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ABC DOMINGO 29 5 2005 Los domingos 69 EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI JACQUES CHIRAC Presidente francés Tras 24 años de demagogias de izquierda y derechas, de escándalos y traiciones, Chirac puede quedar como el presidente que precipitó la decadencia de Francia La objeción fiscal menudo escuchamos quejas sobre la financiación pública de algunas confesiones religiosas, pero nadie dice nada sobre el mal funcionamiento de unos servicios públicos que sí sufragamos todos de manera obligatoria porque el Estado no nos da otra alternativa. Uno puede dejar de creer en Dios, dejar de acudir a los oficios religiosos y dejar de darle a la existencia cualquier sentido trascendente, pero como uno deje de pagar a Hacienda el infierno sí que está cien por cien asegurado. No creo cometer ninguna desconsideración si afirmo que los seguros médicos privados encarnan el fracaso de nuestro sistema sanitario, pues la existencia de esas compañías demuestra que un vasto número de ciudadanos no está conforme con la sanidad pública, que los médicos no podrían vivir solamente con lo que pagan las administraciones y que los hospitales públicos precisan concertar o subcontratar con empresas privadas para poder ofrecer un servicio mínimamente digno. Tampoco creo incurrir en ninguna falta de respeto si aseguro que los planes de pensiones o planes de jubilación contratados por millones de españoles suponen una desconfianza absoluta en las pensiones de la Seguridad Social, ya que no es lo mismo garantizar la existencia de las pensiones que garantizar un nivel de vida digno con esas mismas pensiones. Aquí viene el quid de la cuestión: ¿qué es lo mínimamente digno para el Estado? Por desgracia, siempre la gratuidad y nunca la calidad. Nosotros no deberíamos tener derecho a la gratuidad sino a la calidad, pero como la calidad no existe ni está garantizada, el Estado nos quiere hacer creer que tenemos derecho a la gratuidad mientras hacemos el esfuerzo extra de pagar seguros médicos, planes de jubilación y hasta educación privada, porque no estamos satisfechos con la calidad de los servicios a los que tenemos derecho gracias a nuestros impuestos. ¿Por qué esos gastos no siempre sirven para desgravar de la declaración de la renta? Porque el Estado asume- -por ejemplo- -que la educación es gratuita y que si queremos pagar por ella es un lujo que uno se permite, como quien veranea en balnearios exclusivos o se compra un coche deportivo. Ya me gustaría a mí poder educar a mis hijos en casa- -sin temer que me quiten la custodia por no escolarizarlos o sin tener que endeudarme hasta los ojos para poder garantizarles idiomas, conocimientos y disciplina- pero como el Estado me lo impide, elijo la enseñanza privada como tantos millones de ciudadanos contratan seguros médicos privados o planes privados de jubilación. Finalmente, si Hacienda me tiene tan controlado hasta el punto de saber la referencia catastral de mi casa, lo que debo de hipoteca y cuántos artículos, conferencias y pregones he tenido que perpetrar para llegar a fin de mes, considero una falta de confianza que no tenga en cuenta mis números rojos y vergüenzas varias a la hora de pagar la declaración de la renta, pues formo parte de un vasto número de objetores fiscales de conciencia, desde el momento en que recurrimos al sector privado para asegurarnos las pensiones, la sanidad y la educación de calidad que el Estado nos escamotea. El saurio y el referéndum los 72 años, Jacques René Chirac ha sido sucesivamente simpatizante izquierda, nacionalista, gaullista, conservador, populista, anti- europeo, pro- europeo, liberal, anti- liberal, partidario de un laborismo a la francesa defensor a ultranza de las armas nucleares, ecologista; y pudiera pasar a la historia como el presidente que precipitó la decadencia de Francia en Europa, tras veinticuatro años de demagogia de izquierda y derechas. Hasta hace pocos años tuvo fama de mujeriego, incluso se le atribuyen amoríos con una célebre actriz italiana afincada en Francia. Su gula legendaria no ha disminuido con los años. Sus piruetas populistas ocultan, tras la apariencia del dinosaurio o el camaleón, la ferocidad implacable de un saurio que sabe nadar con una habilidad cruel por todas las aguas pantanosas. Su risa fácil, sus frases salaces, sus chistes de cuartel, su camaradería engañosa, ocultan su habilidad en el manejo del puñal en la distancia corta y su maestría feroz en las más negras intrigas de corte, de las que han sido víctimas dos generaciones de personalidades de centro y derecha. Gaullista, traicionó por la espalda a Jacques Chaban Delmas, el más puro de los gaullistas históricos, para servir de espadachín a Valery Giscard d Estaing. Primer ministro de Giscard, lo apuñaló por la espalda, acusándolo de ser un traidor a la patria y servir al partido extranjero partidario de una Europa federal. Víctimas de Chirac han sido Eduard Balladur un amigo de treinta años Charles Pasqua (el más fiel de sus antiguos hombres de mano) Philippe Seguin (viejo mosquetero infiel) Alain Juppé (el más puro de sus herederos, caído en la charca de sus escándalos municipales) y un larguísimo etcétera de pretendientes a la renovación del centro derecha. JeanPierre Raffarin, primer ministro, será sacrificado dentro de unos días, gastado como fusible de un presidente necesitado de carne fresca, presta a inmolarse en la defensa de la madriguera presidencial. Cuando España llamaba a la puerta de la antigua CEE, Chirac fue el más tenaz adversario del in- A POR JUAN PEDRO QUIÑONERO A greso. Por entonces denunciaba las amenazas de la agricultura española. Consumado el ingreso español, Chirac fue el primero en consumar expulsiones masivas de etarras y presuntos etarras, a cambio de la esperada solidaridad en la escena europea. Cuando el antiguo partido chiraquiano tuvo que disolverse para intentar enterrar los escándalos de corrupción en la alcaldía de París, siendo Chirac alcalde, el presidente y sus hombres se jactaban de la amistad y fraternidad de José María Aznar, que fue presentado en el congreso fundacional de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) como un modelo. Cuando Aznar decidió defender su concepción propia de los intereses nacionales y el futuro de Europa, los hombres de Chirac comenzaron a destilar basura contra el todavía presidente español Chirac trató a Margaret Thatcher con la misma versatilidad. Durante años, fue considerada un modelo a imitar. Hasta que la Thatcher enseñó los dientes, pidiendo una reforma del modelo de financiación de la UE. Es legendaria una réplica de Chirac: No querrá esta señora que le ponga mis cojones en un plato... Con Gerhard Schroeder, la relación evolucionó de distinta manera. De entrada, Chirac y Schroeder se entendían malamente. En Niza (2002) Chirac y Schroeder defendían distintos modelos de Europa. Hoy se abrazan de manera fraternal. En la escena europea, Chirac solo ha sido fiel a dos cosas: las subvenciones y los precios protegidos, que han beneficiado a los agricultores franceses, en detrimento de las agriculturas de los países más pobres; y el puesto central de París como corazón de la construcción política de Europa. Gracias al apoyo condicional de Berlín, París ha conseguido proteger su agricultura, cerrando férreamente las puertas de Europa a los productos de los países pobres o en vías en desarrollo. Por el contrario, la crisis esquizofrénica del Estado francés ha precipitado una grave crisis de identidad nacional. Sea cual sea el resultado del referéndum de hoy, Chirac puede pasar a la historia como el presidente que ha precipitado el retroceso, si no la decadencia, de Francia en Europa. www. fernandoiwasaki. com