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100 JUEVES 2 6 2005 ABC Gente Nueva bronca de Christian Slater Conocido por filmes como El nombre de la rosa o Amor a quemarropa ha sido arrestado ahora por manosear a una mujer TEXTO: J. HERNÁNDEZ FOTO: AP Antonio Orozco terminó el concierto que estaba dando en San Juan de Puerto Rico, pese a romperse los ligamentos del tobillo en plena actuación. Orozco prefirió acabar el repertorio. Después, y ya en el camerino, los médicos le pusieron una escayola que tendrá que llevar dos semanas. empre ha dicho que el eterno James Bond (o sea, Sean Connery) le enseñó a ser una persona seria y profesional cuando trabajaron juntos en El nombre de la rosa (1986) Una de dos: o le entendió mal lo que el sabio Connery le decía o es que no le estaba haciendo ni caso cuando el reconocido actor escocés le enseñaba cómo ir por buen camino en la profesión y en la vida. El caso es que este actor norteamericano ya talludito (cumplirá los 36 en agosto) sigue sin sentar la cabeza y dando que hablar con cosas que en nada tienen que ver con el cine. La penúltima ha sido pellizcarle el culo a una mujer en plena calle de Manhattan tras una noche loca de juerga en Nueva York, donde Slater participa estos días en la obra de teatro El zoo de cristal La gamberrada le puede suponer una pena de cárcel de 60 días si es declarado culpable. Entre las fechorías más sonadas del también protagonista de películas como Entrevista con el vampiro Amor a quemarropa u Homicidio en primer grado está el haber sido condenado en 1997 a tres meses de cárcel por una noche bordada montó una sonora bronca con su novia, a la que agredió y mordió en el pecho a un amigo que intentó poner paz en la pareja. Pero no sólo eso. Cuando llegó la Policía, se lió a patadas con un agente. Y todo en otra madrugada de desenfreno en un piso de Los Ángeles. Entonces quiso hacer propósito de enmienda. Sabía que no podía seguir así, perdiéndose en una serpiente de drogas y alcohol. De hecho, poco des- Si pués confesaba que no sólo había empinado demasiado el codo, sino también había consumido cocaína. La Policía corroboró entonces esos excesos en un actor que tres años antes había sido detenido por llevar armas de fuego en la sala de espera del aeropuerto JFK (Nueva York) De este suceso sí salió bien parado: logró que se le redujera la pena a tres días de trabajo para ayudar a indigentes. Parecía el momento de pasar página y enderezar su vida. Ingresó en un centro de desintoxicación y se puso delante de la cámara en películas como Very bad things o alguna de las secuelas de Austin Powers Por una vez, Slater se alejaba de las polémicas. Incluso se casó y tuvo dos hijos. Pero su matrimonio con la productora de televisión Ryan Haddon se convirtió en un auténtico tormento al más puro estilo de La guerra de los Rose aunque él no fuera Michael Douglas ni ella Kathleen Turner. Y, por primera vez, el malo de Slater probó su propia medicina hace dos años en la habitación de un hotel de Las Vegas. Slater y Haddon iniciaron su enésima discusión que degeneró en bronca. Haddon cogió un vaso con el que golpeó a su marido. El actor acabó recibiendo veinte puntos de sutura en la cabeza en un hospital y ella en los calabozos de comisaría. Seguro que su ya ex mujer le echó en cara una de sus aficiones: está abonado (y no precisamente a la Feria de San Isidro) a los clubes de strip- tease de Los Ángeles, hobby que le gusta compartir con otro ilustre: Ben Affleck. Christian Slater, desafiante ante la prensa sandalia en mano el martes en Nueva York