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60 MIÉRCOLES 8 6 2005 ABC Cultura y espectáculos Cultura elimina la frontera cronológica entre el Prado y el Museo Reina Sofía Un acuerdo parlamentario de 1995 separó las colecciones a partir del nacimiento de Picasso deja de llamarse Nacional según su nuevo Plan Museológico, en el que se critica la colección por sus notabilísimos y graves faltas y huecos NATIVIDAD PULIDO MADRID. Un año después de su llegada al museo, Ana Martínez de Aguilar presentó ayer al Patronato el esperado Plan Museológico para el Reina Sofía, así a secas, pues dejará de ser centro de arte y eliminará de su nombre el término nacional aunque ello no signifique- -aclaran la directora y Carmen Calvo, que presidió el Patronato- -que deje de serlo. Tendrá también una nueva imagen institucional. El MNCARS es ya historia. Según el informe, un centro de arte (es el caso del Pompidou) acaba exigiendo más exposiciones, más eventos, más público, más y más espectacularidad, más rentabilidad ideológica o política... en detrimento del museo como lugar de disfrute no alineado y de conocimiento no dirigido Desde 1986, el Reina Sofía es centro de arte- -dos años más tarde también fue museo- El museo, dicen, ya no puede abocar la mayor parte de sus energías a la dinamización del mundo español del arte, ni constituirse en una galería institucional Otro punto que será historia es la decisión, tomada en 1994 por una comisión de expertos designada por Cultura- -y ratificada en 1995 por el Parlamento- de que la fecha del nacimiento de Picasso (1881) delimitara el reparto de colecciones del Prado y el Reina Sofía. Hace meses que Miguel Zugaza insiste en la necesidad de eliminar barreras cronológicas. Hay quien ve en ello el deseo de que Picasso vaya al Prado. Preguntada al respecto, Martínez de Aguilar no fue demasiado rotunda: Yo diría que no b El Reina Sofía obra de Gaudí y ve a Sorolla (ahora propiedad del Prado) fundamental para entender el cambio de siglo en España. Por todo ello, cree necesario repasar cuidadosamente cómo tiene que ser ese inicio de la colección; tendría que centrarse alrededor del modernismo Integración de las artes Tercera novedad. El Plan establece una nueva filosofía museística, con entrecruzamientos internacionales continuos. Así, prevé dejar de exponer aislados el arte español, como ocurre ahora. Picasso, Dalí, Miró o Solana gozan de salas monográficas. Se quiere acabar con la prejuiciosa interpretación de lo español como excepcionalidad, y mostrar a estos artistas en su contexto internacional y en diálogo con otros artistas. No tiene sentido, dice el informe, que haya una sala dedicada al arte español de los años 20 y 30, ni al noucentisme. La Dama azul de Picasso se podría exhibir con obras de Rusiñol, Bonnard, Anglada Camarasa o Julio González; se establecerían diálogos de Miró y y Dalí con los surrealistas; Solana podría dialogar con Picasso, Bores, Ensor o Nolde; Picasso con Braque o Derain; Gris, con Gleizes, Metzinger o Léger. Además, habrá una integración de las artes. Pintura y escultura no huirán cada una por su lado. En este sentido, se crearán nuevos departamentos de arquitectura, diseño y artes aplicadas, disciplinas que se incorporan al museo. En el nuevo organigrama, como adelantó La ministra y el presidente del Patronato acompañan a la directora del CARS ABC, se desdoblan tanto el departamento de pintura (fin de siglo a 1939 por un lado; 1940- 1980 por otro) como la subdirección general de conservación e investigación: una para colecciones y otra para exposiciones. Se potencia el departamento de audiovisual y nuevas tecnologías y se crea otro dedicado al arte a partir de los años 80. por obras de artistas españoles, aun así con grandes huecos y ausencias y, en una gran cantidad, de un interés puramente local. Esas obras no forman un discurso, sino que sólo se yuxtaponen Se advierte que hay que dejar de lamentarse de las ausencias (el museo no debe pretender llenar todos los huecos) y se considera absolutamente necesario elaborar un plan para conseguir una gran colección cubista. En cuanto al programa expositivo destaca una escasa presencia de figuras internacionales, demasiadas muestras temáticas (revistas y guerra civil, arte experimental, flamenco y vanguardias, el aprendizaje artístico, el museo del artista... y la omnipresencia de Calvo Serraller, que, junto a las muestras del Quijote y Schlosser, será comisario, con Carmen Giménez, de una exposición sobre el Guernica Críticas a la colección La colección del museo no sale muy bien parada en el informe. Dice que, aunque hay momentos de gran densidad, también hay notabilísimas y graves faltas y huecos: Falta de representación de los principales movimientos, falta de la mayoría de los nombres esenciales y ausencia casi total de los internacionales, dominio del localismo... La gran masa de la colección, apunta el informe, está constituida LA OCASIÓN LA PINTAN CALVA JESÚS GARCÍA CALERO No habrá frontera En su opinión, un año no puede determinar la frontera y confirma que ya hay conversaciones con el Prado. Según el informe del Reina Sofía, fijar la fecha de 1881 para separar ambas colecciones es una decisión administrativa, burocrática, que no tiene ninguna relación con la verdadera pulsión de los caminos del arte a final del siglo XIX Así, cree absurdo, por ejemplo, que Toulouse- Lautrec no pueda exponerse con el Picasso parisino; considera necesario que el Reina Sofía tenga N I siquiera los hechos consumados deben mirarse sin perspectiva. Cuando los patronos del Museo- -ya no nacional, ni centro de arte- -Reina Sofía se enteraron ayer, súbitamente, de los planes de la nueva Administración, apenas pudieron balbucir su resistencia. El 22 de febrero de 1995, la comisión de Cultura del Congreso sancionó la decisión de una comisión de expertos nombrada por el Ministerio de Cultura de la socialista Carmen Alborch para separar con criterio las colecciones públicas, marcando como frontera el nacimiento de Picasso. Ese criterio adoptado con debate y luz y taquígrafos y sancionado con la pompa del Estado es hoy ya humo, gracias al plan museológico del Reina Sofía. La frontera entre las dos pinacotecas, sencillamente, desaparece. El Prado y el Reina Sofía serán desde hoy una pareja de hecho, el continuum vagamente soñado por aquel ex director del Prado que fue destituido, precisamente, por Carmen Alborch, y que es el mentor de Ana Martínez de Aguilar. Paso a paso, el rumbo nos lleva hacia la decisión que tantos temores ha sembrado en el sensible mundo del arte: que el Reina Sofía se- rá Prado- 2 y dejará de animar el arte de hoy (aunque esa fue la excusa de su ampliación) Pero sin debate. Pero sin expertos. Pero sin explicaciones. ABC denunciaba hace pocos días el secretismo con el que durante un año se ha gestado este volatín, del que lo menos que se puede decir es que contrasta, y mucho, con la forma de obrar del anterior Gobierno socialista, respetada por los del PP. Puede que hoy casi todos guarden silencio, puede que cada uno tenga sus razones para callar, políticos o historiadores. En privado, la mayoría expresaba ayer impotencia o indignación, ante la política de hechos consumados, no consensuados. Ese silencio ha hecho posible esta ocasión, y la ocasión la pintan calva.