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16 Nacional LA PRECAMPAÑA GALLEGA MARTES 31 5 2005 ABC EMILIO PÉREZ TOURIÑO Candidato socialista a la Presidencia de la Xunta de Galicia La Xunta ha respondido con confrontación al talante de exquisito respeto de Zapatero SANTIAGO DE COMPOSTELA. Emilio Pérez Touriño defiende la actuación del Gobierno en torno al Plan Galicia y reprocha a la Xunta que haya correspondido con confrontación desde el primer momento al exquisito talante de respeto demostrado por Rodríguez Zapatero. De que se dominan las dependencias administrativas de la Xunta que espera dirigir la próxima legislatura, el candidato socialista reconoce el carácter electoral de las visitas institucionales de ministros en los últimos días -Los incumplimientos del Gobierno del Plan Galicia han centrado en los últimos meses el debate político gallego. ¿Cómo afronta su partido esa situación? -Mire, yo creo que en Galicia, el PP y la Xunta lo han teñido todo en el último año de lo que es propiamente estrategia electoral. Desde el primer día de la toma de posesión del Gobierno de España, la Xunta ya estaba en una posición de tensión y de confrontación. Lo cierto es que nadie ha podido rebatir que nunca en la historia de la democracia hubo un Presupuesto del Estado que pusiera a disposición de Galicia una volumen tan importante de recursos. -Sin embargo, parece que la sociedad gallega no lo ha acogido demasiado bien. -Pues es el mejor Presupuesto de la historia para la Comunidad, con un crecimiento del 54 por ciento, que ha dado la vuelta al hecho de que Galicia estuvo siempre en inversión por habitante muy por debajo de la media. Este año, Galicia está por primera vez 14 puntos por encima de la inversión media por habitante. Hemos dejado de ser ciudadanos de segunda desde el punto de vista de Presupuesto para estar en el vagón de los ciudadanos de primera. -Pero el Parlamento gallego fue unánime al reclamar más fondos para el Plan Galicia. -Evidentemente. La aspiración a más en el terreno económico no tiene límites. Yo también quiero más, todos queremos más, pero no puede negarse el avance de los Presupuestos. Con todo, los gobiernos son elegidos por los ciudadanos para buscar acuerdos y cooperación, para solucionar los problemas. Sinceramente, creo que la Xunta se equivoca cuando ha buscado deliberadamente una estrategia de tensión y confrontación. ¿Y no le parecen confrontación también los comentarios de Magdalena Álvarez sobre el Plan Galicia de mierda las paralizaciones de obras... -Hay un primer momento que se puede explicar con relativa sencillez. El El aspirante socialista ofrece consenso y acuerdo y pide al Estado el nervio suficiente para garantizar, impulsar e incentivar la igualdad de todos los ciudadanos TEXTO: ALFREDO AYCART FOTOS: MIGUEL MUÑIZ Un doctor en Económicas que busca otras cifras SANTIAGO. Emilio Pérez Touriño (La Coruña, 56 años) aspira en estos comicios por segunda vez consecutiva a relevar a Manuel Fraga como presidente de la Xunta de Galicia, tras la derrota que sufrió en 2001, tras una campaña en la que, curiosamente, los sondeos vaticinaban unos resultados tan ajustados como el empate técnico, con una ligera ventaja para sus propuestas de cambio que reflejan en la actualidad. Claro que entonces este profesor numerario de la Universidad de Compostela, a quien ni siquiera sus más conspicuos seguidores atribuyen un excesivo carisma popular, no contaba con un gobierno amigo en Madrid, ni con el efecto Zapatero más afamado que eficaz a tenor de los resultados en elecciones europeas y vascas, pero que podría ser determinante en esta ocasión. Lo que sí parece claro es que esta es su mejor oportunidad de dirigir el gobierno gallego, encoalición con el BNG. Tan claro como que si no le salen los números, este doctor de Ciencias Económicas que fue secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente con Felipe González en la presidencia, podría verse abocado a abandonar el primer plano de la política en beneficio del cabeza de lista por La Coruña, José Luis Méndez Romeu. El candidato socialista a la Xunta, Emilio Pérez Touriño Plan Galicia nace después de ocho años de gobierno del PP en España, sin que los grandes temas de infraestructuras pendientes hubieran avanzado de forma significativa. Lo que había quedado pendiente de épocas anteriores seguía pendiente. Surge la catástrofe del Prestige, la marea social, la gran protesta en Galicia y aparece esa especie de propuesta mágica que cubre todas las demandas que Galicia en infraestructuras. Pero queda como un enunciado. La ministra de Fomento, una persona muy temperamental, quiso decir, y no voy a justificar su expresión, que el Plan Galicia no era más que un deseo piadoso al que hay que llenar de contenido. Lo importante para Galicia es que se han puesto plazos: hay un acuerdo del Congreso, en el debate del estado de la Nación, por práctica unanimidad de todos los grupos, con excepción del popular, que establece horizontes, plazos y compromisos ciertos. Ahora la gran tarea es hacer que todo eso se ejecute con los ritmos necesarios para hacer que se convierta en una realidad en los tiempos acordados. Viajes electorales -Habla de colaboración institucional pero los ministros de Zapatero realizan a Galicia viajes institucionales en los que no se reúnen con sus homólogos de la Xunta. -Creo que es necesario recolocar las cosas en su punto. Para todo el mundo es obvio que estamos a 20 días de unas elecciones. Por lo tanto, lo que hay en Galicia es que estamos en plena campaña electoral. Eso es así y cambia completamente la situación. Zapatero ha mantenido un clima de respeto exquisito a Manuel Fraga, y diálogo institucional desde el primer día, con un talante exquisito, pero la relación ha sido asimétrica y desigual. Desde la Xunta se le ha respondido como si estuviéramos de elecciones no estos quince días, sino desde hace un año, y eso no es bueno para Galicia. ¿Puede servir el ejemplo valenciano en la reforma del estatuto gallego? -Yo lo he dicho siempre. La reforma estatutaria, la mejora del estatuto y la