Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional DOMINGO 29 5 2005 ABC La falta de consenso para actualizar el TNP da alas a la proliferación nuclear Tras un mes de negociaciones en la ONU no hay acuerdo ni para una declaración final b El Consejo de Guardianes de programa de enriquecimiento de uranio. Egipto ha bloqueado la posibilidad de dificultar y penalizar futuras salidas del TNP, como respuesta al arsenal nuclear de Israel que no forma parte de este tratado al igual que la India y Pakistán. Enfermo y lleno de agujeros A juicio de Mohamed ElBaradei, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA) con base en Viena, el mes de negociaciones en la sede de la ONU ha terminado como empezó, con un sistema lleno de agujeros, enfermo y sin una hoja de ruta para arreglarlo Ayer mismo, el Consejo de Guardianes de Irán formalizó su visto bueno a un proyecto legislativo que fuerza el desarrollo de tecnología y combustible nuclear, incluida la producción de uranio enriquecido. El parlamento iraní aprobó esta iniciativa el pasado 15 de mayo, lo que complica todavía más el proceso negociador entablado con la Unión Europea y aumenta las suspicacias de Estados Unidos. Teherán, uno de los mayores exportadores mundiales de petróleo, insiste en que con este proyecto solo aspira a generar energía y que se encuentra amparado por el polémico artículo IV del TNP. Punto que garantiza a los países signatarios el derecho a utilizar tecnología nuclear con fines pacíficos, incluido el uso de equipos para enriquecer uranio que a la postre puede ser utilizado tanto para alimentar reactores nucleares o construir bombas. Irán aprueba una ley que obliga a desarrollar su propia tecnología nuclear, incluida la producción de uranio enriquecido PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Tras un mes de reuniones en la sede de Naciones Unidas, los 187 países signatarios del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) han fracasado estrepitosamente a la hora de aprovechar la obligatoria actualización cada cinco años de este valioso pacto, ratificado en marzo de 1970 pero con signos de un acelerado envejecimiento. Arrugas peligrosas entre las que destacan la retirada sin precedentes de Corea del Norte y el sospechado desarrollo de múltiples cargas; el tráfico de tecnología nuclear a escala global; las desestabilizadoras ambiciones de Irán; el replanteamiento de estos arsenales acometido por la Administración Bush; y la emergencia del terrorismo nuclear como una amenaza no limitada exclusivamente a las novelas techno- thrillers de Tom Clancy. Los desacuerdos en este foro internacional han llegado hasta el punto de que el presidente de esta conferencia, el brasileño Sergio Queiroz Duarte, no ha podido ni tan si quiera emitir una declaración final en respaldo de estos ideales de no proliferación nuclear cuya génesis histórica se encuentra en el apocalíptico abismo de la Guerra Fría contemplado por Nikita Krushchev y John F. Kennedy durante la legendaria crisis de los misiles cubanos. Como resultado final de esta malgastada cita en Nueva York solamente se ha emitido un informe descafeinado, que no incluye recomendaciones de reforma o medidas concretas. Especialistas en control de armas y representantes diplomáticos han diagnosticado una sobredosis compartida de intransigencia negociadora para Kofi Annan modernizar un tratado en el que países sin cargas nucleares se comprometen a no desarrollarlas y cinco potencias nucleares- -Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China- -teóricamente quedan obligadas a su eliminación. Además de reconocerse el derecho internacional a utilizar la tecnología nuclear con fines pacíficos. Al final, los comités de trabajo de esta conferencia no falta de sugerencias y propuestas han quedado paralizados en un fuego de intereses cruzados y antagonismos. Irán ha forzado su maquinaria diplomática para que no se le identificara como un proliferador nuclear in pectore por su sospechoso