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4 Opinión MARTES 31 5 2005 ABC JUEGO DE NAIPES RAS la derrota electoral del Gobierno del PP, la revista The Economist se apuntó un éxito periodístico con la publicación de un juego de naipes en el que, junto al rostro de Aznar, tachado con una cruz, aparecían también los de George Bush, Tony Blair y el primer ministro australiano, John Howard, dando a entender que serían los siguientes en pagar en las urnas su papel en la guerra de Irak. Catorce meses después, todos los protagonistas de The Economist salvo uno, siguen en sus puestos, y los que con mayor contundencia se opusieron al conflicto iraquí- -Jacques Chirac y Gerard Schröder- -tienen puesta una cruz con fecha de caducidad. El presidente francés y el canciller alemán cuentan con todas las cartas en contra. Vaivenes de una partida arriesgada. T PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ESPAÑA Y LA SOMBRA DEL NO FRANCÉS L resultado del referéndum francés tiene sombras que trascienden sus fronteras. De hecho, alguna se proyecta sobre la política española. No hay que olvidar que, así como la relación bilateral con los EE. UU. y la articulación de una alianza dentro de la UE con el Reino Unido, Italia y Polonia fueron las grandes apuestas exteriores del Gobierno de Aznar, Rodríguez Zapatero ha hecho lo propio buscando sus propias coordenadas de acción exterior. En realidad, han sido dos las apuestas socialistas más destacadas, dejando aparte tanto el brindis al sol de su alianza de civilizaciones como los movimientos de aproximación hacia el tercermundismo populista. Al margen de estas anécdotas, el presidente ha situado el acento de su política internacional bajo el ala del eje franco- alemán. Y lo ha hecho asumiendo un discurso europeísta que hace posible en estos momentos que podamos lucir la comprometedora medalla de ser los primeros en votar en referéndum una Constitución europea que, desde el pasado domingo, está por desgracia herida de muerte. Habría que preguntarle a Zapatero si su vuelta al corazón de Europa -como ha reiterado con cierta autocomplacencia altisonante- -fue realmente calculada o si respondió más bien a una huida hacia adelante que trató de enmendar de plano las coordenadas que habían vertebrado la acción exterior del gobierno anterior. En cualquier caso, se equivocó de plano. Primero, porque identificó en su ventrículo francés un compromiso sinceramente europeísta que, sin embargo, se ha demostrado débil y enfermo de raíz. Y segundo, porque supuso que ese corazón vertebrado en torno al famoso eje franco- alemán era un hecho incontrovertible y duradero cuando, en realidad, tan sólo tuvo su virtualidad en el pasado: mientras el viejo Mercado Común estuvo necesitado de que los dos principales actores del mismo se entendieran y con el recuerdo todavía sensible de las dos guerras mundiales que enfrentaron a Francia y Alemania. En este contexto sería bueno que alguien se atreviera a explicar cuáles fueron los verdaderos motivos de la reactivación del eje franco- alemán durante la crisis de Irak. Sobre todo porque, además de comprometer seriamente la viabilidad de la imprescindible relación trasatlántica en un E Pedro Solbes JAIME GARCÍA SORPRENDENTE IPC A inflación, según el INE, menguó en mayo en un porcentaje no previsto por los expertos económicos más optimistas. Los precios se redujeron cuatro décimas en tasa interanual, un pequeño milagro que permite al Departamento de Pedro Solbes seguir siendo moderadamente dichoso ante un problema que, por definición, obliga a la cautela. Los precios se estiran y se contraen en una impredecible cadena que no siempre se pliega a los designios de la lógica y que provoca disgustos y alegrías según vaya la feria. La inflación se estrecha y todo apunta a que mayo podría marcar el punto de partida para un descenso sostenido de los precios que al final del año podrían situarse en torno al 2,5 por ciento. Quedan siete meses para hacer realidad el objetivo. L momento extraordinariamente delicado para los intereses del mundo libre, introdujo un liderazgo sobredimensionado sobre un proyecto europeo que, dada la pluralidad de sensibilidades que lo ahorman desde su ampliación, requiere un trabajo de conjunto más reticular y transversal que jerárquico y bicefálico. En este sentido, parece cada vez más claro que la reedición del viejo eje franco- alemán- -que el ministro francés de Exteriores, Michel Barnier, admitió ayer estar seriamente tocado- -fue una estrategia coyuntural alimentada por los intereses partidistas de dos políticos obsesionados por obtener victorias políticas librando batallas de imagen: Chirac y Schröder. El problema de articular estas estrategias de imagen es que son, precisamente, coyunturales. Si no tienen detrás el soporte de una reflexión coherente y profunda se quiebran a las primeras de cambio, que es lo que sucederá probablemente dentro de unos meses cuando Francia ahonde su crisis institucional debido al narcisismo presidencialista de Chirac y Alemania cambie su política exterior de la mano de un gobierno democristiano y liberal que restablezca la plenitud de la relación trasatlántica con los EE. UU. y el Reino Unido. Ante este comprometido panorama, la responsabilidad estratégica de Rodríguez Zapatero es evidente. Y no sólo porque haya demostrado que el entorno que lo asesora adolece de una francofilia muy mal formada, sino porque ha sido capaz de enajenarnos nuestra relación especial con los EE. UU. y, al mismo tiempo, desarticular irresponsablemente tanto la alianza tejida con Polonia en un escenario geográfico que será receptor privilegiado de los fondos europeos como la que aglutinaba con Italia los desprotegidos intereses mediterráneos. En este sentido, mal pinta el futuro exterior de nuestro país. Especialmente cuando el reparto de las Perspectivas Financieras será decepcionante para España, ya que el eje franco- alemán no podrá favorecernos con ningún fondo transitorio debido a la debilidad que en este momento evidencia su liderazgo. Así las cosas, España exhibe un preocupante aislamiento cuya rectificación requiere altas dosis de capacidad e imaginación. Algo precisamente que, visto el escenario actual, no abunda en La Moncloa. CHINA DA UN PASO ATRÁS L Gobierno chino ha cancelado una tasa a la exportación de casi un centenar de productos textiles, fundamentalmente camisetas e hilo de lino, que fijó días atrás con objeto de propiciar una negociación con sus principales clientes: Europa y Estados Unidos. Desde que el pasado 1 de enero se liberalizó el comercio textil, las exportaciones chinas han crecido exponencialmente, mucho más allá de lo esperado cuando se firmó el acuerdo. Tanto los responsables de comercio de EE. UU. como los de la UE han requerido del Gobierno de Pekín una negociación que contenga y ordene una marea exportadora que amenaza la supervivencia de la industria textil europea y americana. Esta negociación sería previa a cualquier denuncia ante la Organización Mundial del Comercio. La tasa, modesta, fijada este mes por las autoridades chinas era un gesto de comprensión y una señal positiva para una negociación que pretendía evitar un conflicto comercial que puede tener malas consecuencias para ambas partes. La súbita cancelación de la tasa quiebra ese entendimiento y abre la puerta a una escalada de tensiones comer- ALERTA JUDICIAL E L CGPJ ha decidido estudiar a título preventivo el contenido de las reformas que en materia de Justicia contienen los proyectos y borradores de los distintos Estatutos de Autonomía. La preocupación compartida por lo que parece un proceso dirigido a diseñar una nueva vertebración del Estado o, peor aún, a vaciar las competencias del Estado ha llevado al máximo órgano de los jueces a extremar el control sobre la letra pequeña. Todo indica que la descentralización de la Administración de Justicia es un hecho imparable que al CGPJ preocupa, ocupa y, en algún caso concreto, le resulta sorprendente. E ciales en otros productos por parte de los grandes protagonistas del comercio mundial. Los chinos denuncian restricciones al libre comercio aplicadas contra ellos en Europa y EE. UU. Y los sectores afectados en los países más desarrollados reclaman freno a unos exportadores chinos que operan en condiciones tan competitivas que se convierten en competencia desleal. A todos conviene que China se sume al comercio internacional en las mejores condiciones de apertura y libertad. Al Ejecutivo de Pekín más que a nadie, ya que además de nuevos mercados tendrá acceso a tecnologías que le hacen falta y le interesan. Pero no a cualquier precio, no en condiciones desmesuradas que trasladen problemas de compleja solución a sectores productivos de los importadores. A unos y a otros les conviene frenar la escalada de acción- reacción entre socios que empiezan a conocerse y que han vivido demasiadas décadas de espaldas, cerrados a cualquier intercambio y en detrimento de los intereses generales. En medio de la polémica, convendría recordar, aunque resulte obvio, que el comercio leal y competitivo es el que crea y distribuye riqueza.