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ABC LUNES 6 6 2005 Economía 83 El origen de la campaña contra la petrolera está en las discrepancias entre Jodorkovski y Putin sobre democracia, la libertad de prensa y el papel del Estado en la economía La persecución a Yukos condena la economía rusa y puede aislar al país TEXTO: RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL FOTO: REUTERS La condena a nueve años de cárcel al ex presidente de la petrolera rusa Yukos, Mijaíl Jodorkovski, y a su director financiero, Platón Lébedev, sentencia de una dureza sin precedentes en la historia reciente de Rusia en lo que a delitos económicos se refiere, parece haber hipotecado otra vez la credibilidad de Rusia y, por ende, su potencial de desarrollo. Según los especialistas, el problema radica en la ilegalidad de los métodos empleados por la justicia rusa durante el proceso contra los dirigentes de Yukos, la estrecha dependencia de los jueces del poder Ejecutivo y el carácter marcadamente político del caso. Para muchos, lo sucedido es un signo inequívoco de que Rusia avanza a toda velocidad hacia un sistema aún más autoritario, corrupto y arbitrario. Una especie de neoestalinismo en el que los inquilinos del Kremlin no sólo piensan en destruir a cualquier precio todo vestigio de crítica u oposición, sino también en llenarse los bolsillos de petrodólares adueñándose de las empresas previamente expropiadas. Todo eso mientras un tercio de la población del país vive por debajo del umbral de la pobreza y otro tercio llega a fin de mes a trancas y barrancas cias entre Jodorkovski y el presidente Vladímir Putin sobre la democracia, la libertad de prensa y el papel del Estado en la economía. Según Piontkovski, durante una reunión en el Kremlin con los grandes magnates del petróleo y el gas, Putin les exigió que invirtieran su dinero en otros sectores de la economía rusa, a lo que el jefe de Yukos respondió: De acuerdo, pero usted, por su parte, haga algo para acabar con la corrupción Aquellas palabras y la decisión de Jodorkovski de financiar a partidos de la oposición lo pusieron en el punto de mira de Putin. El economista Grigori Yavlinski, líder del partido liberal Yábloko, cree que con su actuación en el caso Yukos el presidente ruso ha pretendido acometer tres tareas: preventiva, evitando que la firma caiga en manos de extranjeros; de escarmiento, para que quede claro quién manda en el país; y estratégica, consistente en poner la petrolera más importante de Rusia bajo control del Estado Pero, a juicio del dirigente reformista, las consecuencias de la aplicación irregular y selectiva de la justicia se- Uno de los pozos de la compañía Yukos en la región de Siberia rán nefastas, no sólo para la economía del país, sino para la paz social. Se ha puesto en funcionamiento un rodillo implacable. Los funcionarios de todos los niveles han recibido una señal clara de que pueden extorsionar, chantajear y hacerse dueños de cualquier negocio sin miedo a castigo alguno. Cualquiera puede ser encarcelado, neutralizado o desprovisto de su patrimonio arbitrariamente, incluso quienes ahora ostentan el poder según Yavlinski. Las reglas del juego que el Estado impuso a mitad de los 90 posibilitan que cualquier empresario pueda ser procesado por multitud de delitos La petrolera más importante, al borde de la quiebra Con una producción de un millón de barriles diarios y más de 85.000 empleados, Yukos era la petrolera rusa más importante. Hasta la detención de Jodorkovski, la Hacienda rusa nunca había tenido pretensiones con la compañía. De repente, fue modificada la legislación tributaria y los esquemas de minimización de impuestos que todas las empresas rusas exportadoras de petróleo habían aplicado entre 2000 y 2003 fueron considerados ilegales. Esa unilateral revisión se hizo además con carácter retroactivo, pero alcanzó sólo a Yukos. A la petrolera le llegó un aluvión de reclamaciones de Hacienda por impago con los correspondientes intereses por retraso. El resto de las empresas rusas del sector energético que emplearon el mismo sistema de cálculo al hacer sus declaraciones no tuvieron problemas. Yukos ha perdido el 60 de su valor y se encuentra al borde de la quiebra. Debe todavía en impuestos más de 20.000 millones de dólares y su principal filial, Yuganskneftegaz, que se encargaba de la extracción del 62 de toda la producción de crudo de la compañía, pertenece desde hace seis meses a Rosneft, petrolera dirigida por Igor Sechin, un funcionario de la Administración del Kremlin muy próximo a Putin. Yuganskneftegaz fue vendida en subasta a una empresa fantasma llamada Baikal Finance Group, adquirida unos días después por Rosneft. El precio pagado por Yuganskneftegaz fue de 9.500 millones de dólares, suma que cubría sólo una tercera parte de la deuda de Yukos con el fisco. Expropiaciones y privatizaciones El político ruso asegura que, en lo relativo a la propiedad privada, todo lo que se ha hecho en Rusia desde 1991, por no decir desde 1917, está fuera de la ley Por eso, nacionalizar la propiedad cada vez que al Kremlin llega un nuevo presidente, para entregársela después a empresarios más leales o, como en el caso actual, a miembros del aparato del Kremlin, conduce a una cadena interminable de expropiaciones y privatizaciones, a la guerra de todos contra todos y, en definitiva, a la imposibilidad de crear una economía normal Operación de acoso y derribo La operación de acoso y derribo contra el imperio de Jodorkovski se ha hecho en dos frentes: desde la Fiscalía General contra el propio magnate, por delitos de estafa, apropiación indebida de fondos, delincuencia organizada, fraude y evasión fiscal, y desde la Inspección Fiscal contra la empresa por no haber abonado al erario público las sumas correctas. La incertidumbre terminó haciendo mella en el seno de la comunidad empresarial rusa y entre los inversores extranjeros. A causa de ello, el crecimiento económico de Rusia ha pasado del 7,1 en 2004 al 4,9 en el primer trimestre del presente año. Por si fuera poco, según el Ministerio de Desarrollo Económico y Comercio, la fuga de capitales, que en 2004 se cuadruplicó hasta alcanzar los 8.000 millones de dólares, en el primer trimestre de 2005 ya ha llegado la cifra récord de 19.000 millones de dólares. El Kremlin continúa enviando mensajes tranquilizadores de que algo parecido a lo de Yukos no volverá a repetirse, lo que pone de manifiesto claramente que todo ha sido una trama con trasfondo político. El origen de la campaña contra Yukos tiene que ver con las discrepan- La fuga de capitales en el primer trimestre del año alcanzó los 19.000 millones de dólares La economía rusa creció el 4,9 entre enero y marzo de 2005, frente al 7,1 de 2004