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102 Los sábados de ABC SÁBADO 11 6 2005 ABC CUERPO Y MENTE Para ligar bronce ya no es necesario ponerse horas sobre una toalla, a pleno sol. He aquí un repaso a lo último en autobronceadores: desde las duchas solares a las pistolas que pulverizan una fina capa de color Morenas de bote Bl POR TERESA DE LA CIERVA Y MARTA BARROSO anca como la leche. Una boda, una Primera Comunión o, simplemente, una escapada a la playa. Y su piel, blanca como la leche. Se niega en redondo a exponer sus carnes con ese tono transparente. Más que lógico. Es un hecho constatado que dicho tono no es precisamente lo que las mujeres conocemos como favorecedor. Más bien todo lo contrario. Parece que se encarga de realzar esos pequeños defectos que conviven con más de una epidermis. Obtener un tono dorado y atractivo se convierte en una necesidad imperiosa Pero nuestra protagonista se niega- -porque por fin es consciente de que el sol hace ya tiempo que se declaró enemigo peligroso para la piel- -a pasar horas y horas expuesta a los rayos del astro rey. ¿La solución? Adquirir un bronceado seguro, sin efectos secundarios, con ayuda de los productos autobronceadores o de las últimas técnicas que arrasan en los institutos. Esto es lo que hay. Para evitar las manchas Atrás quedaron los días en que estos productos eran mirados con recelo por parte de las consumidoras. Y atrás, muy atrás, quedan las primeras fórmulas, ya prehistóricas, de los autobronceadores que dejaban la piel entre amarilla y naranja, olían francamente mal y para aplicarlos había que hacer un ejercicio de ingeniería. Los avances en la tecnología los han convertido en los reyes del mercado solar durante todo el año. No es de extrañar. Para hacernos la vida más fácil ahora llegan en forma de toallitas (si no domina la técnica, son las más recomendables porque con ellas se extiende el producto de forma uniforme) leche (el portal eBay subasta la última novedad de Thomsons a precios hasta un 40 por ciento superiores a los del supermercado) espuma, gel o spray (el formato más práctico para espalda o parte trasera de las piernas) con agradables olores y en diferentes intensidades para broncear a medida. Eso sí, todos ellos comparten el mismo principio activo, la dihidroxiacetona (DHA) el ingrediente clave que oxida las proteínas de la superficie de la piel. Como somos conscientes de que muchas mujeres siguen indecisas frente al moreno envasado les contamos las pautas para no quedarse a manchas exfoliar la piel para uniformar el grano de la piel; utilizar una crema hidratante en codos, rodillas y tobillos para que no se oscurezcan más que el resto (si tiene vaselina o aceite para bebés, mejor todavía, porque son más efectivas como parapeto aplicar el producto con toda la palma de las manos, realizando amplios masajes, empezando por los tobillos y subiendo por todo el cuerpo hasta el rostro; en la cara, evitar las cejas, patillas y la línea del pelo; al terminar, lavarse las manos con jabón, sin olvidarse de la zona entre los dedos y las uñas; no vestirse hasta pasados los minutos que indique el envase para que no se tiña la ropa; y si quiere intensificar el resultado, repetir la operación al día siguiente. rro de plástico para evitar que el pelo se manche, y aplicarse antes de entrar vaselina en uñas, codos, rodillas, talones y cejas, para que esas zonas no pigmenten con tanta intensidad. Al salir, tendrá que extenderse el producto por las zonas más difíciles de acceso- -parte interior de los brazos y las piernas- -y lavarse las palmas de las manos, los pies, las uñas y las zonas interdigitales con una toallita húmeda. ¿Cuánto dura el color? Lo mismo que con el resto de los autobronceadores: de 3 a 7 días, según lo hidratada que se tenga la piel, ya que desaparece a la vez que la piel se renueva. Si quiere mantenerlo bastará con repetir el proceso cada cinco o siete días. Sol Habana (91 458 70 39) Marco Aldany (toda España, 902 10 62 62) Sol y Agua (toda España, 902 220100) A golpe de pistola El autobronceado con pistola es el sistema que arrasaba el año pasado en los centros de belleza de Estados Unidos. Y no es para menos. Es tan rápido como el anterior (2 minutos para la cara, 8 para el cuerpo) pero más preciso, si cabe. La escena es la siguiente: la clienta (o el cliente) entra desnudo a (si quiere un moreno integral, claro) en una cabina (a veces es una ducha) y una esteticienne le pulveriza una solución autobronceadora por todo el cuerpo, con la ayuda de una pistola compresora especial (como la que se usa para pintar los coches) Al entrar en contacto con la piel, esta solución reacciona y se oxida pero no tiñe ni el pelo, ni las cejas ni las uñas (uno de los peligros de algunos sistemas de autobronceado) El resultado es un color dorado y uniforme, sin ninguna mancha, que se intensifica durante tres horas respetando el tono natural de la piel asegura Vehga, la directora del centro que lleva su nombre. Frank Provost (toda España: Duchas de sol El título es bastante indicativo de lo que se encontrará, ya que se trata de meterse, de pie, en una cabina muy parecida a una de ducha tradicional, donde le caerá producto autobronceador micropulverizado durante seis segundos. Las únicas precauciones que hay que seguir son ponerse un go- Los autobronceadores ayudan a adquirir una piel morena de forma segura, sin efectos secundarios