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ABC SÁBADO 4 6 2005 Sociedad 53 Salud La varicela latente Virus de la varicela Espigas de glucoproteínas Cubierta lipídica Tegumento Genoma DNA de doble filamento Tracto dorsal Nucleocápside Médula espinal El herpes Zoster es causado por el virus de la varicela Zoster, (el mismo que causa la varicela) que permanece en estado latente en los ganglios que forman los cuerpos de algunas neuronas cerca de la médula espinal El virus, paso a paso Es una infección provocada por el virus varicela- zoster (VVZ) Es el mismo que provoca la varicela, generalmente en edad infantil y antes de los cinco años. El virus no desaparece, sino que permanece latente en los ganglios nerviosos del cuerpo, muchos de ellos en conexión con la médula espinal. Cuando las células T ven disminuidas su potencialidad por el envejecimiento, el virus se reactiva y viaja desde los ganglios a través de los axones y llega hasta el área de la piel servida por las neuronas. El herpes zoster aparece entre los 60 y 70 años, generalmente, aunque pueden producirse casos a edad más tardía y temprana y en inmonocomprometidos. Sólo los que han padecido varicela pueden sufrir herpes zoster, aunque pueden llegar a contagiarlo a quienes no han tenido varicela. Se caracteriza por una erupción vesicular unilateral, que sigue la distribución de un dermatoma, sobre todo los dorsales y lumbares. Las lesiones cutáneas iniciales están presentes durante 10 o 15 días, aunque la piel puede tardar entre 3 y 4 semanas en cicatrizar. Más de la mitad de los mayores de 60 años con herpes zoster desarrollarán neuralgia postherpética, la forma más grave de la enfermedad, caracterizada por fuertes dolores persistentes durante 4 semanas, cuyo tratamiento, en ocasiones, es desalentador aunque se apliquen todas las opciones terapéuticas. medicamentos (FDA) autorización para comercializar inmediatamente el compuesto, sin esperar los casi diez años precisos para seguir realizando investigaciones. Juan José Picazo, jefe de Microbiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, enfatiza en el valor de esta vacuna que no provoca el zoster y lo previene, es un avance muy importante Por ello, se muestra a favor de la aprobación al haber demostrado que no rebaja las defensas del organismo y, por lo tanto, no propicia su aparición en edad adulta. Sin embargo, Picazo sí que cree que se debería seguir investigando con dosis más altas o si vale con una sola inoculación para evitar completamente la enfermedad, ya que el estudio sólo ha contemplado un recorrido de tres años. VVZ latente Ganglio de la raíz dorsal Nervio sensorial Vesícula Reactivación (herpes Zoster) Infección primaria (varicela) Piel Piel Tejido nervioso Herpes Zoster Después de un ataque de varicela, el virus se queda inactivo o en estado latente en el tejido nervioso del paciente Virus inactivo Una vacuna experimental reduce la aparición del herpes zoster y el dolor de su forma más agresiva Utiliza dosis superiores a la atenuada vacuna infantil contra la varicela b El laboratorio que impulsa la investigación, junto a los institutos de salud de Estados Unidos, pide la aprobación del compuesto sin esperar más tiempo G. ZANZA MADRID. El herpes zoster o culebrilla está causado por el mismo virus que provoca la varicela en el 95 de los niños menores de cinco años. Pero este virus, que permanece latente en los ganglios nerviosos, puede volver a ocasionar una segunda infección a lo largo de la vida, principalmente entre los 60 y 70 años y, en el caso de España, en el 15 de la población. De hecho, hasta la mitad de las personas que lleguen a los 85 años y hayan pasado la varicela en edad infantil tendrán un episodio de herpes zoster en su vida. Hasta el momento no existía un método para frenar esta segunda infección, por lo que los resultados preliminares de la investigación emprendida por los institutos de salud de Estados Unidos y Merck Co abren las puertas a una vacuna que, de momento, ha ofrecido resultados esperanzadores aunque no perfectos al 100 ya que personas vacunadas desarrollaron la enfermedad. Ensayo en fase III Los investigadores, que publican su trabajo en el último número de The New England Journal of Medicine han empleado para la fase III del ensayo la misma vacuna pediátrica que se usa en España para todos los niños menores de entre 10 y 14 años que no han pasado la enfermedad. Con el mismo virus atenuado, pero reforzado, los clínicos han reducido los casos de herpes en un 51 y los de su forma más agresiva y dolorosa, la neuralgia postherpética, en un 67 A la vez, la reducción de la carga de dolor y las molestias disminuyó un 61 en aquellos pacientes que pese a haber sido inoculados desarrollaron esta segunda infección, el herpes zoster. Los investigadores proporcionaron la vacuna a la mitad de un grupo de 38.546 personas de esas edades. Una mi- tad, aleatoriamente, fue inoculada con la vacuna y la otra con un placebo. El mecanismo de la vacuna es sencillo: no permitir un retroceso de las células T. Cuando estos linfocitos disminuyen conforme se envejece, el virus, que permanece latente en los ganglios nerviosos puede multiplicarse, ocasionando la enfermedad. Los autores de la investigación no esperan que esta vacuna pueda servir a personas que ya han cursado la enfermedad. El laboratorio ha solicitado ya a la agencia estadounidense que regula los Elevar las dosis y revacunar Emilio Bouza, jefe de Microbiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid considera los hallazgos como interesantes Sin embargo, no cree que su importancia resida en el resultado porque puestos a hablar de una vacuna uno no esperaría grandes diferencias y no precisamente del 60 sino en haber encontrado un tratamiento preventivo para un enfermedad muy frecuente. Como Picazo, Emilio Bouza opina que el siguiente paso a dar tendría que ser, si la tolerancia a la vacuna es buena, volver a examinar los resultados elevando las dosis o revacunando más frecuentemente todo ello para conseguir un grado de efectividad más amplio y próximo a las vacunas tradicionales. Los resultados no son perfectos ya que la mitad de los vacunados desarrolló la enfermedad La inoculación no inmuniza a las personas que ya han sufrido la infección