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ABC LUNES 30 5 2005 Internacional 27 EL REFERÉNDUM FRANCÉS La Unión Europea dice que el Tratado, que descarta renegociar, sigue vivo Barroso asegura que Europa ha pasado muchas crisis y que de todas ha salido reforzada b Tras el no francés, las instituciones comunitarias admiten que el proyecto no puede tener legitimidad propia sin escuchar a los ciudadanos europeos MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. El rechazo de los franceses a la Constitución europea cayó anoche como un jarro de agua fría en Bruselas ya que se cumplieron los peores augurios. A pesar de la clara oposición de los ciudadanos galos al Tratado constitucional, con un 55 por ciento de los votos en contra, el presidente semestral de la Unión Europea, JeanClaude Juncker, afirmó tajante que el Tratado no ha muerto al tiempo que descartaba cualquier posible renegociación. El presidente del Parlamento Europeo, José Borrel, el presidente del Consejo, Jean- Claude Juncker, y el presidente de la Comisión Europea, hicieron anoche una declaración institucional en la que aseguraron tomar nota del mensaje que les dieron ayer los ciudadanos franceses al tiempo que aseguraron lamentar la decisión tomada por un Estado miembro que, después de cincuenta años, es uno de los motores esenciales de la construcción de nuestro futuro común La declaración oficial insistió en el respeto a la voluntad que los franceses expresaron en las urnas después de un debate intenso pero adelantó que el resultado merece un análisis en profundidad, en primer lugar de las autoridades francesas y, a medio plazo, sobre el resultado del conjunto de los procesos de ratificación Durao Barroso explicó además en rueda de prensa que Europa ha pasado por muchas crisis y que de todas ha salido fortalecida y que ahora lo importante es continuar con el proceso de ratificación La cuestión, según el máximo representante de la Comisión Europea, es que es muy difícil extraer conclusiones de un proceso, el de ratificación del Tratado, en el que hay veinticinco países que lanzan mensajes contradictorios entre sí. Además, desde Bruselas se insistió de nuevo anoche en la responsabilidad que tienen tanto los Estados miembros como la propia Comisión Europea a la hora de explicar a los ciudadanos lo que está en juego y las soluciones que tan sólo Europa puede aportar. Continuamos creyendo que una respuesta a nivel europeo sigue siendo la mejor y la más eficaz en el actual contexto de globalización acelerada añadieron. En el lado de la autocrítica, sin embargo, se señaló que el proyecto no puede tener legitimidad propia sin es- cuchar a los ciudadanos En cualquier caso, los líderes comunitarios insistieron en que hoy Europa continúa y las instituciones funcionan plenamente. Por su parte, Juncker anunció que desde hoy comenzará una ronda de entrevistas bilaterales con sus homólogos europeos para preparar la próxima cumbre comunitaria, que tendrá lugar en Bruselas los días 16 y 17 de junio. Ronda de contactos Está previsto que en esta reunión los jefes de Estado y de Gobierno analicen la situación creada después del rechazo francés a la Constitución así como el presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2007- 2013, conocido como Perspectivas Financieras. Entre esta ronda de contactos figura uno entre Juncker y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, previsto para mañana en Luxemburgo. Desde el arco político europeo, por su parte, los mensajes que se lanzaron ayer eran de decepción por el resultado en Francia. Así, Hans- Gert Poettering, presidente del Partido Popular Europeo, mostró su desacuerdo con el resultado del referéndum francés. Durao Barroso, poco antes de la rueda de prensa sobre la consulta francesa El jefe de filas de los socialistas europeos, Martin Schulz, aseguró que la ratificación del Tratado tiene que continuar y que la batalla continúa ya que muchos países tienen que tener la oportunidad de dar su opinión sobre la Constitución El Tratado ha recibido ya el visto bueno de 220 millones de ciudadanos europeos de nueve países, equivalentes al 49 por ciento. Por su parte, otros de los que mira- AP ban anoche con mucha atención a Francia eran los ciudadanos holandeses, cuyo referéndum para ratificar el Tratado está previsto para pasado mañana. Hasta hace unos días, los sondeos daban también vencedor al no aunque el resultado dependerá también de lo que ha sucedido en Francia, que podría al final inclinar la balanza por el no El siguiente país en pronunciarse será Luxemburgo. El Reino Unido no convocará una consulta popular si se constata que la Constitución es un texto muerto EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL El Reino Unido no llevará a cabo el referéndum anunciado sobre el Tratado Constitucional si de aquí a mediados del próximo año, momento en que el Gobierno de Tony Blair pensaba someterlo a votación, se constata de que se trata de un texto muerto a consecuencia del no de ayer en Francia. Así pareció indicarlo anoche el ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, en una breve intervención en la que no se pronunció de un modo tajante, a la espera del desarrollo de los acontecimientos en Europa. Straw indicó que si el Tratado comunitario sigue su curso y el Reino Unido debe ratificarlo, la única manera en que se hará será sometiéndolo a la votación de los ciudadanos británicos. El ministro anunció que su Gobierno tomará parte activa en los debates que a partir de ahora se abrirán en el seno de la Unión Europea. Añadió que el resultado de la consulta francesa provoca un serio impacto en la UE y plantea profundas cuestiones para todos nosotros A su juicio, el no francés cuestiona la capacidad de la UE para responder a los retos que tiene planteados y a las demandas de los ciudadanos En el Reino Unido más de la mitad de la población se pronuncia en contra de la iniciativa constitucional, mientras que sólo un tercio está a favor. El Gobierno ha reconocido que tiene difícil darle la vuelta a la situación, pero confiaba en que un sí francés acabaría forzando a los británicos a no echar por el suelo el nuevo paso de la construcción europea. En la jornada de reflexión del referéndum galo, fuentes del Gobierno británico filtraron a la prensa dominical la intención de Blair de no seguir adelante con la convocatoria popular en el Reino Unido en caso de una victoria del no en Francia. Pero tanto si el resultado era negativo como si finalmente triunfaba el voto afirmativo, colaboradores de Blair vaticinaban ayer en la prensa británica un choque entre Londres y París en los próximos meses sobre la orientación política en la Unión Europea. Según The Observer, asuntos como los elementos liberalizadores de la economía introducidos en el Tratado constitucional o la puerta abierta a Turquía, aspectos claramente defendidos por el Gobierno de Blair, habrían sido responsables de la resistencia de la población francesa a un masivo apoyo de la Constitución. Y esto es algo que no olvidará el presidente Chirac, que estará tentado a un golpe de timón en la orientación del futuro de la UE para vencer los miedos de sus ciudadanos, de acuerdo con la versión del citado periódico. El próximo semestre la presidencia comunitaria corresponde al Reino Unido, y el ministro del Tesoro, Gordon Brown, ya ha advertido que no piensa dar marcha atrás a sus deseos de mayor liberalización económica a pesar de las dificultades que ésta haya podido tener entre los votantes franceses. En este sentido, Londres sigue apoyando la llamada directiva de servicios pospuesta por presión de Chirac, por la que profesionales liberales de un país deben poder actuar en cualquier otro mientras estén facultados para ello en su país de origen.