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ABC LUNES 30 5 2005 Deportes 95 TENIS ROLAND GARROS Roland Garros tiene muchos más atractivos que el torneo de tenis, aunque éste sea el reclamo principal como se refleja en las gafas de una espectadora PARÍS. Roland Garros es un escaparate del tenis. También un centro de recreo y diversión. Pero, sobre todas las cosas, un gran mercado y un enorme negocio en manos de la Federación Francesa, que calcula reunir al final del torneo 100 millones de euros sólo en patrocinios y más del doble en ventas de todo tipo, incluido el taquillaje. A estas instalaciones, situadas en la cercanías del Bois de Boulogne- -zona verde a la que en breve propinarán un gran mordisco para construir un tercer gran estadio, porque dicen que se ha quedado pequeño el actual recinto- hay que acercarse cargados de paciencia para soportar las colas, con la mochila ligera y el monedero lleno. Olvidarse de taxis o coches. La mejor opción es el metro. Casi todo el mundo elige la línea 10 y se baja en Porte d Auteil. Allí le recibe un enorme Safin de cartón piedra instalado en el centro del andén y vestido con la ropa deportiva de las tres bandas. Sin embargo, un buen truco para evitar aglomeraciones y el asedio de los cientos de reventas que hay por la zona- -negocio controlado por magrebíes y subsaharianos- -es tomar la línea y bajar en Michel Ange Molitor. La distancia es casi la misma y el paseo hasta Roland Garros, muy agradable y tranquilo. EPA París disfruta de Disneyland. También de las atracciones del Parc Astérix y, durante quince días al año, de un gran parque temático sobre el tenis que se mueve al ritmo del Euro Un día en EuroGarros TEXTO DOMINGO PÉREZ Entradas entre 25 y 90 euros El precio normal para una de las pistas principales (Philippe Chartrier y Suzanne Lenglen) está en torno a los 45 euros para la primera semana y 55 para la segunda, pero hay entradas desde los 25 hasta los 90. La reventa, según los días, se sitúa aproximadamente en el doble del precio oficial, aunque en situaciones especiales se dispara. Por ejemplo, el billete para el Gasquet- Nadal llegó a cotizarse a 300 euros el de 45, casi más que si fuera la final masculina. El caso es que una vez superada la larga cola y el control de seguridad de la entrada uno penetra en Roland Garros e inmediatamente le empiezan a intentar colocar todo tipo de cosas. Con los primeros que se topará será con los vendedores del Quotidien la guía que se edita diariamente e incluye el programa (4 euros) elemento imprescindible para no extraviarse y seguir el orden del día. Es recomendable hacerse en ese mismo puesto con el cojín oficial (10 euros solo o 18 con funda) puesto que los asientos no son precisamente muy cómodos y los partidos sí suelen ser muy largos. Superado este paso, enseguida se enfrentará a la tentación de las tiendas oficiales de los exclusivos productos Roland Garros. Una casquette (gorra para el sol) por 25 euros, la camiseta de recuerdo con el logotipo oficial (35) el famoso llavero de la pelotita de tenis (5) o la bola gigante (30) -capricho de casi todos los niños- -son los productos estrella. No resulta complicado moverse por el recinto. Todo se articula en torno a dos grandes avenidas que se cruzan. L Allé Marcel- Bernard, que une a lo largo los tres estadios principales, y l Allée Suzanne Lenglen, que cruza a lo ancho. Y en ambas, a cada lado, todo tipo de stands- -desde uno que canta las excelencias de Isla Reunión hasta otro de una marca de zumos pasando por los de raquetas- -y, claro, las pistas de juego y entrenamiento. Cada día hay firma de autógrafos de los principales protagonistas en algunas de estas casetas. Se ven rápido por el bullicio infantil y juvenil que las asedia. Si hace mucho calor, se dispone de la opción de refrescarse en las duchas atomizadas (puntos de refresco los llaman) o gastarse tres euros en un refresco o una botella de agua. Si lo acompaña con un perrito serán 4,50 más y una magdalena, 3,50. Un tentempié que es casi lo mejor que te ofrecen, aunque también hay porciones de pizza (6) Si hace mal tiempo o llueve, un chubasquero cuesta 65 euros y un paraguas, 60. Pero quede claro que aquí se puede encontrar de todo. Hay un banco y varios cajeros automáticos. Puedes completar tu colección filatélica. Hay quiosco de prensa, una tienda Adidas, un museo del tenis, una sala de exposición que muestra estos días los originales de los originales de los carteles de los últimos 25 años, con autores como Miró, Saura o Tapies... y hasta un concesionario de coches que exhibe sus dos grandes ofertas de la quincena: una bicicleta Roland Garros color verde tie- break por 699 euros y una moto Roland Garros de 125 por 3.569. Si llueve, te cuesta una fortuna El punto generalizado de encuentro es la Plaza de los Mosqueteros, donde una gran pantalla gigante ofrece en directo el partido que se esté disputando en ese momento en la Central y un panel te informa de los marcadores de todos los encuentros al instante. También existen zonas de diversión. Se ha montado una llamada de animación bajo la pista 7, en donde se puede ver trabajar en directo a los encordadores, practicar el mini- tenis o comprobar la velocidad de tu saque. La organización ya ha recaudado 100 millones por patrocinios y calcula otros 100 por las ventas de todo tipo La reventa, controlada por magrebíes y subsaharianos, ofrecía a 300 euros una entrada de 45 del Gasquet- Nadal