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ABC MIÉRCOLES 1 6 2005 Madrid 39 Ha pasado casi un año desde el incendio de la subestación de Atocha. Desde entonces, muchas cosas han cambiado en el barrio y todavía hay familias que no han vuelto a su casa Llevamos un año de mucho ruido y polvo TEXTO: ÁNGEL GARCÍA MORENO FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. Un solar con elementos de obra es lo que queda de lo que fue la subestación de Unión Fenosa de Mediodía, en el número 19 de la calle de la Alameda, cerca de la glorieta de Atocha. A un lado, dos edificios en avanzado estado de construcción sustituyen a los dos que resultaron más afectados. Su propietarios o inquilinos siguen en hoteles u otros pisos hasta que termine la obra. Para los que continúan en el barrio, el ruido de las obras, el polvo que levantan y la parte de la calle de Almadén cortada son sus principales quejas. Eva María es presidenta de la comunidad del edificio de la calle de la Alameda, 22, que está en frente del solar que queda tras el incendio de la subestación. Su edificio también resultó muy afectado y ella, como el resto de los vecinos, pasó quince días hasta que pudo volver a su casa. Lo primero que hicieron, relata, son los pisos, porque teníamos que habitar en ellos Se repararon cristales, persianas... Luego quedó el resto del edificio y, aunque la obras van lentas ya estamos terminando pese a que quedan cosas por hacer en el edificio. Eva María señala que la obra que se está realizando enfrente les ha traído muchos problemas de polvo porque el desescombro lo hicieron muy mal y, además, están las molestias por la calle cortada Ana, propietaria de un negocio de cristalería cercano, coincide con que el corte de la calle hace que la gente no suba ni baje, y todos van hacia la calle de Atocha o hacia la zona de las Cortes Otra vecina afirma que han pasado este año con ruidos y mucho susto hasta que desmontaron toda la subestación. El destino del solar donde estaba la subestación es objeto de conversación en el vecindario. Muchos creen que se va a hacer allí un parque, aunque hay quien apunta que lo mejor sería un centro para la tercera edad. El ruido y el polvo es otra de las preocupaciones de los libreros de la Cuesta de Moyano, que se tuvieron que trasladar al paseo del Prado, ya que enfrente de sus tradicionales casetas se está construyendo la subestación que sustituirá a la incendiada y a los transformadores eléctricos que provisionalmente abastecen la zona. Aspecto que presenta el solar en el se levantaba la subestación de Unión Fenosa portan el ruido. Purificación echa de menos la Cuesta de Moyano y queremos volver pronto, aunque no va a ser tan pronto porque ya nos ha dicho Fenosa que antes de marzo del año que viene no es posible, se están dilatando mucho las obras El otro problema, importante, con el que se han visto afectados los libreros es el de la inseguridad. Hace como un mes, recuerda Rafael, tuvimos una racha en la que abrieron varias casetas Paseo del Prado Los transformadores dividen la zona de casetas en dos partes. Para Rafael, que trabaja en una de las casetas, el traslado, si se ha notado en las ventas, ha sido un poquillo quizá a mejor Para Purificación, librera, en cuanto a las ventas ha habido de todo, al principio del boom vino mucha gente por la novedad, pero luego se han ido equilibrando las ventas y ahora están más o menos como siempre Cuando se les pregunta por los principales problemas que tienen, responden sin dudar. Tenemos muchísimo ruido y muchísimo tráfico dice Rafael. Purificación recuerda, además, que aunque mucha gente ha descubierto las casetas con el traslado, hay otros clientes que van menos porque no so- Nos han robado ya varias veces y lo hemos pasado bastante mal Esto es muy molesto, hay mucho ruido, mucho chorizo relata Manuel Guerra, que trabaja en una de las nuevas casetas que han sustituido a las de Moyano. Lo dice mientras justifica que esté mirando de un lado para otro continuamente. Nos han robado ya varios días, han entrado en las casetas, lo hemos pasado bastante mal añade. Ahora, recuerda Purificación, a quien le abrieron la caseta dos veces, las han reforzado. Explica que estas Seguimos la conversación con Manuel. Dice que no han salido ganando ni perdiendo. Pasa por esta nueva zona público que antes no iba a la Cuesta de Moyano y esto ha permitido que se haya recuperado algo lo de arriba Cuando se le pregunta si clientes y liberos echan de menos la cuesta, reconoce que la actual situación no es lo mismo Su lugar tradicional lo echan de menos los clientes, asegura, y nosotros también, claro Manuel Guerra casetas eran para estar en un feria 17 días y con vigilancia no para un tiempo estable. Ahora, añade, las han reforzado y han puesto vigilancia.