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52 LUNES 30 5 2005 ABC Cultura y espectáculos Los padres invaden con sus hijos los fines de semana el Parque del Retiro, donde se celebra la Feria del Libro de Madrid La LXIV Feria del Libro de Madrid tiene como lema Los jóvenes y los libros ABC, a partir del Anuario sobre el libro infantil y juvenil 2005 que edita SM, analiza el compromiso del mundo editorial con los más pequeños y cómo éstos se acercan a la lectura Dejad que los niños se acerquen al libro TEXTO: SUSANA GAVIÑA FOTO: JAIME GARCÍA MADRID. Abrir un libro es la mejor manera de descubrir un mundo nuevo. Brinda un camino que permite alcanzar el conocimiento y es fuente de experiencias únicas. La lectura nos ayuda a formarnos como personas Así se expresaba el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, al presentar una Feria del Libro más juvenil que nunca. Niños y jóvenes son los lectores del futuro, un campo de abono para cultivar. Pero ¿cómo es su situación actual? ¿Qué, cuándo, cuánto y cómo eligen lo que leen? El Anuario sobre el libro infantil y juvenil 2005 editado por SM, intenta responder a esas preguntas. Entre sus afirmaciones sostiene que el 50 por ciento de los niños y jóvenes (la horquilla los sitúa entre los 6 y los 16 años) leen en casa al menos una vez a la semana. Porcentaje que baja al 22 de quienes lo hacen con más frecuencia. Se apunta que por género son más aficionadas a la lectura las chicas (un 26 por ciento) que los chicos (un 17,8 por ciento) Lo paradójico de este estudio es que el interés por los libros, en lugar de consolidarse con el paso del tiempo y crecer, se detiene o disminuye. El motivo: la avalancha de distracciones y entretenimientos: la televisión, internet, el móvil (se ha disparado el número de casos de adicción) y los videojuegos (tres horas a la semana) Los libros pasan entonces a ocupar un segundo o tercer plano. Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) una de cada tres habitaciones de los niños, entre los 6 y los 14 años, tiene una televisión. En el mismo porcentaje encontramos aparatos de música. Incluso, en una de cada quince habitaciones hay dos televisiones A lo que añade que un 8 por ciento tienen vídeo o DVD. Para que la lectura ocupe un lugar protagonista en la vida de los más jovenes, es muchas veces determinante la clase social a la que pertenecen (sobre todo en la adquisición de libros, no afecta en el caso de los cómics o tebeos) pero también el hábito de sus padres contribuye de manera decisiva a afianzar esta afición. Si los padres leen al menos dos veces a la semana, el 53 por ciento de los hijos también se entregará a la lectura, mientras que bajan a un 30 por ciento si los progenitores no son lectores. Los jóvenes se fían más de las influencias externas: el 36,4 por ciento, de los amigos; el 30,7 por ciento, de la televisión; el 14,3 por ciento, de las tiendas especializadas; y sólo un 3,5 por ciento se deja aconsejar por los padres. El sector del libro infantil y juvenil ha experimentado considerables cambios Guía de lectura Entre 6 y 8 años de edad se puede encontrar en la estantería de la habitación de un niño a en torno a 11 libros, cifra que asciende a 18 volúmenes entre los 9 y los 11 años; y a 24, cuando alcanzan los 14 años. Si los padres leen más de dos veces a la semana, el 53 por ciento de los hijos son lectores habituales; si leen sólo una vez, el porcentaje baja al 22 por ciento. Quién les asesora a la hora de comprar: al 36,4 por ciento, los amigos; al 30,7 por ciento, la televisión; el 14,3 por ciento se deja guiar en las librerías especializadas, y tan sólo un 3,5 por ciento sigue los consejos de sus padres. Gustos: entre los 6 y los 8 años prefieren los cuentos; hasta los 11 años se decantan por los tebeos, y, según avanza la edad, se interesan por las revistas y los diarios deportivos, sobre todo en el caso de los chicos. en los últimos años. Fenómenos como el de Harry Potter o los éxitos cinematográficos inspirados en textos como El señor de los anillos -el género fantástico es el más demandado- -llevan a las editoriales a replantearse sus estrate- gias. Los grandes lanzamientos se aplican ahora a los productos para jóvenes: libros relacionados con la televisión (Los Lunnis) o sobre conmemoraciones (Dalí, Verne, el Quijote, Andersen) que se publican en las diferentes lenguas del Estado. Todo ello, aunque no se ha traducido en un aumento de lectores (España es uno de los países donde más libros se venden pero menos se lee) sí lo ha hecho en el aspecto económico, con un incremento de la facturación del 11 por ciento en 2004 sobre el año anterior, frente a un 4 por ciento en edición para adultos. Esto ha provocado nuevos desembarcos de empresas editoriales el Grupo Planeta se ha aliado con Oxford para ir a la prescripción escolar; RqueR ha abierto una línea infantil; Kalandraca se ha extendido a Cataluña, Lisboa y Andalucía, y Alianza ha lanzado una línea para jóvenes adultos Unas estrategias comerciales que no todos aplauden. Mientras en las grandes superficies suspiran por que se produzca un lanzamiento tipo Harry Potter cada seis meses, en literatura adulta, cada quince días hay un libro con gran presencia que crea ruido Desde las pequeñas librerías vaticinan que este tipo de productos son libros de usar y tirar. Dentro de veinte años, dos lo mismo siguen, pero los demás no se recordarán