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40 Madrid SÁBADO 11 6 2005 ABC El barrio de San Cristóbal rehabilitará más de 5.800 pisos ABC MADRID. El barrio de San Cristóbal de los Ángeles, en el distrito de Villaverde, constituyó ayer la Mesa de Rehabilitación, integrada por asociaciones de vecinos y las administraciones local y regional. El nuevo foro pretende impulsar la reforma integral de más de 5.800 infravivendas, en las que viven unas 20.000 personas, según explicó la delegada municipal de Urbanismo, Pilar Martínez. En su primera reunión mensual, celebrada ayer, la Mesa acordó la adquisición de una decena de inmuebles, los denominados los trescientos (del número 301 al 308) y los seiscientos (694 y 695) para su rehabilitación. En la primera fase de este acuerdo, se comprarán las viviendas hipotecadas de estos edificios, que serán reestructuradas por la Empresa Municipal de Vivienda (EMVS) y después alquiladas a sus ex propietarios, con opción a com- pra. En la segunda fase, se comprará otro grupo de pisos, éstos sin cargos hipotecarios, a ancianos que serán realojados en viviendas municipales o en centros para mayores. De las 5.800 viviendas que se rehabilitarán, más de 600 recibirán subvenciones, 306 de las cuales están ya en marcha y otras 332 en trámite de licencia, con una dotación de 4,6 millones de euros. Esta cifra se suma a los 582.000 euros destinados a implantar ascensores en los edificios que no los tenían explicó ayer el concejal de Vivienda, Sigfrido Herráez. El total de la inversión aportada por las tres Administraciones hasta el momento asciende a 30 millones de euros. MADRID AL DÍA HOLA, SOY LA OLA (DE CALOR) MANUEL DE LA FUENTE Hola, soy la ola. De calor. Soy el tsunami de calor de este veranito que ya ha empezado. Hola, pues hala, a subirnos todos en la cresta de la ola. De calor. En los mentideros de la Villa no se habla de otra cosa. Qué nochecitas nos esperan. Con cuatro meses por delante de hoguera, allá a finales de octubre, Madrid será una gran pasa. Olímpica, pero pasa. Reseca por sus cuatro costados. Que qué pasa. Que va a pasar, que al sol le llaman Lorenzo y a la luna Catalina, y el tal Lorenzo nos ha puesto en el centro de su diana, y saeta va, saeta viene. Y nos las va a dar todas en el bebe. Que qué bebe, pues otra agüita mineral. Como ya no hay horchateros, ni agua de cebada, ni agua de Valencia, ni agua en líneas generales, ni fuentes (quién puñetas quitó las fuentes de Madrid) ni abrevaderos, pues vamos a acabar todos en el baño, o mejor, al baño María. Con dos huevos. Así vamos a acabar, como los huevos, cocidos, escalfados o fritos. En medio del verano, un madrileño es como un torrezno. O como un jamón, un jamón cocido en su jugo, en su propio jugo. Sí, es cierta la leyenda urbana, hace un calor que te torras. Repitan conmigo, qué te... Pues eso. Don Gallardón haga algo. Doña Esperanza haga algo. Díganle al conductor de la tuneladora que siga todo tieso hacia Laponia, a ver si así nos da el fresco. Porque Madrid se dispone a vivir cuatro meses de aire desacondicionado. Propuestas y alternativas: meterse en la nevera al ladito de los bios. Seguir al gato y hacer lo que él haga, cobijarse donde él se cobije. Comprarse un juego de aspersores en el Alcampo e instalarlos en el salón. Comprarse una palmera y tumbarse debajo. Comprarse unas cuantas arrobas de arena del desierto y convertirse en beduino. Para lo que, evidentemente, también habrá que comprarse un buen camello o, en su defecto, un dromedario, no te joroba. Llevar una cañería desde la joroba propiamente dicha hasta la lavadora para poder lavar bien la ropa de beduino. Cuando el aclarado esté hecho y la cuba vaya a vaciarse, desviar el desagüe de la automática y preparar con el agua desechada una paella, probablemente desechable. Hacer como los barcos: agua. Hacer como los chuchos: aguas. Ver una y otra vez a Gene Kelly cantando bajo la lluvia. Montarse un palafito en la piscina, si la comunidad de vecinos, querido convecino, lo permite. Que se duda. Seguirle la pista a los bomberos y colocarse justito debajo del sensual chorro de su manguera. Exiliarse.