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ABC DOMINGO 5 6 2005 67 La Organización Médica Colegial asegura que no corresponde a los médicos decidir sobre el copago BARRY SCHECK Presidente de la Asociación de Abogados Penalistas de EE. UU. Es un privilegio salvar de la muerte a inocentes El abogado, famoso por su participación en el caso de O. J. Simpson, defiende que las pruebas de ADN pueden ayudar a solventar parte de los problemas de la Justicia TEXTO: V. M. O. FOTO: CHEMA BARROSO AP y las de Brandon Mayfield, habitante de un pequeño pueblo de EE. UU. Se le arrestó pese a las dudas de la Policía española, pero el FBI insistió. Incluso un experto de Defensa analizó las pruebas y determinó ante un juez de Oregón que las huellas eran de Mayfield dice Scheck. Sin embargo, esa persona nunca había estado en España y un estudio posterior demostró que las huellas no eran suyas Un caso espeluznante Uno de los retos más importantes a los que se ha enfrentado el Proyecto Inocencia fue el caso del norteamericano Dennis Fritz. Años después de que la violación y el asesinato de una joven en Oklahoma no fuera resuelto, la justicia norteamericana pensó, por la declaración de un testigo, que Dennis Fritz y un amigo suyo podían ser los responsables. Tras su juicio fueron condena- dos a muerte. Había muchas pruebas erróneas, testimonios falsos y confesiones que no se tomaron en cuenta, y finalmente se descubrió, gracias al análisis de ADN, que el principal testigo del caso era el verdadero culpable. Fritz pasó doce años de su vida en el corredor de la muerte sin querer ver a su hija para evitar que ésta viese lo mal que lo estaba pasando. Fue un día muy emotivo cuando salió de la prisión y la abrazó. Quedaban sólo cinco días para su ejecución y ya le habían tomado las medidas para el ataúd recuerda. Por casos como éste, la Fundación Inocencia trata de que se les permita tener acceso a las pruebas científicas de aquellos procesos que consideran que se realizaron con algún tipo de negligencia. No buscan sacar a presos de la cárcel, sino esclarecer los casos y subsanar errores. Su meta es únicamente hacer justicia. ¿Quién es Barry Scheck? -He sido profesor de Derecho en el Bronx, en Nueva York, y he pasado la mayor parte de mi vida defendiendo a gente pobre. En 1992, mi socio y yo formamos el Proyecto Inocencia, y a partir de ese momento me he dedicado a usar la ciencia y, especialmente, el ADN para resolver casos judiciales. Hasta ahora hemos probado la inocencia de 159 personas encarceladas, entre ellas 13 condenadas a muerte. Tratamos de averiguar la causa de las sentencias erróneas para arreglar las equivocaciones, pero también pretendemos mejorar el sistema judicial introduciendo reformas. Además, soy abogado criminalista defensor, y presidente de la Asociación de Abogados Penalistas de EE. UU. desde el pasado año. Ahora he sido elegido para velar porque el proceso contra presos de Guantánamo se desarrolle correctamente. ¿Por qué ha visitado España? -Estoy invitado por la Fundación La Caixa y por la Embajada de EE. UU. para dar una conferencia y reunirme con jueces, abogados y policías españoles. Estoy contento porque hay mucha información que puedo compartir con las personas con las que me voy a reunir. No crean que vengo a defender el sistema legal de EE. UU. sino a compartir las cosas buenas y malas que tiene. ¿Qué técnicas científicas existen para solucionar un caso? -El análisis de ADN es la más importante porque se pueden recoger pruebas de un crimen- -como pelos, semen, saliva o piel- -y con ello obtener datos básicos para identificar a una persona y saber su sexo o su raza, entre otras cosas. ¿El estudio del ADN ofrece total seguridad? -Son muy seguras, aunque cualquier laboratorio puede cometer errores. Recuerdo un caso de pena de muerte en el que un prestigioso laboratorio trató las pruebas y tras una auditoría se demostró que el acusado debía haber sido absuelto. Siempre existe el error humano. ¿Cómo se siente después de haber excarcelado y salvado de la pena capital a tanta gente inocente? -Es muy gratificante. Me crié teniendo como modelos a una generación de abogados que hicieron mucho por el movimiento de los derechos civiles en EE. UU. y ayudaron a gente como Martin Luther King. No creo que haya nada mejor como abogado que corregir injusticias. Es casi un privilegio salvar de la muerte a inocentes