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20 Nacional LUNES 6 6 2005 ABC La Infanta Cristina da a luz en Barcelona a su cuarto hijo, una niña que se llamará Irene La Reina, que dijo estar emocionada recibió la noticia en París y regresó de inmediato a España b La sexta nieta de los Reyes pesó 3,685 kilogramos y midió cincuenta centímetros. Madre e hija se encontraban en perfecto estado de salud después del parto N. C. MADRID. Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina dio ayer a luz en Barcelona a una niña, la cuarta de sus hijos, que recibirá el nombre de Irene. La hija de Doña Cristina e Iñaki Urdangarín vino al mundo a las cuatro menos cinco de la tarde en la clínica Teknon de la Ciudad Condal, donde también nacieron sus tres hermanos mayores. Nada más conocer la noticia, Su Majestad la Reina, que asistía junto con el Rey a la final del torneo de tenis Roland Garros en París, regresó a España para conocer a su sexta nieta y acompañar a su hija en las horas posteriores al parto, que se desarrolló sin complicaciones. La Infanta pasó el último control rutinario de su embarazo el pasado jueves, y ayer, acompañada por su marido, ingresó en la clínica a las nueve y media de la mañana ante el inminente nacimiento. Al parto, que se desarrolló sin complicaciones, asistió Iñaki Urdangarín, quien, al igual que hiciera con sus otros hijos, se encargó de cortar el cordón umbilical. Tras el nacimiento de Irene, tanto la madre como la hija se encontraban en perfecto estado de salud aunque ambas, como suele ser habitual, permanecerán unos días ingresadas. Los tres hijos mayores de Doña Cristina e Iñaki Urdangarín conocieron a su hermana pequeña en la clínica Novena en la línea sucesoria La hija pequeña del matrimonio Urdangarín- -que pesó 3,685 kilogramos y midió 50 centímetros- -ocupa el noveno lugar en la línea de sucesión a la Corona, detrás de sus tíos, el Príncipe de Asturias y la Infanta Doña Elena; de los hijos de ésta, Juan Froilán y Victoria Federica; de su madre y de sus hermanos mayores Juan Valentín, Pablo Nicolás y Miguel. Sin embargo, el próximo nacimiento del primogénito de Don Felipe y Doña Letizia hará retroceder a todos los descendientes de los Reyes- -excepción hecha del Príncipe de Asturias, heredero directo de Don Juan Carlos- por lo que Irene pasará a ocupar entonces el décimo lugar. La sexta nieta de los Reyes, al igual que sus primos, tendrá consideración de Grande de España y tratamiento de Excelencia según está establecido por real decreto. La Infanta Cristina fue atendida en el parto por el doctor Manuel García Valdecasas, ginecólogo que la asistió también en el nacimiento de sus otros tres hijos. Junto a este médico, se encontraba en la clínica barcelonesa el pediatra Jaime Pérez del Pulgar, médico de los niños del matrimonio Urdangarín. Los numerosos periodistas y reporteros gráficos que desde por la mañana se congregaron a las puertas de la clínica Teknon fueron testigos de las primeras visitas que recibieron Doña Cristina y su pequeña. La primera en llegar fue su hermana, la Infanta Doña Elena, y poco después lo haría su madre, la Reina. Ese fue el momento que Iñaki Urdangarín, que no quiso dejar ni un minuto sola a su esposa, aprovechó para ir a recoger a sus tres hijos varones. Juan Valentín, Pablo Nicolás y Miguel pudieron así conocer a su hermana pequeña. También acudieron a la clínica los suegros de la Infanta, Juan María Urdangarín y Clara Liebaert. ELENA CARRERAS Es rubita y redondita I. ANGUERA BARCELONA. La persona que trae la paz Con esas palabras explicaba ayer el Duque de Palma, Iñaki Urdangarín, el significado del nombre griego Irene el que han elegido para su hija. La niña nació ayer a las cuatro menos cinco de la tarde en la Clínica Teknon de Barcelona. Una niña rubita y redondita según la describió su padre, que se parece a su hermano Pablo, aunque tiene cosas de los tres hijos de los Duques de Palma. Aseguró que la Infanta Cristina estaba fenomenal y con la moral altísima pese a las molestias propias El Rey, encantado El Rey, desde París, aseguró estar encantado con el nacimiento de su nueva nieta. Los Príncipes de Asturias, que ayer se encontraban de regreso de su viaje oficial a Japón, sólo pudieron hablar por teléfono con la Infanta para darle la enhorabuena. Doña Cristina recibió también las felicitaciones de distintas personalidades, entre ellas el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. del posparto. No se quiere desprender de Irene ni un momento, señal inequívoca de que está bien destacó. No en vano la Infanta Cristina, que no había querido conocer el sexo de su cuarto retoño pese a que ya tenía tres niños, no se podía creer que era una niña El propio padre tuvo que insistir en ello mientras cogía a su hija y la colocaba sobre el vientre de su madre para, a continuación, cortar el cordón umbilical, como ya había hecho en el parto de sus otros tres hijos. Pese a la emoción especial de la primera niña, el padre insistió en que nos daba igual, estoy encantado con los tres niños y si hubiera sido otro niño estaríamos igual de encantados Tanto es así, que se resistió a descartar la posibilidad de seguir ampliando la familia, aunque reconoció que me están pitando el final del partido Poco después del parto, Doña Cristina recibió la visita de su hermana, la Infanta Elena, y a las siete y media de la tarde llegó Su Majestad la Reina Doña Sofía, que abandonó precipidamente la final de Roland Garros para conocer a su nieta. Doña Sofía aseguró sentir una emoción muy grande y expresó su satisfacción por la elección del nombre de Irene.