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ABC DOMINGO 5 6 2005 Sociedad 71 ISACIO SIGUERO Presidente de la Organización Médica Colegial No corresponde a los médicos decidir sobre el copago, sino a los políticos MADRID. Isacio Siguero es el nuevo presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) en sustitución de Guillermo Sierra. Llega al cargo desde la sanidad privada en pleno debate de la financiación de la sanidad y con el diálogo roto entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP. Ha anunciado que no volverá a presentarse al cargo cuando acaben los cuatro años que le quedan, tras haber permanecido otros once más al frente de los médicos sevillanos. ¿Qué le llevó al cargo? -Tengo una larga historia de representación profesional. Con la política no puedo entroncar bien, con su organización, porque soy un hombre muy independiente, tanto en mi naturaleza como en mi profesión. Trabajo por libre y nunca he querido estar condicionado a ninguna otra situación. -Tanto el decreto que regula la cartera de servicios como el anteproyecto de Ley de Dependencia faculta a las Comunidades para ampliar los servicios con cargo a sus presupuestos. ¿Es lógico? -Creo que no. Tenemos el principio constitucional de que todos los españoles somos iguales. Estas cuestiones pueden crear una asimetría sanitaria, que unos ciudadanos tengan mejores o peores servicios sanitarios. El principio de solidaridad e igualdad se debe mantener. ¿Eliminaría este punto? -Lo suspendería. Se puede producir la paradoja de que si los ciudadanos no reciben determinados servicios en una Comunidad se vaya a la otra, ¿o van a limitar también la posibilidad de tener un servicio sanitario nacional? Creo que todos los españoles somos iguales y tenemos que tener los mismos servicios sanitarios. -Supongo que una de sus funciones es garantizar la cohesión sanitaria en todo el país, pero también entre los propios profesionales, donde existen desigualdades salariales. -Hay que cambiar esta situación por las mismas razones que antes. Si todos somos profesionales, hacemos el mismo trabajo y tenemos igual titulación debemos cobrar lo mismo en todo el territorio. Existen unas desigualdades en base a la geografía o en función del partido político que gobierne. No creo que sea justa esta situación e, incluso, ni que sea constitucional. No sé si prosperaría un recurso ante el Tribunal Constitucional, sobre la base de la igualdad de los españoles- ¿Cree que esa desigualdad económica está llevando a los médicos a abandonar España? -No es la causa fundamental. Los profesionales se van por falta de contrata- Oftalmólogo de especialidad, Isacio Siguero afronta su primer mes al frente de la organización que agrupa a todos los colegios de médicos españoles. Representa a 185.000 facultativos TEXTO: GONZALO ZANZA FOTO: JAVIER PRIETO ción. En Andalucía occidental los médicos se van a Portugal, cobran casi el doble y tienen más respeto por parte de los ciudadanos. ¿Cuál es el principal problema del colectivo médico? -Que no se les reconoce socialmente el esfuerzo, la preparación y la calidad del servicio que dan a la sociedad, por encima de problemas de tipo económico. La profesión no está bien considerada. -Es muy duro lo que acaba de decir, para uno de los servicios más básicos del Estado. -El gran problema del médico es que socialmente no está reconocido, o que la sociedad no le da el sitio que el médico se merece en función del esfuerzo que ha hecho y el trabajo que hace. No hablo de si está contratado o no por la sanidad pública, lo digo como profesional. Si la equiparamos con otras profesiones, la medicina tiene el doble de tiempo de preparación que arquitectura, farmacia... pero a la hora de la con- tratación los honorarios son prácticamente iguales. Un veterinario cobra en la sanidad pública prácticamente igual que un médico o lo mismo respecto a un farmacéutico. De entrada, las facultades de medicina son las que tienen uno de los límites más altos de exigencia. El médico no está bien tratado socialmente, o no se le reconoce los valores profesionales, humanos y la calidad del servicio que presta. -Una de las cuestiones que más debate ha generado en la sociedad es el caso de Leganés. Sin entrar a valorar si las actuaciones son correctas o no, ¿cree que la política tiene que entrar en estos temas? -No. Me he quejado y me sigo quejando de que la sanidad se politice en exceso. La salud pública tiene que estar al margen. Este caso, Leganés, ha estado excesivamente politizado. ¿Hay un culpable? -Es el ambiente político del país que está excitado, agresivo. -Como presidente de la OMC, ¿quiere ser un líder de opinión? -No me interesa. Tengo un compromiso durante cuatro años, no voy a repetir, he venido con un programa para cumplir. Lo tengo muy claro, lo he traslado a la asamblea de presidentes para llevarlo adelante: la organización necesita acomodarse a la situación autonómica para que sea más ágil. Lo que hacemos no se conoce en la sociedad. Somos empresarios, existen más de 50.000 consultas, con su personal (más de 200.000 trabajadores) sus obligaciones laborales y la necesidad de invertir en tecnología. ¿Cree que el copago es la solución al déficit sanitario? -La universalidad y la asistencia sanitaria deben ser gratuitas. El copago es una decisión política. No corresponde a los profesionales decidir al respecto. -En diversos sectores han sido muy comentadas afirmaciones suyas como soy cristiano estoy orgulloso de ser médico y español es necesaria una cláusula de conciencia para quienes no quieran investigar con embriones ¿Le sorprende que estas afirmaciones sean criticadas? ¿Por qué? ¿no tengo acaso la libertad de ser como yo estime oportuno y tener las creencias que quiera? ¿Los demás pueden tenerlas y uno no? Soy un ciudadano más. Dije que era católico porque quise dar la imagen de quien soy: un médico, oftalmólogo y católico. ¿Se puede pensar que esto es una provocación? Pudiera ser, pero no lo es. No me voy a poner ninguna careta, voy a llamar a las cosas por su nombre, en estos momentos hay mucho pudor. Soy así, no voy a ocultarme para nada, con mis defectos y virtudes, pero voy a hacer lo que en conciencia tengo que hacer, por principios éticos y morales. ¿Se reafirma en la necesidad de una cláusula de conciencia para los médicos que no quieran participar en investigaciones con células madre embrionarias? -Absolutamente. Tiene que existir la objeción de conciencia, pero no sólo para el médico sino para todo ciudadano español porque es un derecho constitucional. La conciencia de cada uno tiene que imponer su criterio. ¿A quién prefiere, a Ana Pastor o a Elena Salgado? -A las dos. A Ana Pastor le tengo muchísimo respeto y admiración. Las veces que he tenido que recurrir profesionalmente a ella siempre he tenido las puertas abiertas. A la ministra sólo la he saludado en un consejo asesor, pero tengo mucho interés en conocerla y espero que esté a la misma altura que Ana Pastor.