Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 1 6 2005 99 Reina, novato en la selección, dice que se decantó por ser portero porque como jugador de campo era muy malo Javier Irureta deja el Deportivo después de siete años en los que ganó una Liga y una Copa del Rey ROGER FEDERER Estoy sorprendido de estar ya en semifinales. Sabía que podía hacerlo, por supuesto, pero pensar que sólo me quedan dos partidos para ganar el torneo es casi increíble Levantar el título el domingo sería un sueño cumplido. Querría decir que gané todos los Grand Slam con 24 años. Sería una gran cosa, pero todavía está muy lejos Nadal es complicado. No hay muchos jugadores zurdos buenos desde la retirada de Ríos o Ivanisevic. Además pone mucho efecto. Casi nadie juega como él Henin y Pierce no respetan la jerarquía femenina D. P. PARÍS. Lindsay Davenport, número uno del mundo, y Maria Sharapova, la dos, no tuvieron muchas opciones para refrendar su jerarquía mundial. Estaban tan pendientes la una de la otra- -la estadounidense por defender su posición y la rusa, por arrebatársela- -que ni se enteraron de que estaban disputando los cuartos de Roland Garros. Justine Henin arrolló a Sharapova y Mary Pierce hizo lo propio con Davenport y las dos derrotadas deberán aguardar a mejor ocasión (Wimbledon, para más señas) para proseguir su pugna. El triunfo de la belga no puede, en cualquier caso, catalogarse de sorpresa. Al fin y al cabo es la campeona de 2003 y la que mejores resultados sobre tierra batida ha cosechado esta campaña. Sharapova es más una jugadora de rápidas y hierba y aún se encuentra un poco verde para la arcilla. Henin, condescendiente, decidió ofrecerle una lección gratuita de cómo se juega sobre esta superficie. Mary Pierce, otra campeona- -la de 2000- también se animó a impartir una clase magistral. Más veterana (30 años) y por tanto con muy escaso respeto por el ranking, eligió como alumna a Davenport. Fue una cura de humildad para la americana, que había llegado demasiado lejos para haberse presentado en el Bois de Boulogne sin ninguna preparación previa. Pagó al fin su soberbia. No se cruzarán las dos antiguas campeonas parisinas, por lo que no debería descartarse que acabaran encontrándose en la final. No obstante, ambas deberán antes superar a sendas rusas. No son las que todos esperaban, pero serán igual de peligrosas. Likhovtseva para Pierce y Petrova para Henin. AP Mary Pierce golpea la bola en su partido de ayer AP D. P. PARÍS. Hoy se disputan los otros dos cuartos de final masculinos. Nikolay Davydenko y Tommy Robredo saldrán a la pista Central en el segundo turno de la jornada, después del partido Guillermo Cañas- Mariano Puerta, que comenzará a las doce de la mañana. El ruso y el español llevan casi toda la temporada luchando por un mismo objetivo: una plaza en el top- ten mundial. Davydenko se ha asegurado ya en este Roland Garros un lugar entre los diez mejores jugadores del planeta, mientras que una victoria de Robredo, Davydenko, un jornalero de lujo contra Robredo combinada con otros resultados (porque Mariano Puerta también tiene opciones) le colocaría en ese mismo club exclusivo. No es fácil competir con Davydenko en una carrera de fondo. Su planteamiento del tenis no tiene nada que ver con el del resto de los profesionales. Su filosofía es la del trabajo a destajo. Es un jornalero que no entiende de descansos ni de recuperaciones. No hay nadie en el circuito, y mucho menos entre los mejores, que dispute más torneos que él. La mejor prueba es que Roland Garros es el decimosexto de su temporada. Lo que significa que no ha parado ni una sola semana en lo que va de año. Para él resulta algo lógico y lo razona: Así es como, mínimo, disputo un partido cada semana Un derroche de facultades que, aunque le haya llevado a vivir el mejor momento de su carrera a los 24 años (precisamente los cumple mañana) puede pasarle factura en el futuro. En la pista mantiene el mismo esquema que en su vida profesional. Su mayor virtud es que está presente en cada punto. Hay que ganárselo porque él no regala absolutamente nada. El desplazamiento y la derecha son sus mejores virtudes. Es, casi, casi, un calco de Tommy Robredo.