Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
66 DOMINGO 5 6 2005 ABC Sociedad La Fundación Inocencia ha sacado de la cárcel a 159 personas condenadas y ha evitado la ejecución de 13 presos inocentes en el corredor de la muerte de EE. UU. Su arma es la ciencia. Su meta, que se haga justicia La genética ilumina de esperanza el corredor de la muerte TEXTO: VÍCTOR M. OSORIO MADRID. En siete de cada diez casos criminales juzgados en EE. UU. se producen problemas de destrucción o mal uso de pruebas que podrían llevar a su correcta resolución gracias a los análisis de ADN. Esa es la conclusión de la Fundación Inocencia tras más de 13 años intentando aplicar técnicas científicas para solventar los problemas del sistema judicial americano. Y lo están consiguiendo, porque en ese tiempo han sacado de la cárcel a 159 inocentes, 13 de los cuales habían sido condenados a pena de muerte. El proceso es complicado. Cientos de presos o familiares llaman cada año a la Escuela de Derecho Benjamin Cardozo de Nueva York, sede de la Fundación Inocencia, para pedir su ayuda en la revisión de procesos ya juzgados. A partir de ese momento, se abre un proceso de investigación que dura una media de cuatro años, pero que en muchas ocasiones finaliza con resultados sorprendentes. El abogado Barry Scheck- -famoso por su participación en el caso de O. J. Simpson- -es el director de la fundación y presidente de la Asociación Nacional de Abogados Penalistas de EE. UU. Su afirmación es rotunda: En el 40 de los casos aceptados y estudiados, los condenados eran inocentes y en la mitad de ellos llegamos incluso a encontrar a los verdaderos culpables gracias al ADN hallado en las escenas de los crímenes Buscamos la verdad y eso es algo poco corriente en un sistema tan duro como el de EE. UU. dice Scheck, que se muestra seguro de que el ADN puede demostrar sin duda alguna que un condenado es inocente Aunque advierte que tampoco es la panacea de la justicia porque en la mayoría de las ocasiones las pruebas biológicas son destruidas o se producen otro tipo de problemas, como falsas confesiones de testigos o falta de colaboración entre las autoridades policiales y judiciales. No obstante, las pruebas de ADN aportan a la justicia ese criterio de objetividad que no tiene el ser humano Scheck recuerda cómo muchos de esos problemas confluyeron en el caso de Frank Lee Smith, que fue llevado al corredor de la muerte sin que las autoridades de Florida permitieran realizar Con un solo pelo podemos coger a un violador La evolución de los sistemas de análisis de ADN ha sido tan grande que en la actualidad es posible, a partir de únicamente un trozo de pelo, determinar con exactitud a quien pertenece, mientras que antes era necesario tener la raíz del cabello para identificar a una persona sospechosa. Con un solo pelo podemos coger a un violador afirma Scheck, quien explica cómo gracias al desarrollo de las técnicas de análisis de ADN mitocondrial se obtienen mejores resultados que cuando era requisito necesario tener el nuclear. No obstante, existen dudas sobre esta técnica porque el ADN mitocondrial se obtiene sólo de la madre y eso puede generar problemas de identificación entre hermanos. La razón por la que es sólo aportado por la madre es que el espermatozoide lleva el ADN nuclear en la cabeza y el mitocondrial en la cola. Cuando se introduce en el óvulo, sólo entra la cabeza y por tanto el ADN mitocondrial del padre se pierde en el proceso de fecundación. Pese a esta objeción, Scheck mantiene que el análisis del ADN no genera errores, que sí aparecen por el factor humano Sala de ejecución de la cárcel de Huntsville, en Texas análisis de ADN tras una condena que presentaba muchas lagunas. Frank Lee Smith falleció de cáncer en prisión mientras esperaba su fatal destino. Tras su muerte, se abrió el acceso a las pruebas del caso y la Fundación Inocencia demostró estudiando el ADN que el verdadero culpable era otra persona, un tal Eddie Mosley, el cual estaba relacionado con más de sesenta violaciones y asesinatos. Por desgracia, el Estado de Florida no aprendió la lección y ha eliminado la ley que nos permitía hacer este tipo de pruebas genéticas allí se lamenta. ventar situaciones como las que se dan en Houston, una ciudad donde se realizan mal los test de ADN, serología y balística en la mayoría de los casos, aunque hay más ejecuciones que en ningún Estado de EE. UU. salvo el propio Texas y Virginia La técnica estándar para recoger y comprobar la identidad de una persona a través de sus huellas dactilares debe ser validada, ver si es falseable y comprobar su porcentaje de error para ser fiable, afirma Scheck. En España se toman doce puntos de coincidencia como medida de fiabilidad para comparar huellas, mientras que en EE. UU. el FBI usa únicamente nueve comenta, para enseguida afirmar que existen amplios debates sobre la cantidad de puntos de análisis necesarios para considerar la técnica segura. El problema es que la cantidad de líneas del dedo es aleatoria porque se producen por fricción cuando el feto está todavía en el vientre de la madre y eso hace muy complicado afirmar que se trate de un método seguro. De hecho, en un caso llevado por el Proyecto Inocencia en Boston la justicia encontró culpable a un sospechoso tras encontrar dieciséis puntos de coincidencia entre sus huellas y las halladas en la escena del crimen. Un estudio posterior de ADN demostró que el condenado era inocente. Las dudas sobre la validez de las huellas dactilares se dieron en la investigación sobre los atentados del 11- M. Scheck recuerda que la policía española envió al FBI un plástico con las huellas dactilares de un posible sospechoso El FBI identificó quince puntos de coincidencia entre esas huellas Solución de condenas erróneas Hay muchos casos en los que numerosas circunstancias confluyen llevando a condenas equivocadas. Según Proyecto Inocencia, en el 81 de los casos de inocentes que fueron encontrados culpables el error se debió a malas identificaciones, en la mitad a la desaparición de pruebas o a una incorrecta actuación policial, un tercio entró en prisión debido a una mala actuación de los forenses o a la incapacidad de los abogados defensores y en el 22 de las veces por falsas confesiones. Barry Scheck ha elaborado una lista de cambios necesarios para mejorar la situación de la justicia en su país. Algunas de sus peticiones son un protocolo diferente en las identificaciones realizadas por testigos, la grabación en vídeo de los interrogatorios, el acceso a los estudios de ADN y su validación por parte de laboratorios independientes y el establecimiento de moratorias en las ejecuciones de presos condenados a la pena capital. Con la introducción de estas medidas se podrían sol- Buscamos la verdad y eso es algo poco corriente en un sistema tan duro como el de Estados Unidos En Houston se hacen mal los test, pero hay más ejecutados que en ningún Estado, salvo el propio Texas y Virginia