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ABC SÁBADO 4 6 2005 Sociedad 55 Salud ONCOLOGÍA CALEIDOSCOPIO JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ- RÚA El análisis del perfil genético aportará terapias personales para el cáncer de mama Se conseguiría conocer a priori cómo puede evolucionar cada caso y la mejor forma de tratarlo IV Conferencia de Madrid sobre Cáncer de Mama creen que muchos casos se podrían curar sin necesidad de quimioterapia V. M. O. MADRID. Los expertos que han participado esta semana en la Conferencia de Madrid sobre Cáncer de Mama, celebrada en la Fundación Mutua Madrileña Aseguradora, han resaltado la importancia que puede tener el estudio del perfil genético de cada paciente para fijar de antemano cómo puede desarrollarse el tumor y cuál puede ser el tratamiento más adecuado para cada paciente de forma individualizada. Se ha incrementado de forma importante el control del cáncer de mama y se han identificado subgrupos de pacientes. A partir del perfil genético podremos fijar cómo se comportará la enfermedad en cada persona afirmó el doctor Hernán Cortés- Funés, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid. El estudio del perfil genético es reciente en España- -primero se desarrolló en Holanda y EE. UU. -aunque se lleva ya acabo en muchos institutos de nuestro país. El presidente de la Socieb Los expertos reunidos en la TÉ VERDE Y CÁNCER U dad Americana de Oncología, Gabriel Hortobagyi, consideró que todavía no se puede dar su aplicación general porque se necesita un estándar y no se sabe qué metodología funcionará mejor, aunque este problema se va a resolver en dos o tres años Según los expertos, existen pacientes de cáncer de mama con un perfil genético poco agresivo que pueden vivir con un tratamiento hormonal o, incluso, sin terapia después de pasar por la cirugía, mientras que las personas que presentan unos rasgos agresivos necesitan tratamientos más fuertes como la quimioterapia. Los estudios afirman que hasta un 50 por ciento de las mujeres que presentan tumores poco agresivos de cáncer de mama se pueden llegar a curar, pero sería necesario conocer los perfiles genéticos para recomendar con más seguridad los medicamentos que debe tomar cada paciente afirmó el doctor Hortobagyi. En su opinión, se podrían definir incluso perfiles farmacológicos diferentes entre las distintas enfermas. Mamografía YOLANDA CARDO Avances muy importantes Los expertos defienden la individualización del tratamiento como sumamente importante para avanzar en la curación de la enfermedad. Antes se tardaban años en estudiar un gen, mientras que ahora se pueden analizar 30.000 a la vez para determinar cómo su expresión en una enferma va a contribuir al desarrollo del tumor y a su tratamiento aclaró Hortobagyi. En este sentido, el jefe del servicio de Oncología del Hospital Valle de Hebrón de Barcelona, José Baselga, afirmó que los avances van más allá puesto que se ha acortado mucho el tiempo desde que se descubre un gen hasta que ese hallazgo sirve para mejorar la aplicación de los tratamientos a pacientes enfermas nos compuestos antioxidantes que contiene el té verde, denominados catequinas, tienen una potente actividad de quimioprotección frente al carcinoma de próstata, según las conclusiones de un trabajo de la Universidad de Parma. A pesar de que se trata del primer estudio científico que muestra esta actividad, el profesor Saverio Bettuzi, coordinador del trabajo, se ha apresurado a explicar que no recomienda la ingestión de té verde o suplementos de la planta, ya que para consumir una cantidad equivalente a la utilizada en el estudio se tendrían que ingerir entre doce y quince tazas diarias de té, sin que se pueda garantizar que, entre sus ingredientes, contengan cafeína u otras sustancias. Las conclusiones de este estudio tendrán que ser confirmadas por otros ensayos muchos más amplios, ya que el realizado por la Universidad de Parma utilizó a 62 voluntarios con edades comprendidas entre 45 y 75 años. Durante un año y tres veces al día, 32 tomaron una pastilla de doscientos miligramos que contenía catequinas del té verde. Al resto se les suministró una sustancia inocua. Los resultados obtenidos demuestran que sólo un varón del grupo que recibió ese compuesto antioxidante desarrolló carcinoma de próstata, frente a nueve del grupo que ingirió placebo.