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54 Sociedad SÁBADO 11 6 2005 ABC Salud Hombres y mujeres enferman de forma distinta y tienen una respuesta diferente a los fármacos. La Medicina ha ignorado durante años esas diferencias. Varias iniciativas quieren cambiar la discriminación que durante años ha sufrido la mujer como paciente, El Senado pondrá en marcha una comisión para estudiar los problemas de salud desde la perspectiva de género El sexo también importa en medicina TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO ILUSTRACIÓN: FERNANDO RUBIO MADRID. Somos iguales, somos difeentes, pero también únicos. La Medicina ha empezado a comprender que en la salud el género sí importa y debe acabar con la discriminación que durante años ha tratado a las pacientes femeninas. Desde la investigación en laboratorio con ratones macho hasta el ensayo de medicamentos en voluntarios que casi siempre son masculinos, médicos e investigadores han basado su conocimiento de la enfermedad en un patrón oro andrógino. Aunque la salud de mujeres y hombres es diferente y desigual. Diferente porque influyen factores biológicos que se manifiestan de forma distinta en la enfermedad y no sólo por su aparato reproductor. Desigual porque las diferentes funciones que tradicionalmente se han asumido influyen de una manera injusta en la salud de las personas. Fármacos menos eficaces Desde la década de los años 80 se intenta dar un giro a este esquema que está produciendo graves daños en la salud femenina. Bien porque se desarrollan fármacos menos eficaces que no se ajustan a sus diferencias biológicas. O porque enfermedades graves, como las cardiovasculares, pasan desapercibidas a ojos de los médicos al tener síntomas diferentes a los típicamente masculinos. No sólo se duda de que una mujer pueda tener un infarto, sino que se llega a confundir con molestias gastrointestinales. Esto ocurre aunque se sabe que ellas son tan víctimas de la epidemia cardiovascular como ellos. Durante la etapa fértil las mujeres están naturalmente protegidas por los estrógenos, pero la incidencia se eleva dramáticamente hasta igualarse con los varones al pasar la frontera de la menopausia. Infartos mejor tratados Ángeles Durán, catedrática de Sociología y profesora de Investigación del CSIC, plantea la duda de si el sistema sanitario responde igual y trata de la misma forma a hombres y mujeres. Existe bastante evidencia de que en casos de infarto a ellos se les diagnostica antes y mejor mientras en mujeres se confunden con otros problemas de menor gravedad, retrasando su atención La preocupación de la profesora Durán coincide con un especial sobre salud femenina que la prestigiosa revista Science publica esta semana. La revista recoge artículos de expertos, preocupados por las diferencias que amenazan al bienestar de las mujeres. Desde la feminización de la epidemia del sida, la importancia de probar los nuevos fármacos en voluntarias o los problemas de salud mental específicos. Uno de estos artículos está dedicado al corazón, uno de los problemas centrales de la salud femenina, según la revista. Los investigadores Michael Mendelsohn y Richard Karas, del Instituto de Investigación de Cardiología de la Universidad de Tufts, ofrecen más pruebas de cómo el sexo afecta al desarrollo llado. También reclaman más atención de los médicos para mejorar el diagnóstico y comprender la biología tras la menopausia. de una patología. Cuentan que la fisiología molecular y celular tanto del corazón como de los vasos sanguíneos difieren entre sexos en el desarrollo de los problemas cardiovasculares. A su juicio, se necesitan terapias hormonales en la menopausia adaptadas a cada mujer y otros fármacos que ayuden a prevenir y tratar una de las enfermedades más mortales en el mundo desarro- Ensayos clínicos para ellas Es una vieja reivindicación. Las mujeres han sido excluidas tradicionalmente de las investigaciones donde se probaba la eficacia y seguridad de los diferentes fármacos antes de su comercialización. El miedo a que sus ciclos hormonales alteraran los resultados del fármaco o que se produjera un embara-