia del Estado el modo de dividir a la tenden recuperar al cabo de los años parte de las concegas que dejarían pequeñas a las más truculentas conjusociedad española en un momento en que su cohesión siones que entre todos hicimos para facilitar la concorras shakespearianas. hace crisis. Y mucha gente se pregunta, con anonadadia nacional. El ímpetu egoísta de los nacionalismos, el Con todo, este carrusel de aflicción retroactiva no da perplejidad, por qué será tan difícil recuperar el esrevisionismo intransigente de muchos socialistas y el pasaría de ser un cínico manifiesto de la tristeza de cierpíritu de consenso que supo liderar el hombre que, desintegrismo reactivo de cierta derecha han creado un ta condición humana si no fuese porque el ejemplo de de el fondo velado de su neblinosa memoria, recibe hoy clima de crispación mucho más cercano al de los años Suárez y de la Transición entera resulta en estos moparabienes que ya no puede agradecer mientras queda más negros de la degradación felipista que al fecundo mentos casi una extravagancia histórica. Los valores pendiente el verdadero homenaje que significaría el reambiente de transigencia que permitió convertir la inde generosidad, cordura, sensatez y discreción que catorno a su esfuerzo de tolerancia, acuerdo y transigencierta salida de la dictadura en un proceso abierto y racterizaron aquel proceso crucial e hicieron posible cia. director abc. es creativo de fertilidad democrática. una gloriosa reconciliación civil en una sociedad frac- D