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28 Internacional JUEVES 9 6 2005 ABC PAREN Y PIENSEN os electores han impuesto el sentido común a sus representantes. Ayer en Estrasburgo comenzó a abrirse paso la opción más sensata: no continuar con un proceso de ratificación del Tratado Constitucional europeo llamado a ser un suicidio. La idea ya había quedado reflejada en estas páginas: Seguir con el proceso de ratificación es absurdo (ver Útil, peligroso, quizá necesario ABC, 5 6 2005) Ha llegado la hora de plantearse por qué se produce un divorcio tan acusado entre representantes y representados. Y son los representantes que apoyan la entrada en vigor de la Constitución quienes deben estar más inRAMÓN teresados en frenar el PÉREZ- MAURA proceso y buscar una salida al embrollo. En el actual río revuelto, la ganancia será siempre para los pescadores enemigos de la Unión. En horas 24 después del no holandés los euroescépticos ya disparaban alto. No se trataba sólo de rechazar el Tratado, sino también la moneda única. Los nacionalistas lombardos de la Liga Norte encabezan el envite. El desencanto que les ha supuesto el euro- -contra tantas evidencias prontamente ninguneadas- -les lleva a pedir su supresión y el retorno a la moneda nacional. El caso recuerda a esos países que tras largos años de regímenes dictatoriales reciben con entusiasmo la democracia y un gobierno electo. Y cuando ese gobierno no está a la altura de lo que de él se esperaba, se alzan voces contra la democracia como sistema defectuoso ignorando que la solución a un mal Gobierno no es el cambio de sistema, sino el cambio de Gobierno. Pues aquí sucede lo mismo. Si se está aplicando una política monetaria equivocada con el euro, la solución no parece que sea refundar la lira, sino aplicar otra política. La construcción europea pasa por grandes dificultades. Esas dificultades tienen un aspecto muy positivo: somos más conscientes de lo que se está haciendo. Aún así, muchos siguen empleando la política europea como una forma de ajustar cuentas de política doméstica. Y muchos políticos nacionales siguen escudándose en Bruselas como un pararrayos al que dirigir todas las acusaciones de incompetencia. Ahora, conviene parar y pensar. Hay que concluir por qué se ha dado el rechazo de Francia y Holanda, hay que dejar que las aguas vuelvan a su cauce y hay que ver si el rechazo es circunstancial o bien fundamentado. En contra de la brillante tesis que hoy expone lord Hurd de Westwell en la Tercera de este periódico algunos creemos que la Constitución no está muerta, pero sí amenazada de muerte. Amenazada por unos acontecimientos planeados para darle vida y que pueden matarla. Detengámonos, analicemos si el problema es de verdad el texto o más bien el Tratado sería un principio de solución de muchos de los problemas que tenemos planteados y expóngase de nuevo a la soberanía popular. L La Eurocámara no halla solución para la Constitución europea Unos quieren que sigan los referéndum; otros, un plazo de reflexión populares no se ponen de acuerdo sobre qué hacer para mantener vivo el proyecto después del no de Francia y Holanda ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL ESTRASBURGO. El Parlamento Europeo quiere que el proceso de ratificaciones de la Constitución prosiga, pero muchos diputados sugieren que sea después de un periodo de reflexión que podría durar hasta un año. En toda una mañana de debates en el pleno de Estrasburgo sobre las consecuencias de los no de Francia y Holanda, lo único en que los diputados parecían de acuerdo es en prever que a partir de ahora todos los referéndum se van a contagiar por los de Francia y Holanda, con lo que toda decisión será políticamente muy arriesgada. La Cámara parecía ayer un extraño consultorio en el que decenas de médicos daban su opinión sobre el futuro de un tratado enfermo al que todos consideran de pronóstico reservado De todo lo que se dijo, el presidente del Parlamento, el socialista José Borrell debe tomar nota y preparar un mensaje para entregar a los presidentes y jefes de Gobierno que se reunirán en Bruselas los próximos 16 y 17. Como los diputados no se atrevieron a someterlo a votación, el mensaje lo debe deducir Borrell de lo que se dijo ayer en el pleno, que ya ha resumido en que no hay unanimidad sobre ninguna posición y la mayoritaria sería que los diputados quieren continuar el proceso de ratificaciones, pero con precauciones, con una pausa, cuya naturaleza y duración está por definir y a la inversa, está muy claro que el Parlamento no quiere que se interrumpan las ratificaciones b Socialistas y Durao Barroso consultaba ayer su reloj en el Parlamento de Estrasburgo AP Masivo rechazo a la moción contra Barroso E. S. ESTRASBURGO. Tal como se esperaba, el presidente de la Comisión Europea salió ayer airoso de una folclórica moción de censura que había presentado un grupo de diputados euroescépticos Con un aplastante resultado de 589 votos en contra, la censura quedó rechazada con el apoyo explícito a Barroso de los principales grupos políticos de la Cámara. El Grupo Popular Europeo ha expulsado al único de sus diputados (británico) que se había sumado a esta iniciativa que pretendía acusar a Barroso de corrupción. De los 732 miembros del Parlamento nada más un comando de apenas 35 habían tenido el talento publicitario de presentar esta inoportuna moción de censura en medio de una de las peores crisis de la historia de la UE. La propuesta de Borrell El resumen de Borrell recoge prácticamente la propuesta del Partido Popular Europeo, que ha sido el único que se ha lanzado a los burladeros electorales, por miedo al efecto dominó Hans- Gert Pöttering, el jefe de filas del grupo conservador, dijo que en las actuales circunstancias debemos reflexionar, porque nadie tiene una solución mágica. Tenemos que mantenernos serenos pero decididos. Los jefes de Estado tendrán que introducir un periodo de espera, de reflexión, congelando las consultas electorales Íñigo Méndez de Vigo le apoyó diciendo que Europa ha avanzado siempre bajo la regla del consenso y hay que constatar que en estos momentos ese consenso no existe. Lo peor sería no ver la realidad y lo más lógico es que las consultas se aplacen, seguramente hasta el fin de la presidencia austriaca dentro de un año. El jefe del grupo socialista, Martin sin embargo, dijo que los procesos debían continuar a pesar de todo, porque un país no puede dejarse imponer nada desde fuera y todos los Estados miembros tienen el mismo derecho a pronunciarse que los que ya lo han hecho. Debemos continuar, porque el no vale tanto como un sí y nadie tiene derecho de veto. No nos paremos, porque de otro modo el sindicato del no creerá que ha ganado corroboró Enrique Barón. El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, no mencionó sus anteriores posiciones a favor de que se mantenga el proceso y ayer dijo que ante una situación compleja las reglas más antiguas de la política aconsejan prudencia Por su parte, el ministro luxemburgués de asuntos europeos, Nicolas Schimit, no supo aclarar las cosas y sólo prometió que en el consejo debemos decidir con claridad pero cada país debe tomar una decisión Especialmente el suyo, porque tiene convocado un referéndum para el 10 de julio.