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58 Los domingos DOMINGO 5 6 2005 ABC LA TRANSICIÓN OLVIDADA Adolfo Suárez Apuntes de memoria No recuerda que fue presidente del Gobierno, un hombre clave en nuestra historia reciente. Adolfo Suárez vive una noche oscura, rodeado del cariño de su familia y de los homenajes de quienes le quisieron y le admiraron. POR CONSUELO ÁLVAREZ DE TOLEDO a no tiene voluntad. Adolfo Suárez, el líder de la Transición hoy cuestionada por quienes gobiernan España con tanta cortedad de miras como grandeza tuvo el hombre que nos ocupa, no tiene conciencia ni de sí mismo ni del mundo que le rodea. De estar en plenitud de condiciones, aquí y ahora, se hubiera levantado la voz de Adolfo Suárez. Pero no puede. El misterio de la mente humana deja un hueco a la esperanza de que pueda percibir algunos sentimientos. Reacciona cuando sus hijos o sus nietos le abrazan. Porque Adolfo Suárez es hoy testigo ausente y mudo de la historia a la que ha contribuido con la mayor de las generosidades. En esta hora de invocaciones habrá quien piense que Suárez está al borde de la muerte. No es verdad. Hace unos meses, a raíz de que le hicieran un chequeo, corrió el rumor equivocado de que estaba en sus momentos finales. Lo malo no es cómo está físicamente, sino que psíquicamente está totalmente perdido: ni conoce ni reconoce. El día en que murió su hija Marian preguntó a su hijo Adolfo cuando le dio la noticia: ¿Y quién es Marian? Las puertas del cerebro se cerraron al presente. Ya no vaga perdido por la casa. Ya no habla solo con Amparo. La pista de tenis convertida en putt de golf no es usada. Y las fotografías institucionales no le recuerdan a nadie. Adolfo Suárez Illana, su hijo, pone las cosas en claro: Por respeto a España me comprometo a dar toda la información sobre el estado de mi padre... Sus hijos tuvimos la fortuna de que cuidara de nosotros y ahora la vida nos ha dado la oportunidad de cuidar de él... queremos mantener la dignidad y la estética de una persona que es muy querida y que no merece ser objeto de chismorreos dijo en Televisión Española. Para más inri, María Elena López Nombela, la tita, como la llamaban los jóvenes Suárez, una más de la familia, la que le cuidaba día y noche, murió repentinamente de un infarto cerebral hace apenas un mes. Suárez tampoco se ha entera- Y En Ávila, paseando orgulloso del brazo de su madre Jugando con sus hijos pequeños Ya está bien de glosar las desgracias del personaje. De hurgar en el morbo familiar en vez de mantener activo su modo y su manera de hacer política Comida de familia con todos los suyos do de este fallecimiento. Si usted le viera ahora físicamente está mucho mejor, pero ya no sabe ni quién soy yo, Señor, Señor, qué pena... me contó María Elena hace muy poco. Porque el tiempo ya no existe para Suárez: mira una foto y dice: ¿Qué sabéis de Fernando? Y es un retrato de Fernando Abril. Sigue: ¿Hace tiempo que no ves a Chus? y ahora es Chus Viana, los dos amigos muertos ya hace En un bar de Ávila, rodeado de sus paisanos Con su esposa Amparo y su hija Marian, ambas fallecidas