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58 Espectáculos MARTES 7 6 2005 ABC El Nuevo Apolo acoge el estreno de un musical basado en Judas J. B. MADRID. Judas, atormentado por su pasado, y en un mundo intermedio de sombrs sin poder continuar su camino hacia el descanso eterno, decide contar su verdadera historia. Éste es el punto de partida que han elegido Txema Cariñena y Luis Roquero para construir su musical Judas que hoy llega al teatro Nuevo Apolo (donde el jueves se celebrará el estreno oficial) Tanto los responsables como los intérpretes de este montaje insistieron ayer en su presentación en la primacía de la calidad artística y musical por encima de cualquier alarde escenográfico o de producción. Hemos querido- -dijo Cariñena, autor de las canciones- -fomentar la calidad de la música Muchos musicales de los que se ven ahora- -insistió Margarita Marbán, una de las protagonistas y también la directora vocal del espectáculo- -son como el museo de cera; esta producción sale del corazón y no del bolsillo, y queremos demostrar que hay artistas muy válidos que no son peores por no salir en televisión Judas, el musical -que no puede ocultar su deuda con la celebérrima Jesucristo Superstar -cuenta la historia de un Judas humano, con dos caras y ha sido dirigido por Luis Roquero. Txema Cariñena dirige a una orquesta de doce músicos (una de las bazas del espectáculo, según dijo, era la presencia de este conjunto en directo) Momo Cortés, uno de los protagonistas de We will rock you interpreta a Judas; le acompañan Margarita Marbán Los miserables Jekyll y Hyde es María; Javián, de la primera edición de OT, encarna a Jesús; y el elenco se completa con intérpretes como Juan Ángel Cases (Pedro) María Adamuz (Marta) Óscar Mingorance (Simón) José Truchado (Pilatos) Carlos London (Caifás) Frank J. Quiroga (Herodes) y Rubén García (Anás) Maria Bethania vuelve a Barcelona tras veinte años para abrir el ciclo Únicas Milva completa el cartel del festival, que se celebrará también en Madrid b La cantante, uno de los grandes iconos de la música brasileña de las últimas décadas, ofrecerá en su recital un explícito homenaje a Vinicius de Moraes JUAN PEDRO YÁNIZ BARCELONA. El ambiente en el Palau era el de los grandes días: periodistas, trípodes televisivos y numerosos fotógrafos; comentarios en los corrillos: Maria Bethania es la doña de la canción brasileña, como Amalia Rodríguez fue la reina del fado. Hace veinte años que no actúaba en Barcelona, desde el éxito del Tívoli La cantante aseguraría después que al entrar en el teatro de la calle Caspe tuvo la sensación de hacerlo en una joyería... Hermana de Caetano Veloso, Maria Bethania se dio a conocer en 1965 formando parte de un grupo de canción bahiana (de Salvador de Bahía) en compañía de Gilberto Gil, el actual ministro de Cultura brasileño; negro simpatiquísimo y bahiano, al que siempre le gustó el poder Chico Buarque o Vinícius de Moraes- -del que se declara discípula y seguidora y al que agradece lo mucho lo que la ayudó al llegar a Río de Janeiro- Los cuarenta años de profesión Al concierto de esta noche en el Palau le seguirá otro de la italiana Milva (el día 14) las dos conforman el cartel del festival Únicas La artista brasileña celebra con su recital cuarenta años de profesión y quiere ser un homenaje a Todo el Brasil Maria Bethania compareció con atuendo que recordaba a Indira Ghandi; sólo faltaba el mechón blanco. De sonrisa permanente y gestualidad inimitable, sus explicaciones, gracias y donaires fueron calificados por ella misma de prolijos, y tenían ritmo de canción: mirá qué chica tan linda, tan llena de gracia, con su balanceo, camino del Mar La promotora uruguaya Lit Castagnet, que presentó el acto, insistió en que Maria Bethania era la más respetada de las cantantes brasileñas, algo difícil en un país donde todo el mundo canta y señaló que era la única que había sabido transmitir al público lo que sentía un negro esclavo, encadenado en la sentina de un barco negrero, cuando está a punto de ser proyectado al exterior y enfrentarse al mundo de sudor, hierros y latigazos que lo aguarda... Y llegó después Maria Bethania con su inagotable sonrisa. Agradeció haber sido invitada a tan histórico marco y recordó no había podido conseguir una de las condiciones que puso para participar en el festival: no inaugurarlo. Eludió la artista las diversas preguntas que pretendían encasillar su canción como feminista reinvidicativa- el asunto de lo masculino y lo fe- Maria Bethania, ayer en Barcelona menino no me gusta mucho -y remachó afirmando que la música en Brasil, incluso la compuesta por hombres, tiene alma femenina De Gilberto Gil dijo que es importante que un músico negro y bahiano sea ministro de Cultura. Ojalá pueda realizar un buen trabajo, porque de momento no ha tenido oportunidad En el repertorio de su concierto, un homenaje a Brasil que incluye música de compositores: muy antiguos, cantos del interior de mi región, Salvador de Bahía de todos los Santos y un homenaje explícito a Vinicius de Moraes y a la revolución que hizo en la música brasileña Maria Bethania rechazó también ser fundadora de una escuela interpretativa con muchos seguidores. Únicamente he compuesto dos letras de canciones, que corresponden a EFE dos sueños que tuve y que arregló mi hermano Fue después marcando las sútiles diferencias con su entorno artístico de personas que tienen otro lugar y aire diferente del mío: Caetano y Chico escriben canciones y poemas y yo sólo interpreto Trabajar, trabajar y trabajar Se declaró disciplinada, trabajadora practicante de la intensa dedicación al oficio y con gran respeto al otro, el ser humano solo no es bueno, necesita de los demás Tampoco faltó el recuerdo para Carlinhos Brown y a las preguntas sobre el introductor del carnaval carioca en Barcelona respondió la cantante: Carlinhos nació para ser un fenómeno, de pequeño era percusionista de Caetano y a una cita importante llegó con tres horas de retraso afirmando que iba a ser un pop- star Es muy estudioso Se proclamó también como una intérprete entusiasta y desmintió que la canción brasileña sea endogámica: hay relaciones entre grupos y personas, pero todo es cambiante y la canción es algo demasiado grande para encerrarla en familia En Brasil, incluso la música compuesta por hombres tiene alma femenina