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30 Internacional VIERNES 3 6 2005 ABC Garganta profunda padece de sed de dinero Las ventas de Todos los hombres del presidente se multiplican en libros y DVD b La familia de Mark Felt y Bob Woodward compiten para ver quién saca más rentabilidad al anticlimático final de un fascinante y muy rentable secreto PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Follow the money (Sigue el dinero) Entre las sombras de un aparcamiento subterráneo no muy lejos de la Universidad de Georgetown, se supone que Mark Felt- -hasta este martes conocido sólo por el apodo de Garganta profunda -aconsejó al periodista Bob Woodward que para desentrañar la conspiración del Watergate la clave estaba en el dinero. Una pista relevante porque más de treinta años después, los dólares- -muchos dólares- -sirven también para explicar el final de uno de los secretos más fascinantes en la historia contemporánea de Estados Unidos. La familia de Mark Felt y Bob Woodward- -una fábrica de best- sellers confidenciales como bien sabe José María Aznar con sus bigotudas adhesiones al presidente Bush- -se han enzarzado en una llamativa competencia para ver quién saca más rentabilidad a esta historia. Un pulso acelerado por el delicado estado de salud de su nonagenario protagonista, que hace cuatro años ya sufrió un leve infarto cerebral. Desde ese momento, la familia del anciano intentó obtener lo que consideran como su parte alícuota sobre la codiciada exclusiva de garganta profunda Sin éxito, los Felt habían querido comercializar la historia por su cuenta o llegar a un acuerdo con Bob Woodward para un volumen conjunto. El problema es que el periodista, que todavía se encuentra en la plantilla del Washington Post, ya tenía perfilado su propio y exclusivo libro. De hecho, los acontecimientos de esta semana han puesto en marcha la acelerada publicación de ese manuscrito, que la editorial Simon Schuster aspira a comercializar durante el mes de julio. El ex director del Washington Post Ben Bradlee (en el centro) el martes con Carl Bernstein (izquierda) y Bob Woodward AP A la hija de Mark Felt se le atribuye la cita de que podrían ganar lo suficiente para pagar la educación de los nietos de que, rompiendo el monopolio de Woodward sobre esta historia por lo menos podríamos ganar suficiente dinero como para pagar algunas cuentas, incluidas las deudas acumuladas para la educación de sus nietos Vanity Fair ha insistido en que por esta exclusiva sólo ha desembolsado 10.000 dólares al abogado de los Felt. En comparación, Bob Woodward y Carl Bernstein vendieron todo su histórico material a la Universidad de Texas por cinco millones de dólares, con la salvaguardia que los documentos relacionados con garganta profunda no saldrían a la luz hasta su muerte. En este tira y afloja, el Washington Post ha reconocido la gran reticencia de su periodista estrella a reconocer el final tan poco favorable de su exclusiva. Según ha manifestado la dirección, Bob Woodward trabaja para este periódico y el manejo de la identidad de Garganta profunda es una decisión conjunta Además de recordar que el diario retiene el derecho de aprobar el trabajo de Woodward de acuerdo con los valores y principios de esta insigne cabecera propiedad de la familia Graham. Mientras toda esta interesada guerra editorial se resuelva, las posibilidades de un rentable negocio se vislumbran claramente. Las ventas de Todos los hombres del presidente el clásico libro de Woodward y Bernstein, se han multiplicado. Y también es difícil encontrar copias en DVD de la versión cinematográfica protagonizada por Robert Redford y Dustin Hoffman. El tufo a dinero no se puede ignorar. Ofertas cinematográficas No obstante, la industria editorial de EE. UU. especula que si Mark Felt todavía tiene una buena historia que contar, el anciano y sus herederos también podrán beneficiarse. Según algunas estimaciones, Garganta profunda podría conseguir un contrato por encima del millón de dólares. De hecho, el abogado californiano John O Connor, autor de las confesiones publicadas por Vanity Fair, ha reconocido tener ya múltiples ofertas, tanto para libros como para películas. La hija de Mark Felt, Joan, ha servido para argumentar que Woodward no debería ser el único beneficiario de lo que hizo su padre durante el Watergate. Esta maestra de español, de pasado hippie y madre de dos hijos, habría sido clave para que el patriarca reconociera su identidad secreta antes de morir. A Joan se le atribuye la cita textual Mueren al menos 33 personas en otra sangrienta jornada de atentados terroristas en Irak ABC BAGDAD. Al menos 33 personas murieron ayer en diversos atentados y ataques, perpetrados en su mayoría en la conflictiva zona al norte y noroeste de Bagdad, en especial en las inmediaciones de Mosul y Kirkuk. El ataque más sangriento fue el cometido contra el restaurante Bagdad de la pequeña ciudad de Tuz Jormatu, donde murieron doce personas a consecuencia de la explosión de un coche bomba. Este atentado iba dirigido contra los guardas del servicio de seguridad del viceprimer ministro iraquí, el kurdo Roj Shawees, quien viajaba desde el Kurdistán a Bagdad en helicóptero. Apenas una hora más tarde, en la ciudad de Baquba, morían en otro atentado un responsable del gobierno local y otras cinco personas. A la misma hora, en Kirkuk, un atentado llevado a cabo por un terrorista suicida en la entrada de la sede de la principal compañía de petróleo mataba a once personas, entre ellas un niño de cuatro años. La violencia parece trasladarse así durante estos días al norte del país después de que la seguridad de Bag- dad se haya visto reforzada por la presencia de 40.000 soldados y policías. A la insurgencia le resulta más sencillo atacar durante estos días en ciudades conflictivas pero menos vigiladas que la capital iraquí. Aunque el espectacular dispositivo de seguridad no impidió que otro suicida estrellase su coche bomba contra el primer puesto de control de la azarosa carretera del aeropuerto. Al sur de Bagdad, por otro lado, un responsable del partido del ex primer ministro Iyad Alaui resultó herido cuando fue tiroteado el coche en el que viajaba de Nayaf a Bagdad. El Ejército norteamericano asimismo ha informado de la muerte de dos soldados en sendos ataques de la insurgencia en Ramadi y Kirkuk. El número de militares estadounidenses muertos desde la invasión de Irak se eleva así a 1.660, según un balance basado en cifras del Pentágono.