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14 Nacional MANIFESTACIÓN CONTRA LA NEGOCIACIÓN CON ETA ANÁLISIS LUNES 6 6 2005 ABC La manifestación de anteayer en Madrid será objeto de muchas y variadas lecturas, pero hay dos de las que Zapatero deberá tomar nota: habrá que decir con más cuidado que el PP está solo y a Rajoy será mucho más difícil convencerlo Más ciudadanía que militancia POR CHARO ZARZALEJOS MADRID. ¡Dios mío, cuántos somos! decía una manifestante que, con botellín de agua en mano, formó parte de la riada humana que el sábado se dio cita en Madrid. Ni los más optimistas calcularon el eco de un llamamiento surgido en medio de la polémica. Ya se sabe que las víctimas tienen tirón, pero la división surgida en este colectivo, el calor asfixiante y la percepción de algunos de que el Partido Popular utilizaba el dolor para sus intereses partidistas podrían haber sido argumentos bastantes para explicar una asistencia más escueta. Pero no. Los ciudadanos acudieron libremente y si el Partido Popular puso autobuses, esos autobuses había que llenarlos. Y se llenaron. Y también las calles del recorrido y las adyacentes. El sábado, en Madrid, hubo más ciudadanía que militancia y las víctimas, lejos de sentirse manipuladas, se sintieron acompañadas. Los gritos más entusiastas y contundentes fueron en contra de ETA, pero no faltaron ni para el presidente ni para el Alto Comisionado para las Víctimas. Los motivos son siempre distintos, pero en democracia todas las manifestaciones son en contra del Gobierno. Cientos de miles de ciudadanos pidieron a Rodríguez Zapatero que no negocie con ETA en su nombre le puntualice- -pone plazo para esas eventuales mesas de diálogo. ¿Está Otegi mal de la cabeza cuando dice que la resolución del Congreso abre la vía a ese diálogo? ¿Han entendido mal todos los grupos que apoyaron al presidente y que siempre han rechazado el Pacto Antiterrorista? ¿Apoyaron una mera pirueta dialéctica o un cambio de estrategia? ¿En qué estamos? Hasta el 19 de junio no hay más que campaña gallega. Después, dicen los socialistas, el presidente tratará de limar asperezas con Rajoy, pero el líder del PP ya va teniendo muchas conchas como para dejarse seducir a las primeras de cambio. ÁNGEL DE ANTONIO ¿El PP está solo? Es seguro que habrá muchas lecturas políticas pero hay un dato que parece objetivo: a partir de ahora y por pura prudencia, habrá que decir con mucho cuidadito que el PP está solo. El sábado, en Madrid, ocurrió algo más que la petición de rectificación al Gobierno en política antiterrorista. Ocurrió que, además, muchos ciudadanos no olvidan algunas escenas del 13 de marzo y algunos gritos llamando asesino al entonces presidente, José María Aznar. Decía ayer Zapatero que las cosas han cambiado tanto que nadie llama líder pancartero a Rajoy. Es verdad y, además, hay otra diferencia: el sábado hubo una distinción clara entre terroristas y no terroristas. A los terroristas se les despreció, al Gobierno se le exigió. ¿Hay alguna diferencia más? Todo apunta que no. En su momento y llevado de un autismo producto de la soberbia- -o del vértigo, que nunca se sabe- -el PP no hizo caso Es la izquierda más antisistema decían. Son manifestaciones teledirigidas aseveraban como argumento de autocomplacencia. Entonces Zapatero pidió a Aznar que escuchara a la calle y ahora es Rajoy quien le devuelve el recado a Zapatero. Difícil tiene el presidente dar marcha atrás, en el supuesto de que quiera hacerlo. El Congreso es copartícipe y testigo exigente de su decisión y, desde Bilbao, Arnaldo Otegi- -sin que nadie Da la sensación de que el Gobierno trata de echar agua al vino y es probable que algunos piensen en meter la resolución del Congreso en el congelador Rajoy va teniendo muchas conchas como para dejarse seducir a las primeras de cambio Desde hace unos días da la sensación de que el Gobierno ha tratado de echar agua al vino e incluso es probable que algunos piensen o intenten meter la resolución del Congreso en el congelador. Pero difícil, difícil lo va a tener el presidente del Gobierno si éste fuera su deseo. No le van a faltar voces que le animen a seguir, que le digan aquello de que mejor sin el PP porque eso impide avanzar y que le hagan ver que éste es el momento Más difícil que retirar tropas de Irak Crear expectativas en el entorno de ETA es algo más difícil de gestionar que la retirada de tropas de Irak. Ni los convocantes ni los que no asistieron calcularon el éxito de la iniciativa. El PP, como partido de oposición, se siente más seguro en su estrategia. ¿Y el presidente? El presidente probablemente también, aunque a partir de ahora el silencio sobre el tema vaya a formar parte de la estrategia del Gobierno. Si arriesgado es interpretar silencios, mucho más puede ser el mantenerlos. Los acontecimientos traen a la memoria un breve encuentro con Rodrigo Rato. Rodríguez Zapatero acababa de pronunciar su discurso de investidura: ¿Cómo lo has visto? -Apunta lo que te digo. Adiós al Pacto Antiterrorista y bienvenida la Comisión de secretos oficiales- -apúntalo- el Pacto se acabó Rato sí acierta, lo vio el primero de todos.