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ABC DOMINGO 5 6 2005 53 Los domingos Adolfo Suárez, hombre clave en nuestra historia reciente, no recuerda que fue presidente El secreto mejor guardado de la prensa americana, la identidad de Garganta Profunda desvelado de Un Nadal imparable arrolla en Roland Garros al número uno del mundo y se prepara para hacer hoy historia Maribel Vals, fundadora del movimiento pacificador Vecinos de paz en el balcón de su casa, en Berriozar Navarra Objetivo nacionalista Para Otegi y los nacionalistas radicales, Navarra es una cuestión irrenunciable Para el 88 por ciento de los navarros, la entrega de su tierra a ETA como moneda de cambio por una paz inaudita es, amén de una burrada, una estupidez, porque, advierten, sólo seremos navarros con o sin España TEXTO: VIRGINIA RÓDENAS FOTOS: JAIME GARCÍA ira atrás y ve a aquel Fernandito, tan buen niño, tan obediente y silencioso, que no para de darle vueltas a lo que pudo rompérsele en el corazón, y hasta en el mismo entendimiento, para que el Fernandito- -sin p -al que tantas veces cuidó en su peluqueríaguardería- -la vida a trompicones de aquel pueblo en ebullición se sostenía entre las manos de todos- -sea hoy el Pernando Barrena, hijo de inmigrantes como la mayoría de los habitantes de la localidad navarra de Berriozar, que no condena el asesinato de un vecino y que, desde su trabajadaposición al ladodel proetarra Otegi en la cúpula batasuna, M quiera entregar a los nacionalistas vascos su tierra de adopción navarra, la que entre los cincuenta y sesenta acogió a miles de andaluces, extremeños y castellanos que buscaban una vida mejor. ¿Qué fue- -vuelve a preguntarse Maribel Vals, vecina de paz de Berriozar- -lo que se le metió en el cuerpo al chico para querer entregar de esta manera la tierra que tanto dio a los suyos? ¿Se puede imaginar peor canallada, una ingratitudmás feroz? Y podrían pedir lo que quisieran, hasta la luna, pero sin pistolas, porque los navarrosno quieren ser eso, no quieren ser vascos, y quieren que entremos por el aro de sus terroríficos caprichos a fuerza de intimidación Hablamos con Maribel en una cafetería a pocos metros de su casa. Un bloque de pisos- -en el que también vive la familia del batasuno Barrena- de algunos de cuyos balcones cuelgan banderas azules con manos blancas, la marca de los vecinos de paz de los que, como ella, no quieren olvidar ni un segundo que al menos dos matones a sueldo de ETA descerrajaron, hará cinco años en agosto, tres tiros a su convecino Paco Casanova, que habitaba con su mujer y sus dos hijos un adosado de la calle Libertad. ¡Qué ironía! La misma paradoja de pensar que en esta España teóricamente li (Pasa a la página siguiente)