Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 Internacional DOMINGO 5 6 2005 ABC Oculta en la jungla desde hace 30 años y sin contacto con la sociedad, se rinde la última tribu reclutada por la CIA para combatir al Vietcong y al comunismo en el delta del Mekong Los últimos de Vietnam POR PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Treinta años después del fin de la guerra de Vietnam, la lucha continúa en el sureste asiático. Concretamente, en las montañas del vecino Laos, donde ayer se rindió un grupo de 170 personas de la tribu hmong que sigue combatiendo al gobierno comunista de este país, tras ser reclutado hace más de tres décadas por la CIA para frenar la influencia de la Unión Soviética sobre el Lejano Oriente. Los hmong una de las etnias que pueblan el Triángulo de Oro formado en torno al río Mekong, la frontera que separa a Tailandia de Laos y Myanmar (antigua Birmania) fueron utilizados por la CIA en la guerra secreta que Washington extendió a Laos durante la contienda de Vietnam. Formado por más de 20.000 hombres, este ejército entrenado por los servicios secretos norteamericanos tenía tres objetivos: luchar contra las fuerzas del Vietcong asentadas en Laos, sabotear los suministros de la Ruta Ho Chi Minh y rescatar a los pilotos estadounidenses cuyos aparatos se estrellaran al otro lado de la frontera. A pesar de que los hmong destacaron por su coraje y por el sacrificio de miles de hombres en el campo de batalla, como ya lo hicieran cuando años atrás se unieron a los franceses en la guerra de Indochina, sus aliados volvieron a demostrar una vez más que no estaban a su altura. Guerrilleros del Vietcong durante la guerra, con un racimo de obuses Traicionados por Estados Unidos En uno de los capítulos más bochornosos del conflicto, esta tribu fue abandonada a su suerte cuando Washington se retiró del país en 1975. Aunque los hmong habían salvado la vida de miles de americanos y contaban con la promesa de que sus heroicos servicios se verían recompensados, la milicia quedó a merced de los regímenes comunistas de Vietnam y Laos, por lo que no le quedó más remedio que refugiarse en las montañas mientras sólo unos pocos de sus miembros conseguían asilo en países occidentales. Desde entonces, una veintena de grupos de esta tribu han vagado por las junglas laosianas haciendo frente al acoso del ejército del país, que prefiere denominarlos bandidos en lugar de insurgentes en un conflicto ignorado por la comunidad internacional. De hecho, Washington no reconoció la participación de los hmong en la guerra de Vietnam hasta 1997, cuando se desveló uno de los secretos mejor guardados de la contienda. Pero el mundo siguió sin conocer la tragedia de esta tribu hasta enero de 2003, cuando dos reporteros de la revista Time se adentraron en la selva de Laos y encontraron a un grupo que llevaba 30 años oculto en las montañas sin tener nin- ABC gún contacto con la sociedad. Según informaba ayer Ap, a dicho colectivo pertenecerían las 170 mujeres, niños y ancianos que se presentaron a las cinco de la mañana en el puesto de policía de Chong Thuang, en la provincia laosiana de Xieng Khouang. A esta primera avanzadilla podrían seguir varios miles de personas más que, amenazadas por el hambre, estarían dispuestas a deponer las armas. Traicionados por Estados Unidos y olvidados por el mundo, a los hmong aún les queda una última batalla para evitar la represión en las cárceles de Laos.