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72 DOMINGO 5 6 2005 ABC Cultura y espectáculos Sábado y ecuador de la Feria del Libro. Dos motivos que reunieron a una gran cantidad de personas bajo los árboles del Retiro. Autores, conocidos y anónimos, animaron la jornada. El día que los libros también animaron a salir a la calle TEXTO: ISABEL AGUILAR FOTOS: JAVIER PRIETO La colosal manifestación que tuvo lugar ayer en Madrid no fue la única concentración humana del día. Otra avalancha, cívica y de menores dimensiones, acudió durante todo el día al parque del Retiro en torno a un único protagonista: el libro. Sin embargo, muchos de los que se aproximan el sábado y el domingo a la Feria del Libro lo hacen impulsados por otros motivos; las decenas de estrellas literarias que acuden a las casetas para firmas sus obras. Algunas de ellas no logran despertar el constante interés de los asistentes, que se asoman curiosos para apreciar estampas indiscretas, como un Alfredo Urdaci de brazos cruzados mirando pasar la gente tras los cristales de sus gafas de sol o una Maruja Torres ociosa en su taburete. Otros, sin embargo, parecen no tener manos suficientes para complacer a los numerosos lectores que aguardan cola a la ausencia de cualquier tipo de sombra. ja. Tanto debió gustarle el autógrafo a Fermín que cuando tuvo uno le supo a poco y se acordó de otros tres sobrinos, por lo que compró otros tantos libros y volvió al final de la cola cargado de paciencia, ya que a la una de la tarde el sol más que acariciar, mordía la piel de los allí presentes. Además de padres que aprovechaban a sus hijos para camuflar su admiración por el autor de cómics, muchos jóvenes (móvil con cámara en mano) aguardaban ansiosos un frente a frente con el artífice de tantos buenos momentos pasados entre las páginas de sus tebeos. Hola, qué tal, ¿compra mi libro? Sin embargo, no todos los escritores tienen la suerte de que una editorial se interese por su obra. Algunos de ellos no desisten y deciden embarcarse solos en la aventura de publicar su libro. Caminando entre la hilera de casetas del Retiro encontramos a Jaime junto a López (un joven peculiar no sólo en la forma de publicar su novela, sino en la manera de acercarla al público) Jaime es el autor, y López un calco de su cabeza elaborado con felpa y lana que le acompaña incrustado en su muñeca para explicar a los caminantes la virtudes de su libro. Como Jaime, otros escritores noveles, entre ellos Rodrigo (un chileno residente en Barcelona que ha venido a la Feria para tratar de vender su recopilación de relatos) buscan en la Feria del Libro una oportunidad para darse a conocer y aspiran a ser estrellas del cielo literario. Entre los estantes de las casetas encontramos una serie de obras que se repiten de forma incesante. El cuarto centenario del Quijote, por ejemplo, es- La presencia de Francisco Ibáñez fue una de las más celebradas ayer en el Retiro tá aportando muy buenos resultados a las cuentas de los libreros. Uno de ellos, Miguel Juliani, afirma satisfecho que este año ha vendido un 400 por ciento más en cuanto a obras referentes al caballero y su escudero Las versiones más solicitadas, las infantiles, aunque las editoriales han hecho sabio negocio publicando todo tipo de libros al respecto: Las rutas del Quijote Ilustraciones de la obra, Refranes y dichos del Quijote e incluso Ollas, sartenes y fogones del Quijote (cuyo éxito es tal que en menos de un año va por su quinta edición) Aún así, siempre hay seguidores que se quedan con La cola de la T. I. A. Una larga fila de personas, compuesta principalmente por padres con sus hijos y jóvenes veinteañeros, llamaba ayer poderosamente la atención entre la multitud. En sus manos, libros de una de las parejas más célebres del cómic español: Mortadelo y Filemón No había duda, Francisco Ibáñez era la causa de tal revuelo. Con una facilidad pasmosa, el autor regalaba bosquejos de los agentes de la T. I. A. como si de su firma se tratara: dos círculos, una prolongación con forma de berenjena y dos garabatos más se convertían inexplicablemente en un perfilado Mortadelo, que en el libro del siguiente lector se transformaba en una mariposa con gafas y nariz exagerada, en una araña, o incluso en una margarita, haciendo honor a la versatilidad que caracteriza al citado personaje. La creatividad, al igual que la sonrisa, no abandonó en toda la mañana al dibujante, que recibió más de un es un placer, maestro en agradecimiento a tan ingeniosa dedicatoria. En la dilatada cola que formaban los seguidores de Ibáñez encontramos a Fermín, un generoso tío que soportó la espera para hacer una sorpresa a su sobrino Antonio, un joven de veinte años que estudia en Estados Unidos y adora los cómics de esta singular pare- Muchos lectores de los que acudieron a la Feria no faltaron después a la manifestación I. A. Las calles de la capital acusaron ayer la salida masiva de los ciudadanos que se manifestaron en contra de las negociaciones entre el Gobierno y ETA. Ya por la mañana, muchos de los que acudieron a la Feria del Libro tenían claro que tras un breve almuerzo, harían acto de presencia en la citada concentración. La jornada en el Retiro estuvo marcada por un ambiente político que se hacía patente en muchos de los libreros, impotentes por no poder abandonar sus puestos de combate para ir a expresar, en palabras de uno, Miguel, su repulsa por la actitud que está manteniendo el Gobierno de Zapatero en materia de terrorismo Andrés, un joven apasionado del mundo de los cómics, aseguró que también tardaría en volver a casa, ya que pondría Ibáñez, con su Mortadelo y Filemón fue de los que concentró mayor número de lectores en la Feria Algunos jóvenes autores pasean por el Retiro intentando vender sus libros de forma ambulante su grano de arena para que el Gobierno no pacte con ETA y menos ahora, que está tan debilitada Uno de los autores que se encontraba en la Feria para firmar ejemplares a sus lectores, el periodista Alfredo Urdaci, afirmó que se sumaría a la protesta porque el Gobierno da la espalda a las víctimas y por ello no podía perder la oportunidad de reclamar justicia motivo que le impulsó a abandonar por unas horas el parque del Retiro. Sin embargo, algunos jóvenes, como José María, que paseaba por la Feria tras haber adquirido un libro del sociólogo Noam Chomsky, confesaba que hay planes más interesantes que acudir a una manifestación, más aún cuando se trata de una protesta contra el Gobierno en lugar de una lucha contra el terrorismo