Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 4 6 2005 107 Los sábados MOTOR LECTURAS de FOTOGRAFÍA TOYOTA SE LANZA DE LLENO AL MUNDO DEL DIÉSEL CON EL NUEVO UN LIBRO NOS DESCUBRE LAS ENFERMEDADES Y TRATAMIENTOS QUE SUFRIERON LOS NOTODOFOTOFEST. COM: AVANZA LA SELECCIÓN DEL I FESTIVAL ABC DE FOTOGRAFÍA COLECTIVA AVENSIS 2.2 D- 4 D AUSTRIAS El arte y el vino han estado, y desde antiguo, muy unidos a través de las etiquetas, verdaderas obras de arte para dar a conocer otra de las grandes culturas de la humanidad: la del vino. Contenido y continente agrupados en torno al mismo objeto de deseo: la botella Vinos de etiqueta oda botella de vino que se precie debe tener alguna etiqueta que diga lo que hay dentro y de quién es, porque la etiqueta es el plano que nos guía un poco por la senda del vino, su estampa publicitaria, su identificación y el reclamo para llamar la atención. Tan importante es la etiqueta en el mundo del vino que hay gente que sólo bebe por la etiqueta sin lograr apreciar los ricos aromas y los peculiares matices que tiene un vino. Por eso el 90 por ciento de las catas profesionales del mundo se hacen a ciegas, para que las opiniones sean sinceras, objetivas y sin que influya la información subjetiva del anuncio. Si las etiquetas son de por sí curiosas, su historia lo es aún más. Aparecieron hace miles de años, de una forma muy peculiar, con la cultura del vino típica del Mediterráneo. Entre el material arqueológico hallado en las excavaciones se encontraron muchas ánforas decoradas con sarmientos y racimos de uva, aunque su función, más que servir para clasificar los contenidos, era puramente decorativa. Y al contrario de lo que sucedía con las ánforas de aceite (tenían sólo un uso, debido al olor que desprendían) a las de vino se les daba más larga vida, y hasta el Evangelio las menciona. Pero a pesar de los dibujos artesanales descubiertos en las ánforas, la historia de las etiquetas no comienza T POR CARMEN FUENTES hasta el logro del soporte natural del vino: la botella, la de cristal, o mucho antes, la de madera (realizada con duelas, como los toneles de madera) El principio, en el XVIII El uso del papel, introducido en Europa por los árabes, en un principio destinado exclusivamente a documentos importantes, se extendió a las vasijas e hizo que a comienzos del XVIII apareciesen en Italia las primeras etiquetas comerciales para designar el contenido. Eran pequeños documentos que certificaban la calidad de la bebida, el año de la vendimia, el contenido y la casa productora. Los ingleses, los franceses y los alemanes, a principios del XIX también empezaron a usar el papel engomado, adherido al frontal de la botella por la simple necesidad de competir y atraer la atención hacia el producto. Sin embargo, no fue hasta las primeras décadas de 1800 cuando empezaron a multiplicarse el número de etiquetas para el comercio del vino, que tuvieron su pleno apogeo a fi- Al empezar el siglo XVIII aparecieron en Italia las primeras etiquetas comerciales que certificaban el vino nales de 1800 y a comienzos del siglo XX. En estas etiquetas, que se llamaban cromos, se reflejaba el sello del artista y del impresor y eran verdaderas obras de arte, litografías hechas a la piedra, salidas de la imaginación de los artistas locales de las zonas vinícolas de toda Europa: Francia, Alemania, Italia y España. Fue el intercambio de bebidas en Europa lo que originó el comienzo de su coleccionismo. Saltaban a la vista que eran obras de arte, además de toda una lección publicitaria, hasta el punto de que los productores de licores- -viendo el éxito que tenían en los vinos- -copiaron la fórmula para sus botellas, pero con motivos diferentes. Pasa el tiempo y las etiquetas se adaptan a los movimientos artísticos, en toda una amplia variedad de temas: mariposas, aves, caza, la tauromaquia, la vendimia, las estampas callejeras o las figuras de los grandes personajes de la época tienen cabida en estas pequeñas hojas realizadas en altorrelieves y estampadas en oro y colores. Sin olvidar, por supuesto, las dedicadas a las escenas históricas, a las grandes batallas, a los símbolos patrióticos evocadores de la época colonial, a los nuevos países y a los asuntos religiosos, que abarcaban a todas las figuras del santoral. Las etiquetas de los vinos para la misa y las (pasa a página siguiente) Real estampa la de los Reyes de España Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia, para dar caché al Jerez de la bodega Bobadilla y Cia. Y como adornos, los escudos y la Corona