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18 Nacional MIÉRCOLES 8 6 2005 ABC elecciones gallegas Entrevista ANXO MANUEL QUINTANA GONZÁLEZ Candidato del BNG a la Presidencia de la Xunta La reforma estatutaria que salga de Galicia planteará modificar la Constitución SANTIAGO. Si es difícil encontrar un hueco en la agenda de un candidato a la presidencia de la Xunta, la cuestión se complica cuando se trata de uno bisoño, como en el caso de Anxo Quintana, que intenta recuperar en 15 días el terreno en popularidad que le llevan ganado sus adversarios. El aspirante del BNG, que no pierde la sonrisa ni el aplomo cuando transmite su mensaje, independiente a veces de las preguntas que se le formulan, traslada al PP la incógnita de la estabilidad y defiende una propuesta de reforma estatutaria- -que supera la Constitución- -en una cordial conversación con ABC pactada como bilingüe- -preguntas en castellano y respuestas en gallego- -en la que siempre se refiere a su tierra como Galiza en portugués. -Los sondeos no parecen favorecer sus expectativas. -Lo único cierto es que estas son unas elecciones gallegas, no unas primarias para La Moncloa. El BNG lidera la oposición desde hace ocho años y, por lo tanto, estamos ahora en condiciones de liderar el Gobierno. -En cualquier caso, ¿dónde quedará su liderazgo si los resultados son desfavorables? -No me interesa mi futuro político, sino que el BNG responda a las expectativas de los ciudadanos gallegos. Vamos a pelear porque Galicia tenga un presidente sin ataduras a Madrid, lo cual no quiere decir un presidente contra Madrid. Precisamos en Galicia un presidente con independencia de criterio, sin ataduras a estrategias foráneas, dialogante, que utilice la interlocución para, con firmeza, hablar con Madrid y poder conseguir así que Galicia tenga otro lugar dentro del Estado. ¿Plantearía su dimisión si fracasa? -En este momento lo único que me planteo es ganar las elecciones y preparar el Gobierno que tenga que dirigir. No contemplo otro escenario. -La próxima legislatura puede ser la de la reforma del Estatuto. ¿Cuál es su planteamiento de partida? -Creo que el nuevo Estatuto, o es el nuevo Estatuto de todos o no será nuevo Estatuto. Lo que me propongo como presidente es que Galicia tenga un estatuto de nación, y que la propuesta de Galicia sea una propuesta de consenso. No me marco como objetivo que el Estatuto tenga que superar la Constitución, pero creo que para responder a las necesidades de Galicia la propuesta tendrá necesariamente que plantear una reforma constitucional. Pero será nuestra aportación al debate democrático para la reforma de un texto que ya tiene 25 años de vigencia. -En campaña ha hablado de rela- El aspirante del BNG obvia sus diferencias con el PSOE para atacar la cultura absolutista de Fraga y defiende el Plan Galicia como parte de la deuda histórica con la Comunidad TEXTO: ALFREDO AYCART FOTO: EFE El candidato del Bloque, en un momento de descanso de la campaña ciones diplomáticas gallegas... -Es evidente que Galicia, que es un país que tiene tantos ciudadanos en el exterior, precisa más que otras una relación diplomática con los países donde están esos ciudadanos. Creo que la consideración constitucional de competencias exclusivas para el Estado en política exterior no es incompatible con esto, porque las Comunidades Autónomas también somos Estado. -Ha acusado a PP y PSOE de propiciar que Galicia deje de ser Comunidad histórica. -Mi compromiso como presidente es luchar para defender la condición constitucional de nacionalidad histórica de Galicia. El BNG parte de la consideración de Galicia como Nación, pero sobre todo, partimos de la consideración política de que no puede ser en la política estatal una espectadora. No aceptaré nunca una modificación territorial que acepte que Euskadi y Cataluña van a ir por un lado y todos los demás por otro, y además que se le asigne a Galicia un papel secundario en ese pelotón de cola. Voy a defender que Galicia tiene la consideración de nacionalidad histórica en la Constitución, al mismo nivel que Cataluña y Euskadi, y desde luego nos queremos subir al tren de las naciones. -Se han puesto propuestas de financiación autonómica encima de No aceptaré nunca una modificación territorial que permita que Cataluña y Euskadi vayan por un lado y los demás por otro PSOE y BNG son dos proyectos diferentes, pero en muchos aspectos no son incompatibles la mesa. ¿Con cuál se queda? -No puede ser que el papel de Galicia se reduzca a opinar sobre las propuestas de los demás. Eso es lo que quiere Fraga. El BNG tiene un modelo de financiación alternativo, que parte de la idea de que no hay autonomía política sin autonomía financiera. Por ello, tiene tres pilares: primero, suficiencia financiera; segundo, autonomía fiscal, y tercero, durante un período transitorio Galicia tiene que participar en un fondo de compensación interterritorial. Ese es nuestro modelo financiero, y Galicia tiene derecho a negociarlo bilateralmente con el Estado, aunque después nos sentemos en la mesa común para incluir nuestro modelo en uno global que el Estado establezca para todas las Comunidades. ¿El Plan Galicia sería parte de esa deuda histórica -Por supuesto que sí. Fuimos los últimos en llegar a las autovías y no podemos ser los últimos en llegar al Ave. El Gobierno de Aznar se inventó el Plan Galicia como un plan propagandístico para hacer frente a la crisis del Prestige Me pregunto si hace falta que se hunda un petrolero para que tengamos derecho a las infraestructuras. Hay que romper la dinámica de la propaganda, que también significa que haya un cambio de Gobierno y que Zapatero, en sus primeros presupuestos, no contemple las partidas necesarias para pagar la deuda histórica que tiene con Galicia. Los gallegos estamos muy escaldados de la teoría de los gobiernos amigos. Galicia solo tendrá un Gobierno amigo en Madrid cuando se haga valer por sí misma. ¿Cómo van a resolver sus diferencias fundamentales con el PSOE? -Tenemos que superar esa cultura absolutista que Fraga impuso durante su mandato. Fraga no entiende la pluralidad de la sociedad y por eso sólo entiende un gobierno de ordeno y mando, en el que no puede existir ni el mínimo atisbo de discrepancia. El BNG y el PSOE son dos proyectos políticos diferentes, pero en muchos aspectos no son incompatibles. En Galicia tiene que haber regeneración democrática y para eso es necesario que el PP pase a la oposición. Todo el mundo quiere que el próximo Gobierno sea mayoritario y estable y el único que no está en condiciones de garantizarlo es Fraga. Primero porque no van a obtener la mayoría, y segundo porque han demostrado que con ellos no hay estabilidad. Si gana Fraga, al día siguiente habría una guerra interna en el PP para ver quien manda. Me parece bien que haga su renovación, pero desde la oposición, porque así sólo se harán daño a sí mismos.