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12 Nacional EL LABERINTO VASCO LA MANIFESTACIÓN DE LAS VÍCTIMAS, A DEBATE VIERNES 3 6 2005 ABC GORKA LANDABURU PERIODISTA VÍCTIMA DE ETA Las víctimas no pueden orientar la política del Gobierno Mikel Buesa y Gorka Landaburu son dos veteranos luchadores por las libertades en el País Vasco cuyas vidas han sido marcadas a sangre y fuego por ETA, pero disienten en la forma de acabar con el terrorismo. En vísperas de la manifestación de la AVT en Madrid, ABC los ha reunido en torno a una mesa para debatir sobre la citada convocatoria y su mar de fondo el proceso de negociación planteado por el Gobierno TEXTO: MIGUEL ÁNGEL BARROSO FOTOS: IGNACIO GIL D ebe haber un paisaje en las pesadillas de Mikel Buesa que se parezca mucho al que ve en su propio interior Gorka Landaburu. Buesa, catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidente del Foro de Ermua, es hermano de Fernando, portavoz del PSE en el Parlamento vasco, que fue asesinado por ETA en febrero de 2000 con un coche bomba. En el mismo atentado murió el ertzaina que lo escoltaba, Jorge Díez Elorza. Landaburu, periodista, director de Cambio 16, resultó gravemente herido en mayo de 2001 al explotarle un paquete bomba que había llegado al buzón de su domicilio, en Zarauz (Guipúzcoa) En esta conversación proponen, sin embargo, caminos diferentes para escapar de ese paisaje del horror, para hundirlo en la sima más profunda de su memoria. Y para que las generaciones futuras no tengan que contemplarlo. ABC: En el contexto actual, ¿es oportuna la manifestación de mañana convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) Mikel Buesa: Lo es, desde luego. La convocatoria se produce poco después de que el Congreso de los Diputados aprobara la resolución por la que insta al Gobierno a abrir un proceso negociador con ETA. Esto supone una ruptura de la política antiterrorista que había marcado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Así lo ha entendido la AVT, y ése es el motivo que le ha inducido a expresar su desacuerdo con el Ejecutivo y exigir que rectifique. Gorka Landaburu: La AVT, como cualquier ciudadano, asociación o partido político, tiene derecho a manifestarse, pero los motivos, en esta ocasión, no son los más adecuados. Yo no voy a acudir a la cita porque se opone a una decisión política tomada por la mayoría del Parlamento, y porque divide y confunde a las víctimas. Está claro que de- ben jugar un papel fundamental en la resolución de este gravísimo problema, pero no así. Siempre digo que se las ha matado dos veces: con las pistolas y las bombas de ETA, y con el olvido. Es cierto que durante muchos años se ha mirado para otro lado en el País Vasco, pero ahora no es el caso y las víctimas están más arropadas por la sociedad. M. B. Con respecto al acuerdo del Congreso, es legítimo y ha sido adoptado por la mayoría, aunque yo hubiera preferido una suma más amplia, como la que aglutinaba el Pacto por las Libertades, que reunía los votos del PSOE y del PP. Pero ése no es el meollo del asunto. Lo fundamental es el contenido de la resolución, que retrotrae la orientación de la política antiterrorista al Pacto de Ajuria Enea en su punto 10, donde está plasmada la condición que los nacionalistas exigían para participar: la idea de que el terrorismo es el resultado de un problema político que debe resolverse políticamente. Pero ese acuerdo fue literalmente traicionado por los partidos nacionalistas cuando pactaron con ETA en Lizarra. Hablamos del retroceso a una estrategia que no sólo fue traicionada, sino que fracasó estrepitosamente. PNV y EA iban a conducir a los terroristas por la buena senda, pero aquello nunca llegó a materializarse. No parece razonable volver a la misma cantinela de la mano de los traidores. Y, además, contra otra línea, la del Pacto por las Libertades, que ha demostrado ser exitosa. El presidente del Gobierno prometió no salirse de ese camino, pero por desgracia lo ha hecho. ¿Que la manifestación tiene un contenido político? Pues claro. Y también es obvio que no suscita el acuerdo de todos, incluidas las víctimas. Las que están más próximas al PSOE no la apoyan, como no podía ser de otra manera. Pero la AVT, que es la asociación que aglutina a más gente; Covite, que es la que tiene más relieve en el País Vasco, y otras de especial relevancia estarán mañana en las calles de Madrid. GORKA LANDABURU No voy a ir a la manifestación porque nos divide y confunde, y porque está dirigida más en contra del Ejecutivo que a favor de una solución para los propios afectados del terrorismo Hablas de la paz por presos como parte sustancial del posible acuerdo. Nadie con delitos de sangre se va a ir de rositas. Paz no significa bajarse los pantalones G. L. Acerca del Pacto de Ajuria Enea que has mencionado, fue el PP el que lo rompió, seguido por el PSOE. Pero no me gusta volver al pasado, porque en política, como en los matrimonios, la culpa del divorcio la tienen ambas partes. Es preferible mirar al futuro. No voy a discutir sobre la legitimidad de la manifestación, creo que en ese sentido ya ha quedado clara mi postura. Aquí no se trata de ver qué asociaciones tienen más afiliados o simpatizantes, porque también hay otros colectivos importantes que no se han sumado a la iniciativa de la AVT, sino de preguntarnos cuál es su verdadera intención. Hace tiempo que las víctimas están siendo utilizadas políticamente, sobre todo por parte del Partido Popular. La manifestación está dirigida más en contra de Zapatero que a favor de una solución para las propias víctimas, que, insisto, necesitan reconocimiento y apoyo, pero no pueden orientar la política del Gobierno. Por cierto, se ha dejado muy claro por parte del Ejecutivo que no hay negociación que valga hasta que los terroristas no dejen las armas. Recordemos que Adolfo Suárez negoció con ETA político- militar y consiguió su disolución. Felipe González y Aznar intentaron, sin éxito, un paso más, y ahora Zapatero tiene su oportunidad. Negársela es quedarnos en el inmovilismo y la cerrazón. De momento, sólo hay una toma de temperatura, pero todos los gobiernos tienen la obligación de aprovechar cualquier resqui-