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28 Internacional EL REFERÉNDUM FRANCÉS LUNES 30 5 2005 ABC En Bruselas podrían estar contentos en otras circunstancias: por fin un escrutinio europeo que entusiasma a los ciudadanos. Si no fuera por lo que había ayer en juego, la pasión de los electores galos habría sido recibida con gran satisfacción Europa despertó por una vez la pasión TEXTO: ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL PARÍS. Ocho de la mañana en París, un día caluroso de primavera, con el sol asomándose entre las nubes que por la tarde debían dejar caer unas tristes gotas de lluvia sobre el centro de Francia. Unos 64.000 colegios electorales se abrían en todo el país a la espera de la más importante decisión política de los últimos tiempos. Varios meses de debate intenso, tan intenso como muchos no son capaces de recordar, dieron paso ayer a una jornada electoral pas comme les autres por usar una expresión típicamente francesa. Oh la- la. Esta es la primera vez que veo tanta gente a esta hora se le ocurrió decir a Sonia, una jubilada parisina que ha votado toda la vida en esta escuela comunal del distrito diez de París, en el Fabourg Saint Denis, y que ha visto muchas jornadas electorales en su vida. Seguramente que esto debe presagiar algo muy especial Ciertamente, desde primera hora se podía percibir claramente que el escrutinio no resultaba indiferente para los ciudadanos franceses y que el espeso debate durante toda la campaña no había sido algo gratuito. A las once ya se había superado en cinco puntos las cifras de participación en el último referéndum de este tipo, cuando se ratificó por los pelos el Tratado de Maastrich en 1992, y a media tarde los datos oficiales eran ya aplastantes: a las cinco, el Ministerio del Interior certificó que habían votado ya el 66,24 por ciento, una movilización que sobrepasaba hasta en diez puntos la de aquella consulta. Los pronósticos de los institutos de opinión eran incluso más elevadas, y adelantaban cifras de apenas un 20 por ciento de abstención, un porcentaje inédito en una votación de contenido europeo. Un grupo de futbolistas se disponía ayer a votar en un colegio de Godewaersvelde, en el norte de Francia Europa Esa era la explicación de Antoine, que por su edad se ve que también ha votado muchas veces en su vida y se atrevía a hacer pronósticos sobre los mensajes que los franceses quieren hacer llegar a su presidente en el envoltorio europeo. Pero, en realidad, ayer a mediodía era muy difícil predecir nada, y el indicativo más evidente eran las papeleras donde los electores tiraban la papeleta que no han metido en el sobre, y donde cualquiera habría creído ver muchos más noes Pero otros recordaban que en el referéndum de Maastrich las regiones donde más se votó fueron aquellas donde hubo más sufragios en contra, lo que ayer no permitía sacar conclusiones sobre el resultado. AFP Buen tiempo en el Día de la Madre E. S. PARÍS. Parece mentira, pero una de las cosas que podría haber llevado a más franceses a las urnas podría haber sido el hecho de que ayer, domingo, se celebraba también el Día de la Madre. Tiendas de regalos, pastelerías y floristerías estaban también mucho más concurridas y la gente más animada a salir a la calle para preparar los regalos. Tal vez haya sido un factor irrelevante entre los miles de argumentos que se han utilizado a lo largo de la campaña electoral, aunque cuando las cosas están tan justas, no se puede perder de vista ni un solo elemento, ni el buen tiempo de la mañana, ni las gotas que cayeron por la tarde. Pero en esto, como decía una locutora de radio, los franceses habían sido unánimes: No sabemos que ganará en el referéndum sobre la Constitución, pero lo que está claro es que todos los franceses votan sí a sus mamás Conciencia cívica ¿Falta saber si esta alta participación va a favorecer al sí o al no se preguntaba el locutor de la segunda cadena de televisión francesa y los millones de espectadores que le estaban escuchando. Evidentemente al sí pensaba decididamente Françoise, una joven ama de casa que acudió a votar con su marido por la tarde, porque antes del mediodía había visto demasiada gente. Nos dimos la vuelta porque vivimos aquí al lado, no nos hace falta esperar en la cola. Es evidente que la gente ha estado hablando mucho estos días, especialmente en las últimas horas Muchos electores interrogados hablaban de una cierta conciencia cívica que les habría impulsado a última hora a acudir a votar a favor de la Constitución Europea. Para ser sincero, creo que los sondeos han sido como la primera vuelta en las presidenciales y que a la hora de votar, la gente no querrá cortar los puentes con Oh la- la. Es la primera vez que veo tanta gente a esta hora Esto debe presagiar algo muy especial